Compromiso para modificar el SAE.

Tras la aprobación de la Ley de Presupuesto 2025, el gobierno y la oposición acordaron crear un organismo para introducir cambios en el Sistema de Admisión Escolar (SAE) que rige las escuelas financiadas por el Estado. Asimismo, como forma de asegurar el cumplimiento de ello, se acordó suspender la aplicación del procedimiento aleatorio de asignación de plazas el próximo año, es decir, para el proceso de admisión de 2026, en lo que podría interpretarse como un compromiso de repensar y modificar. la parte del SAE que se relaciona con los criterios que orientan la admisión de estudiantes.

El SAE se introdujo gradualmente desde 2016, bajo la hipótesis de que las escuelas llevaban a cabo prácticas discriminatorias generalizadas en sus procesos de admisión y que esto conducía a altos niveles de segregación socioeconómica en el sistema escolar. Es por ello que se les excluyó de desempeñar cualquier papel en la selección de sus estudiantes, impidiéndoles aplicar criterios que tuvieran alguna justificación dado su proyecto educativo y eliminando la selección académica, que hasta entonces estaba permitida.

Después de varios años en los que el nuevo sistema ha funcionado en régimen, los datos disponibles muestran que la segregación socioeconómica no se ha reducido. Como sugirieron en su momento diversos especialistas, la segmentación es un fenómeno complejo que se originaría, en gran parte, en las propias elecciones de las familias y en la segregación residencial. Esto permite exonerar a las escuelas de las acusaciones formuladas en su momento y nos invita a evaluar la posibilidad de devolverles algún protagonismo dentro de la definición de sus criterios de admisión, especialmente dadas las dificultades que enfrentan para hacer valer sus derechos. proyecto educativo y mantener alineadas a sus comunidades, preservando un ambiente que favorezca el aprendizaje.

Asimismo, a pesar de que los grandes números demuestran que el SAE es tan efectivo como la asignación descentralizada que existía anteriormente -hoy el 93% de los postulantes son admitidos en alguna de sus preferencias o mantienen su lugar en su colegio de origen, el mismo porcentaje que anteriormente decían estar en el colegio de su elección según la Encuesta CEP, la existencia de descontento entre los usuarios que no consiguen plaza – 35 mil según las últimas cifras – y los que están insatisfechos porque el sistema no conoce sus características particulares circunstancias y características. El más obvio es la imposibilidad de que los estudiantes con mérito académico tengan prioridad para postular a la escuela de su elección, lo que sin duda es un error profundo que debe corregirse prontamente.

Se espera que el acuerdo alcanzado pueda favorecer cambios que permitan mejorar el SAE, no sólo otorgándole mayor legitimidad, sino también dando tranquilidad a las familias e indicando correctamente qué valores debe premiar el sistema. Asimismo, es valioso que como parte del acuerdo se comprometió a avanzar medidas que faciliten la creación de nuevas plazas, que hoy se ve afectada por la regulación, ya que la escasez de una oferta educativa de calidad es el problema de fondo que ningún sistema de admisión permitirá. poder resolver.

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