El reparto de palabras desató una avalancha de críticas y recriminaciones en la derecha, en la antesala de la recta final de las conversaciones entre el Gobierno y la oposición para definir si habrá acuerdo sobre la reforma de las pensiones.
La presión sobre esta cuestión entre quienes piensan que se debe alcanzar un consenso y quienes creen que no se debe ceder ante la intención del Gobierno de llevar a cabo su reforma, fue discutida hace varias semanas en los círculos políticos del sector.
Sin embargo, fue una declaración del presidente de la UDI, diputado Guillermo Ramírez, la que desató un fuerte llamado de los republicanos hacia Chile Vamos, acusándolos de ceder y cambiar de postura.
Guillermo Ramírez, diputado y presidente de la UDI
“Usé la palabra distribución y eso fue un error porque no creemos en la distribución (…) El Gobierno ha insistido en generar distribución y le hemos dicho, en público y en privado desde hace dos o tres años, que esto no “lo vamos a apoyar y eso no ha cambiado”.
Soledad Hormazábal, economista y miembro de la junta técnica de Pensiones
“(La compensación por mayor sobrevivencia de las mujeres, o bono mesa como técnicamente se le ha llamado) es un beneficio contributivo: lo reciben las mujeres que ahorraron y en la medida que postergan su edad de jubilación”.
José Antonio Kast, ex candidato presidencial del partido republicano
“Como era de esperarse, Chile Vamos comienza a preparar el terreno para ceder y entregar nuestros ahorros previsionales a la izquierda. “Chile necesita un acuerdo sobre pensiones, pero no un mal acuerdo”.
Las alertas se encendieron en el centro luego de que a última hora de este lunes comenzara a viralizarse en las redes sociales un video –en la plataforma “Es aquella parte del aporte que igualará las pensiones de hombres y mujeres”, compensación cuyo costo fue de 0,5 puntos porcentuales del 6% de aporte adicional de la reforma de pensiones.
El timonel del sindicalismo se refería al llamado “bono directivo”, un mecanismo para compensar a las mujeres por los efectos que para ellas supone una mayor supervivencia.
La postura de Ramírez generó una serie de críticas de otros sectores de derecha. “Como era de esperarse, Chile Vamos comienza a preparar el terreno para ceder y entregar nuestros ahorros previsionales a la izquierda”, afirmó el republicano José Antonio Kast.
Agregó que “Chile necesita un acuerdo en pensiones, pero no un mal acuerdo que les quite los ahorros a los chilenos”, concluyó.
La disputa fue inevitable para otras voces del sector, quienes explicaron que la capitalización individual sigue siendo una línea roja. Por ejemplo, el diputado de la UDI, Cristián Labbé, aseguró que “necesitamos una reforma previsional que dignifique más a nuestros pensionados, pero ceder ante la reforma comunista es quitarles los ahorros a los chilenos. El 6% a cuentas individuales no está a la venta, es de los trabajadores”.
El “error” de Ramírez
El revuelo provocó que Ramírez saliera a explicar sus dichos. En un punto de prensa ayer, alrededor de las 13:00 horas en el Congreso, el parlamentario lamentó: “Usé la palabra reparto y eso fue un error porque no creemos en el reparto” y señaló que la expresión que se debió usar fue “ compensación”.
El timonel de la tienda ubicada en Suecia insistió en que sus declaraciones del lunes no se deben a un cambio de cargo. “El Gobierno ha insistido en generar distribución y le hemos dicho pública y privadamente desde hace dos o tres años que no vamos a apoyar eso y eso no ha cambiado”, afirmó.
La diputada agregó que “vamos a defender que todos los ahorros de los trabajadores vayan al ahorro, vayan a cuentas individuales” y que lo que está disponible es “buscar mecanismos que generen mayor equidad previsional”, argumentando que las mujeres hoy reciben un 11% menos. jubilación sólo por la mayor supervivencia.
El debate técnico
Más allá del mundo político, el debate también se extendió entre los técnicos. La economista e investigadora de Horizontal, Soledad Hormazábal, quien es una de las representantes de la oposición en la mesa técnica de pensiones, escribió en su cuenta X: “Un hombre y una mujer se jubilan a la misma edad y con el mismo monto ahorrado. El hombre siempre tendrá una pensión mayor ya que las mujeres viven más tiempo en promedio. Corregir eso cuesta 0,5 puntos de cotización”.
Para Hormazábal, se trata de una “prestación contributiva”, ya que la reciben las mujeres que ahorraron y en la medida que postergan su edad de jubilación.
Por su parte, la economista Soledad Arellano criticó: “¡Qué mal! Aunque sea un poco, la puerta se abre. Y nunca más se cerrará”.
También se sumó a la discusión el ex Dipres, Matías Acevedo, quien recordó que “la solidaridad limitada para los seguros ya existe con aportes desde 2002 con 0,8 puntos de los tres puntos con cargo al trabajador que se destinan al fondo solidario del seguro. del desempleo”.
El economista afirmó que “es un seguro, lo que es excedente” y señaló que “la puerta siempre está abierta, se llaman votos”.
Bono de mesa
A priori, en la derecha parecía haber acuerdo en la necesidad de buscar fórmulas en esta dirección y en que las diferencias estaban más bien en su coste. Así, si en la última propuesta que el Ejecutivo puso sobre la mesa se destinó un punto de los seis aportes adicionales al mecanismo llamado bono de mesa, la oposición estimó que unos 0,5 puntos eran suficientes.
Asimismo, esta no es la primera vez que la oposición le hace un guiño a un mecanismo de este tipo, ya que fue parte de las recomendaciones transversales realizadas en su primera fase por la mesa técnica, en su informe de julio.
El presidente de la Comisión de Trabajo del Senado, Juan Antonio Coloma (UDI) también se refirió este martes al asunto y explicó que a su juicio es “una forma diferente de capitalizar”.
En esa línea, graficó que manteniendo constantes las variables de ahorro y edad efectiva de jubilación entre un hombre y una mujer, hoy existe una brecha por efecto de la longevidad. “Creo que (eso) hay que repararlo”, concluyó.







