El momento de decidir
Hay momentos en la vida de un país en los que la historia deja de esperar. La ventana democrática de estas elecciones comienza a cerrarse mientras nos distraemos con encuestas falsas y debates vacíos. No se trata de una elección más: es hora de darle la espalda a los fantasmas del pasado y reconstruir un país más justo.
El 98% ya no responde a las encuestas. No porque no les interese, sino porque ya no creen. Han visto cómo las estadísticas reemplazan a la verdad y el miedo reemplaza a la esperanza. Desde 2021 hemos votado muchas veces y el engaño continúa: diagnósticos sin medidas, sin financiación y sin coraje político.
Se repiten las mismas alternativas: por un lado, promesas incumplidas; por el otro, una derecha que manipula el miedo sin reformar un modelo agotado, incapaz de generar crecimiento e igualdad. Debemos reducir las desigualdades si queremos un país fuerte y protector. Porque un país justo es también un país fuerte.
Chile merece más que desencanto y división. Entiendo el enfado y el cansancio. Pero debemos continuar, porque rendirse es dejar que otros decidan por nosotros. Votar no es obedecer: es creer.
Propongo un Estado estratégico que funcione y un mercado que compita sin abusos. Seguridad con coordinación diaria, inteligencia moderna, control de armas y persecución real al crimen organizado. Fronteras protegidas con tecnología y cooperación regional. Barrios seguros, donde la ley es respeto y no miedo.
Crearemos un millón 300 mil empleos con un Plan Nacional de Empleo y Formación que pondrá la ciencia, la energía y la tecnología al servicio del trabajo. Duplicaremos la inversión en conocimiento y dirigiremos recursos hacia infraestructuras útiles, viviendas dignas y obras que unan a las regiones. Innovar con soberanía es utilizar la inteligencia artificial y los datos públicos para mejorar la salud, reconstruir la educación y modernizar el transporte. Enderezaremos la economía para que los esfuerzos de cada familia vuelvan a valer la pena.
Protegeremos a quienes más se esfuerzan: Seguro de Pensiones Catastrófico que protege el ahorro en caso de crisis; listas de espera con gestión transparente; salud mental prioritaria; educación inicial universal y liceos técnicos conectados a la economía verde y digital.
Avanzaremos el cobro de la Pensión Universal Garantizada de 65 a 60 años para las mujeres, reconociendo su aporte y carga de cuidados.
Permitiremos, mediante retiro voluntario, devolver ahorros de las AFP por hasta 20 millones de pesos, para aliviar deudas o impulsar pequeños negocios. Ya no ayudaremos a las AFP: ayudaremos a los chilenos.
Chile puede hacer más. Podemos crecer con estabilidad, bajar el costo de vida y mejorar los salarios, pero para lograrlo debemos decir la verdad y actuar con valentía. No se trata de volver a lo mismo ni de entregar el país al miedo. Se trata de recuperar la confianza, cumplir nuestra palabra y unir a Chile en un mismo proyecto.
Este domingo no elijas entre el miedo y la resignación. Elija entre el estancamiento y el futuro. Vote con esperanza y convicción.
Hagamos de Chile un país fuerte, porque es justo, justo porque protege y protector porque confía en su gente. La única opción posible es la del coraje y la dignidad.
La verdad es el cambio.







