El Presidente de la República, José Antonio KastLlegó la tarde de este sábado a Puerto Varas para asistir a la misa fúnebre del sargento segundo de Carabineros, Javier Figueroa Manquemillaquien falleció tras pasar varios días en estado crítico tras recibir un disparo en un atentado ocurrido el pasado 11 de marzo.
La presencia del Presidente fue confirmada por él mismo luego de participar en el acto por el 96 aniversario de la Fuerza Aérea de Chile, realizado en la Base Aérea El Bosque, desde donde emprendió un viaje hacia el sur del país acompañado por la Ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y el director general de Carabineros, Marcelo Araya.
Previo a su traslado, el jefe de Estado destacó el significado de su asistencia al funeral, subrayando el impacto que tiene para el país la muerte de un policía. “Cada vez que atacan la vida de un policía, atacan la vida de Chile. Hay que estar presentes cuando le decimos adiós a un mártir”, afirmó.
Al llegar al lugar, el Ministro de Seguridad, Trinidad Steinertseñaló que “Estamos aquí ante el asesinato de un hombre valiente que dio su vida por Chile”, agregando que “vamos a redoblar esfuerzos para esclarecer esta investigación”.
“Queremos transmitir el mensaje de fortaleza a Carabineros para que sigan trabajando a pesar de este dolor, acompañar a la familia y una vez que determinemos quiénes son los responsables de estos hechos, de estos hechos graves, hechos cobardes, poder exigir las más duras penas que se le apliquen a este responsable del crimen”, dijo el ministro.
En la misma línea, sobre los autores del hecho, el ministro mencionó que “el llamado que hago es que nosotros con Carabineros, la Policía de Investigación, tenemos que Realizar todos los trámites necesarios para determinar quién es el responsable. de este delito que es ilícito y llevarlos ante la justicia y exigir la aplicación de las penas máximas”.
La muerte del sargento Figueroa motivó la declaratoria de tres días de duelo nacional, medida adoptada por el Ejecutivo tras confirmarse su fallecimiento, ocurrido luego de ocho días internado en condiciones de riesgo vital en el Hospital Base de Puerto Montt. El uniformado se convirtió en el mártir número 1.255 de Carabineros de Chile.
En ese contexto, el Presidente también había afirmado previamente que el crimen “no quedará impune” y que el Estado desplegará todos los esfuerzos necesarios para encontrar a los responsables. A esto se suma el trabajo coordinado entre el Ministerio Público, la Policía de Investigaciones de Chile y Carabineros para el esclarecimiento de los hechos.
Los actos fúnebres se llevan a cabo en Puerto Montt, luego del velorio realizado en la Parroquia Sagrado Corazón de Puerto Varas. La jornada incluye una misa, homenajes institucionales y posteriormente el traslado del féretro al cementerio Parque La Esperanza, donde se realizará su entierro.
En paralelo, distintas autoridades han reiterado sus condolencias y compromiso con el fortalecimiento de la seguridad, en medio de un clima marcado por el shock y el llamado a endurecer la persecución penal contra este tipo de delitos.







