La calificadora de riesgo local con mayor participación de mercado, Feller Rate, anunció la expansión de su negocio a Costa Rica y Panamá. Recientemente, la firma informó a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) sobre el registro de empresas en ambos países.
Además de Chile, Feller Rate ya opera en Paraguay, República Dominicana y recientemente abrió sus oficinas en El Salvador. Respecto a su llegada a Costa Rica y Panamá, la compañía deberá esperar luz verde de los reguladores locales, aunque esperan estar operativas en 2025.
El director senior de Feller Rate, Claudio Salin, explicó a Señal DF que luego de establecerse en El Salvador, identificaron la necesidad de extender su presencia al resto de Centroamérica, debido al carácter regional de las empresas que operan en esa zona. .
Es por esto que la clasificadora ya se encuentra en proceso de establecer una empresa en Guatemala. “La idea es continuar nuestra expansión en Centroamérica”, dijo Salin.
“La profundidad y desarrollo del mercado de capitales chileno nos ha brindado la experiencia que buscamos trasladar a mercados menos maduros, ayudando a su desarrollo”, agregó el director senior.
Actualmente, la compañía presta servicios al 60% de las empresas que requieren clasificación de riesgo en Chile, lo que le ha permitido sumar 640 clientes y reportar resultados por $4.200 millones en los últimos 12 meses.
El crecimiento internacional de Feller Rate había estado limitado por su asociación con Standard & Poor’s, en la que la calificadora chilena estaba a cargo de los actores locales y la agencia estadounidense de calificación estaba a cargo de los internacionales. Sin embargo, después de que esa relación terminó en 2013, Feller Rate tuvo libertad para expandirse geográficamente.
La empresa destaca que, al brindar un servicio basado en información, una mayor base de datos permite detectar con mayor precisión tendencias, movimientos y proyecciones de las industrias. “La necesidad de expansión es real”, enfatizó Salin.
Junto a esto, el alto directivo explicó que la pandemia y la llegada del trabajo remoto significó mejoras en la eficiencia de los negocios, además de permitirles darse cuenta de que no era necesario tener la operación analítica concentrada en el país, ni operar en el exterior a través de de representantes comerciales y legales.







