Tras dos años de caídas consecutivas, la inversión se prepara para empezar 2025 con vientos más favorables, que le permitirían levantar cabeza y quizás con fuerza.
Si bien aún no baja el telón en 2024, para este año el Banco Central anticipó en su Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre una caída anual del 0,8% en la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF), un referente para el rumbo de la inversión. , que se sumaría al 1,1% en 2023. Un cuadro similar se produjo en 2016-2017.
El año que viene, sin embargo, el escenario volvería a cifras verdes. Además, el ente emisor proyectó en el último Informe una expansión anual de la FBCF de 5,1%, mientras que el Ministerio de Hacienda señaló en su Informe de Finanzas Públicas (IFP) del tercer trimestre que prevé un incremento anual de 5,1%. .9%.

De cumplirse alguna de estas previsiones, sería su mayor incremento desde 2021 (16%).
Los vientos a favor
¿Pero qué dice el mercado?
Entre los más optimistas se encuentra Scotiabank Chile. Si para el año en curso prevén una caída de la FBCF del 1,5%, en 2025 el equipo liderado por el economista Jorge Selaive apuesta por un aumento de entre el 6% y el 8%.
Los responsables de este resultado serán el sector minero público y privado; y luego el sector energético, propusieron desde el banco.
En el primer caso, varios proyectos ya comenzaron, comenzando con desembolsos este último trimestre y con un pico esperado para 2026. En el segundo, se trata de inversiones por alrededor de 1.500 millones de dólares, calculó Scotia.
De hecho, la Asociación de Empresas Consultoras de Ingeniería de Chile (AIC) ya ve un aumento de horas de consultoría en ingeniería de detalle y estudios de prefactibilidad. Además, las empresas asociadas a la minería tienen una alta demanda de trabajo, afirmó su ex presidente, Iván Rayo.

En Credicorp Capital también se alinean con un 2025 fuerte para la minería y la energía, lo que impulsaría un repunte de entre 5% y 6% de la FBCF. La aprobación del canon influye en el desempeño de la inversión minera, explicó su economista jefe para Chile, Samuel Carrasco.
Eso sí, para el resto de los sectores los inversores seguirán sopesando la probabilidad de un giro político y una administración más promercado y de inversiones, añadió Carrasco, y advirtió cómo “la inversión no minera ha mostrado un estancamiento desde hace varios años”.
El gerente de macroeconomía de Inversiones Security, César Guzmán, proyectó un aumento de 5,3% en la inversión en 2025, “lo que implícitamente contiene una mejora en el nivel de incertidumbre local, que actualmente se encuentra en niveles elevados”. Mientras que Santander espera que mejore más del 5% gracias, en parte, a menores restricciones financieras, sumado al inicio de grandes proyectos mineros.

Por otro lado, el economista jefe de EuroAmérica, Felipe Alarcón, espera un 4,5% impulsado por un repunte en maquinaria y equipos; y el economista jefe de Fynsa, Nathan Pincheira, un aumento del 4,3%, influido por los trabajos de mantenimiento de la producción.
Pero estas cifras positivas conviven con la cautela de algunos agentes respecto a la expansión de la inversión en el próximo año. En Coopeuch incluso sólo anticiparon un repunte anual del 2,1%. “La inversión en sectores no mineros seguiría débil en 2025, en línea con una confianza que sigue deprimida y un mercado crediticio que se ha quedado rezagado”, dijo su economista jefe, Felipe Ramírez. Tampoco ayuda, añadió, el “endurecimiento” de las condiciones financieras externas por la elección de Donald Trump y el hecho de que hay elecciones presidenciales en Chile, lo que podría frenar algunas inversiones, al menos hasta que se resuelvan.







