1. Oportunidades de tipo de cambio
El peso chileno se encuentra en la parte más débil del rango visto en los últimos 5 años. La incertidumbre por los aranceles estadounidenses, la economía de China y la falta de impulso de los precios del cobre han provocado una depreciación importante. Desde septiembre, es la tercera moneda emergente más depreciada. Sin embargo, vemos potencial de recuperación ya que esperamos un repunte en el precio del cobre, un menor impacto de las noticias negativas sobre China y posibles sorpresas arancelarias positivas.
2. Bonos soberanos chilenos en dólares en línea con países similares
Creemos que las valoraciones de la deuda soberana de Chile están valoradas de manera justa. Chile sigue siendo el país con la calificación crediticia más alta de la región y enfrenta menos desafíos fiscales y políticos que sus vecinos. Además, podría haber un cambio político favorable en 2025. Sin embargo, esto ya parece reflejarse en los precios. Recomendamos centrarse en la generación de ingresos, no en la apreciación del capital, priorizando los bonos de mediano y largo plazo con precios bajos y cupones altos.
3. Rentabilidad decente de las acciones chilenas
Las acciones chilenas cotizan a 9 veces las ganancias, 0,7 desviaciones estándar por debajo de su promedio de cinco años. Aunque esto sugiere valoraciones atractivas, la incertidumbre sobre la política comercial estadounidense y el crecimiento de China limita una expansión significativa.
Aunque las empresas chilenas tienen menos del 5% de exposición a Estados Unidos, su dependencia de China es clave. Sin embargo, proyectamos un crecimiento de las ganancias de entre el 10% y el 15% en 12 meses, lo que podría generar retornos decentes en 2025.
4. Perspectivas atractivas para los bonos con grado de inversión
Mantenemos una perspectiva positiva para los bonos con grado de inversión. Los rendimientos actuales son atractivos y ofrecen una oportunidad para los inversores con exceso de liquidez. Los fundamentos siguen siendo sólidos y anticipamos un deterioro limitado de la calidad crediticia según nuestro escenario base. Los fundamentos resistentes y la fuerte demanda impulsada por el rendimiento respaldan nuestra visión favorable hacia este segmento.







