1.Recorte de tipos del Banco Central
El Banco Central de Chile recortó su tasa al 5,25%, en línea con las expectativas. Persisten los riesgos externos, como la incertidumbre sobre la velocidad de los recortes de tipos en otras economías y la presión sobre los precios de la energía; sin embargo, las expectativas de inflación siguen ancladas. Los bonos en UF de mediano plazo siguen siendo una opción atractiva en este ciclo de recortes, dado que las primas por plazo en la renta fija han aumentado. Este entorno beneficia a los inversores que buscan estabilidad y protección ante posibles sorpresas inflacionarias.
2.Expectativas de la Fed
Se espera que la Reserva Federal recorte un total de 50 puntos básicos durante el resto del año, manteniendo la cautela ante un mercado laboral que se ha mantenido resistente y señales mixtas en los precios al consumidor y al productor. Los bonos del gobierno estadounidense también presentan primas interesantes para el mediano plazo, cotizando alrededor del 4,2% en los 10 años, dado el reciente aumento de la volatilidad en los mercados. Se recomienda diversificar en acciones de crecimiento, instrumentos crediticios de buena calidad crediticia y bonos a largo plazo para aprovechar este contexto.
3. Los mercados emergentes y China
Hay una moderación del optimismo, tras los anuncios de estímulo en China en septiembre. Las acciones chinas se han corregido a la baja durante la semana pasada, lo que sugiere desafíos para los objetivos de crecimiento a largo plazo. Esto se acentuó tras la publicación de un crecimiento interanual del 4,6% durante el tercer trimestre. Pese a ello, los sectores relacionados con la infraestructura y la energía siguen siendo opciones defensivas, y las medidas monetarias expansivas en la región deberían favorecer los instrumentos de deuda de las economías emergentes.
4. Incertidumbre electoral en EE.UU.
Con las elecciones presidenciales en EE.UU., los mercados están mostrando volatilidad por posibles cambios en la política económica. Aunque los resultados aún son inciertos, los inversores tienden a adoptar posiciones defensivas en períodos electorales, favoreciendo sectores como el consumo básico, mientras que los sectores tecnológicos se han mostrado resilientes ante las incertidumbres. Complementar nuestras carteras con posicionamiento en dólares puede ser una adecuada estrategia de cobertura, frente a sorpresas de corto plazo y aumentos de la volatilidad y las primas de riesgo.







