Durante aproximadamente dos horas, el juez del octavo tribunal de garantía de Santiago declaró esta tarde ante el ministerio público, Irene Rodríguez.
Lo hizo como acusado -Acie El fiscal regional Marcos Pastén y los fiscales de apoyo, por la responsabilidad que se dejaría a la liberación del sitán venezolano Alberto Carlos Mejía, autor material del crimen del comerciante José Felipe Reyes Ossa, conocido como el “Rey de Meiggs”, que fue asesinado fuera de un edificio en ñuñasa el 19 de junio.
Según fuentes de investigación, la autoridad judicial, que ha mantenido su inocencia, está acusada del delito de Prevaricación de culpabilidadEl que apunta a una “imprudencia grave o una ignorancia inexcusable” al realizar actos que permitieron la liberación del asesino, que dejó Santiago 1 y escapó del país después de que su detención preventiva se revocó después de una serie de errores entre Gendarmes y el juez Rodríguez.
Aunque aún no se ha formalizado, con el magistrado, los acusados del caso alcanzan 9, incluido un funcionario del poder judicial y siete gendarmes.
La supuesta confusión ocurrió cuando el juez, después de dictar la detención preventiva de Mejía y otros dos acusados venezolanos, emitió un nuevo intercambio a Gendarmerie donde el nombre del acusado, en ese momento conocido como Osmar Ferrer, emitido, que dejó la primera resolución sin efecto.
Anteriormente, el juez se inscribió para un “error de la parte administrativa” e indicó que faltaba una coincidencia de Gendarmerie.
Como mencionó Irene Rodríguez esta semana, el error que existió fue haber enviado el intercambio que corrigió el nombre a Gendarmerie, ya que era interno para la causa. A pesar de esto, indicó que después de enviar ese intercambio, se remitió inmediatamente un tercer documento a Gendarmería, donde se informó la detención preventiva.
Por lo tanto, el juez señaló que Gendarmerie había un error al no recopilar la información. “Creo que faltaba un partido y que un llamado a la corte finalmente carecía de duda”, reiteró, enfatizando que “también debe haber una investigación de gendarmería porque esa falta de comparación no se entiende”.
Con respecto al correo enviado a Gendarmerie que liberó a Albero Carlos Mejía, el juez agregó que “la verdad que me parece un error. Es un error de haber enviado ese correo”.
Con respecto a los responsables de enviar el correo, el juez Rodríguez dijo: “No puedo decir quién fue el error y quién lo envió”.