En unas elecciones menos reñidas de lo esperado, Donald Trump fue elegido presidente de Estados Unidos. Además, su partido también salió victorioso en el Senado y todo indica que ganará la Cámara de Representantes. El mercado reaccionó rápidamente al acuerdo Trump: el S&P500 subió bruscamente y los tipos de interés subieron. De cara al futuro, nuestra recomendación es seguir invirtiendo en acciones americanas en el porcentaje adecuado a cada perfil de riesgo. Además, y especialmente tras el aumento de los tipos de interés, creemos que el punto de entrada a los bonos del Tesoro se ha vuelto más atractivo.
Como esperaba el mercado, la Reserva Federal (Fed) recortó el tipo de interés en 25 puntos básicos en su reunión de noviembre, llevándolo al rango del 4,75-4,50%. En su discurso, Jerome Powell evitó referirse a las implicaciones de la elección de Donald Trump, así como resaltar la fortaleza de la economía norteamericana.
Además, brindó poca información sobre los próximos movimientos de la Reserva Federal, en un contexto donde las expectativas de inflación han aumentado. Así, el tipo de interés de los depósitos en dólares se está volviendo menos atractivo, pero se mantiene en niveles elevados.
Ayer se publicó el IPC de octubre, que registró un incremento mensual del 1,0%, por encima de las expectativas del mercado del 0,6%. El récord estuvo impulsado por los componentes de alimentos y energía, especialmente como consecuencia del reajuste en las tarifas eléctricas. Además, durante la semana se destacó la sorpresiva tendencia a la baja del Imacec, reflejando un menor dinamismo de la actividad económica. En este marco, seguimos viendo con buenos ojos la renta fija local, donde las tasas se encuentran en niveles atractivos. Adicionalmente, estamos sobreponderados en instrumentos en UF.
Aunque los tipos de interés se encuentran en niveles elevados, recomendamos estar atentos a la evolución de la renta fija corporativa internacional. Esto se debe a que la prima de riesgo de estos instrumentos (el diferencial corporativo) es extremadamente limitada. De hecho, en clases de activos como el Crédito Emergente y el High Yield está cerca de sus mínimos históricos. Por esta razón, en nuestro último comité de Portafolio Global decidimos reducir nuestra exposición a este tipo de activos a cambio de Efectivo y Bonos del Tesoro.






