La lucha por hacerse con el control de Cementos Bío Bío movió las aguas de esta industria en el país; pero el fin de la hostil Oferta de Adquisición (OPA) de acciones lanzada por la peruana Yura -transacción que alcanzó sólo el 0,8% de las acciones- significó tranquilidad para el sector. Sin embargo, ambos Polpaico Soluciones como Grupo Melón realizaron importantes anuncios que vuelven a poner en el punto de mira a la industria cementera.
En asamblea extraordinaria de accionistas celebrada la mañana de este martes, Polpaico Soluciones, la cementera del grupo Hurtado Vicuña, aprobó un aumento de capital por $80 mil millones (en total US$82 millones), mediante la emisión de 11.706.175 nuevas acciones.
Mientras tanto, el directorio de Melón, la firma vinculada al grupo peruano Brescia, aprobó por unanimidad una reestructuración interna. En un hecho esencial remitido al regulador, esta cementera destacó que la reorganización incluye la absorción de Melón Hormigones por parte de Melón, lo que implica la adquisición del 100% de las acciones de la filial y la disolución de esta última sociedad.

Asimismo, se realizará un cambio en la propiedad de Melón Áridos Limitada, de manera que Melón y Melón Servicios Compartidos seguirán siendo los únicos socios de la filial. Finalmente, Melón Servicios Compartidos se transformará en sociedad anónima, siendo Melón su único accionista.
Fortalecimiento y reducción de costos.
Las medidas tomadas por ambas cementeras responden a un mismo denominador: el complejo escenario que enfrenta la industria. Con estas acciones, tanto Polpaico como Melón buscan no sólo afrontar los desafíos actuales, sino también mejorar su posición estratégica para los años venideros.
En concreto, Polpaico destacó en un comunicado que esta decisión constituye un paso clave para consolidar su competitividad en un entorno desafiante. Así, el principal objetivo de la ampliación de capital es “estabilizar y fortalecer su posición financiera y estratégica”, con el fin de reducir su endeudamiento neto, mejorar los ratios de solvencia, consolidar su liderazgo en el mercado y afrontar con éxito nuevos retos.
Esta cementera indicó que los recursos se destinarán a la ejecución de planes estratégicos de inversión encaminados a incrementar la competitividad de la empresa, diversificar y ampliar su oferta hacia negocios complementarios y emergentes; sumado a que buscan optimizar los plazos de pago a proveedores, “contribuyendo a una relación comercial más equilibrada y eficiente”.
Por su parte, Melón indicó que la reestructuración busca “una simplificación y reducción del número de entidades que componen la estructura corporativa, la concentración de líneas de negocio que actualmente se desarrollan de forma independiente, la reducción de transacciones intragrupo, la reducción de costes y operaciones , gastos administrativos y económicos que la duplicidad de gestión y operaciones conlleva.”
Este proceso se llevará a cabo de forma gradual en varias etapas a lo largo de un período estimado de entre cuatro y seis meses, con el objetivo de tener su total implementación en 2025.
A septiembre de este año, tanto Polpaico como Melón reportaron pérdidas. En la primera de estas empresas el saldo en rojo alcanzó los $5.265 millones, y en la segunda de estas empresas fue de $11.078 millones. También experimentaron caídas en la venta tanto de cemento como de hormigón.







