Cuando recibieron el material no lo podían creer. Había casi dos docenas de cajas, con más de 15.000 fotografías de Chile, correspondiente a los años 1950, 60, 70, 80 y 90. Se trata de un registro inédito perteneciente al arquitecto y fotógrafo Luis Mitrovic (1911-2008), que llegó a manos de la Fundación Enterreno.
Estaba compuesto por fotografías, negativos, placas de vidrio y positivos, así como cartas y correspondencia personal.
Muchas de las unidades del material recibido no cuentan con información referencial, por lo que no existe una manera exacta de saber a qué zona o año corresponden, salvo algunos que son evidentes por alguna construcción o lugar histórico.
Debido a la gran cantidad de imágenes recibidas, conforme han sido revisadas han ido apareciendo nuevos registros. El más reciente dice relación. con el volcán Villarrica.
Las fotografías muestran detalladamente lo que corresponde a la erupción del volcán en 1948-1949. “Hay tres postales comerciales de la época. que estaban en el archivo de Luis Mitrovic”, dice Felipe Bengoa, director de Enterreno.
Actualmente el volcán es considerado el más peligroso del país por la Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y uno de los más activos de Sudamérica.
Es un estratovolcán ubicado 2.847 metros sobre el nivel del mar, Ubicado en el límite de las provincias de Cautín y Valdivia entre los lagos Villarrica y Calafquén.
Las erupciones recientes más importantes ocurrieron en 1948-49, 1963, 1964, 1971 y 1984-85.

Raúl La Torre, historiador y coordinador de Extensión Cultural de la Universidad de los Andes, sostiene que para los habitantes del sur del país, los volcanes, así como los altos y centenarios árboles, son más que parte del paisaje. Existe una conexión entre las personas y la naturaleza que las rodea y que se manifiesta en la vida cotidiana.
El Rukapillán o casa de los espíritus en mapudungún habla de eso. “El volcán ha generado múltiples historias en los habitantes de las orillas del lago Villarrica. Indica el clima, avisa cuando llueve según las formas de las nubes que lo cubren y sus rugidos son mensajes que han anticipado desastres o buenos tiempos, según las creencias de las comunidades mapuche cercanas”, dice La Torre.
Bengoa dice que archivos tan grandes y valiosos como el de Mitrovic Requieren cuidados y procesamiento especiales. “Estamos hablando de miles de fotografías en placas de vidrio y películas que han estado almacenadas durante años”.
“Aunque en los últimos 100 años ha tenido varias erupciones catastróficas; Existe una relación de cariño y cercanía con el imponente volcán. Quizás una erupción destructiva, de la que aún quedan recuerdos, Es el de 1971, que provocó la muerte de decenas de personas; y el de 2015, que fue televisado, no teniendo pérdidas humanas sino materiales”, añade el historiador.
Según Bengoa, tuvieron la suerte de que el archivo fuera organizado, aparentemente, por el propio Mitrovic, aunque no catalogado. “Las placas de vidrio son las primeras que se soplan (para quitar polvo y fibras) y digitalizados juntos a los 120 formatos Kodak, donde hay discos en blanco y negro y color de todo Chile”, agrega.
“Cada negativo o placa de vidrio tarda unos 4 minutos en estar completamente digitalizado, por lo que estamos hablando de unas 1.000 horas de digitalización para tenerlo todo preservado y rescatado. Luego, el plan es abrir el archivo al público y, con suerte, realizar una exposición de su vida y obra. Un proyecto editorial también sería ideal para mostrar el gran historial de Mitrovic y su talento fotográfico”, afirma Bengoa.







