El exasesor internacional del fallecido expresidente Sebastián Piñera, Benjamín Salas, Este jueves cuestionó algunas de las primeras acciones del presidente electo José Antonio Kast, relacionadas con el presidente argentino, Javier Milei, y con Venezuela.
En la octava entrega del podcast “Cómo te lo explico”, conducido por las periodistas Paula Catena y Mónica Rincón y transmitido por el terceroEl analista abordó las primeras señales que ha dado el republicano en materia de política internacional.
En ese contexto, Salas destacó la visita de Kast al presidente de Argentina, Javier Milei, además de resaltar el discurso de la noche en la que resultó ganador.
“Creo que son buenas señales. Tengo una percepción positiva de lo que ha hecho el presidente electo. En primer lugar, su discurso inicial. mostró mucha más amplitudel interés por llegar a acuerdos, que era algo que había reivindicado el centroderecha. “Es bueno ver eso”, dijo al principio.
En la misma línea, destacó la visita de Kast a la Argentina y su encuentro con Javier Milei.
“La visita a Milei también es importante, porque muestra una reactivación de la relación con Argentinalo cual se mantuvo a través de la Cancillería durante la actual administración (…) Creo que el viaje a Argentina demuestra el interés de retomar la relación con nuestro vecino más importante”, agregó.
Sin embargo, Salas indicó que a Kast le parecería conveniente “Visita los tres países vecinos antes de partir el 11 de marzo.porque sería una señal potente, además, los dos vecinos del norte (Perú y Bolivia) son con los que tenemos un tema migratorio importante que resolver. Y si lograra concertar reuniones con los tres presidentes en preparación para el 11 de marzo, sería una gran noticia”.
Sin embargo, sí planteó reparos a las escenas que dejó el encuentro entre Kast y Milei, que incluyeron una fotografía con la motosierra, sello del gobierno libertario trasandino, tomada en la Casa Rosada.
“Con un poco de suerte Se hubiera evitado, creo que ese tipo de señales no son correctas”.Dijo Salas.
Intervención de Estados Unidos en Venezuela
En línea con su experiencia, Salas también cuestionó las declaraciones de Kast de que apoyaría una intervención militar de Estados Unidos contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
“No, creo que es un error. Una intervención militar en Venezuela hoy no tendría base legal y sería una violación muy grave del derecho internacional. Hay muchas otras herramientas con las que los estados podrían aumentar la presión contra el régimen que podrían ocupar, que no implican una intervención militar”, añadió.
“Más allá del aspecto legal, el caos que generaría una intervención militar en Venezuela, la ola migratoria que generaría, el número de muertos, de heridos. En otras palabras, creer que entran las tropas y que hay un cambio de régimen inmediato, es ignorar cómo ha funcionado la historia y las relaciones internacionales”, agregó.
Salas puso como ejemplo países como Afganistán e Irak. “Cada vez que Estados Unidos ha intervenido para cambiar un régimen, ha sido un desastre. “Aquí hay un problema práctico, de vidas humanas y de violaciones muy graves de las normas más esenciales del derecho internacional”.
En ese sentido, señaló que, en caso de una escalada de la ofensiva de Donald Trump contra Maduro, “Chile debería oponerse públicamente a cualquier tipo de intervención militar en Venezuela”.
Sin embargo, optó por que Chile apoye otro tipo de sanciones económicas y otro tipo de bloqueos, para que el régimen de Maduro, “para que negociar con la oposición y puede haber una transición pacífica”.
Sin embargo, cuestionó que Chile apoyaría una intervención militar injustificada en otro territorio, como la que podría ocurrir entre Estados Unidos y Caracas.
“Es muy grave, porque en el momento en que un Estado comience a apoyar violaciones flagrantes de las normas más esenciales del orden internacional, entonces todo el orden colapsará. “Depende de países como Chile, que tienen una tradición de respeto al derecho internacional, mantener un poco la línea de fuego y decir que no vamos a cruzar la línea roja”. sostuvo.
“Me gustaría que Chile nunca apoyará una intervención armada que no esté ni autorizado por el Consejo de Defensa de las Naciones Unidas, o en el ejercicio de la legítima defensa individual o colectiva. Si no se cumplen estos requisitos, que son las dos únicas condiciones que permiten el uso de la fuerza contra la integridad territorial de otro Estado, entonces Chile no debería apoyarlo”, afirmó.
