De visita en Chile estuvo Antonia Rojas, inversionista y fundadora del primer fondo secundario de la región, Attom Capital, para participar de actividades del Santiago Tech Week, como el ACVC Summit de la Asociación Chilena de Venture Capital y el EtM Day 2024.
En medio de esta agenda, la inversionista radicada en la Ciudad de México, en entrevista con el DF, habló sobre su nuevo fondo -que acaba de cerrar sus dos primeras inversiones- y el ecosistema emprendedor chileno.
Rojas lleva una década involucrado en capital riesgo para startups. Comenzó como inversor ángel, luego se incorporó a Manutara Ventures como socia, hasta dar el salto en 2020 a ALLVP (ahora Hi Ventures) como socia.
“Era otra escala de capital riesgo. Era regional y también teníamos muchas inversiones con fondos estadounidenses. Tenía que estar en juntas con los mejores fondos del mundo”, dijo.
el modelo
En abril de 2023 se independizó sin dar más pistas sobre su futuro profesional. En septiembre se supo en qué había estado trabajando silenciosamente: Attom Capital, el primer fondo de inversión secundaria directa de América Latina.
Se trata de vehículos de inversión diseñados para adquirir participaciones en startups, fondos de capital riesgo o activos que ya han sido financiados previamente, en lugar de invertir directamente en nuevas rondas. La idea es dotar de liquidez al mercado, que no ve retornos hasta que las empresas logran una salida (salida de la inversión).
“Los ciclos desde que uno entra a una empresa hasta que sale son largos y, lo que ha pasado en la región, es que muchos inversionistas invierten y luego esperan salir de esas empresas para volver a invertir. El problema es que puede tardar 10 años”, comentó Rojas.
Agregó que América Latina tiene brechas importantes en el financiamiento de startups en etapas de madurez. Y con este nuevo fondo buscan dotar de liquidez a diferentes actores “para que el capital fluya y participe nuevamente en el ecosistema, formando un círculo virtuoso”.
Rojas no quiso revelar el monto del instrumento, pero afirmó que ya han recaudado el 50% del total, principalmente de aportantes como family offices, emprendedores tecnológicos que han tenido éxito y personas de alto patrimonio.
“Tenemos como aportantes a varios chilenos, como los grupos económicos más grandes del país y varios empresarios exitosos”, afirmó.
Los recursos se invertirán en 12 empresas “líderes de categoría” que se encuentran en las etapas post serie A a serie C, principalmente en el vertical fintech. “Somos extremadamente selectivos en las empresas en las que invertimos”, afirmó.
Tampoco precisó los montos de estas inversiones, pero como ejemplo, la fintech brasileña Nubank recaudó 14,3 millones de dólares en su serie A, con inversores como Sequoia Capital, y en su serie C, 52 millones de dólares, en una ronda liderada por por el Fondo de Fundadores.
Rojas confirmó que a través de Attom Capital ya realizaron sus dos primeras inversiones en dos fintech y que, dependiendo del momento, podrían cerrar una tercera este año.
ecosistema chileno
Para Rojas, en el ecosistema local “ha habido una madurez que está a años luz de la que había hace cinco años”, pero aún queda trabajo por hacer.
Agregó que el país cuenta con varios emprendedores exitosos, lo que “genera inspiración para otros y, al mismo tiempo, una buena reputación hacia el resto del mercado”.
En esa línea, llamó a “mantener” esa buena reputación en el exterior y “asumir el peso de la responsabilidad que tenemos para que Chile siga teniendo esa alta estima internacional”.
Para Rojas, el hecho de “que tengamos tanta gente viniendo de diferentes partes del mundo al Santiago Tech Week es un indicador”.
Sin embargo, dijo que hay desafíos, particularmente en temas de liquidez para que haya “salidas exitosas” y rotación de capitales.
“Necesitamos preocuparnos por las salidas. Hay muchas empresas que les está yendo muy bien, pero el capital está atrapado en el mercado privado y no fluye hacia nuevas empresas que están naciendo y creciendo”, afirmó.
Y ante este escenario, comentó que “sería fantástico que Chile tuviera un fondo de fondos que pudieran participar en capital de riesgo, porque no podemos tener solo un fondo que pueda invertir billetes de US$ 2 millones”.
Respecto al potencial ingreso de inversionistas institucionales a este segmento, Rojas dijo que “ayudaría mucho” al ecosistema, pero no necesariamente se traduciría en un cambio total.
“La pregunta clave no es si esto va a cambiar las reglas del juego para los equipos fundadores, sino que lo que realmente va a cambiar las reglas del juego es que el valor que se está creando se capture en Chile. “Hay que ser extremadamente selectivo para ser muy eficaz”, afirmó.







