El gran número de parlamentarios desafortunados o complicados abrió un escenario constitucional inusual desde 1990.
Los diputados Mauricio Ojeda (independientes elegidos en cuota del Partido Republicano) y Catalina Pérez (antigua revolución democrática) son las que están más comprometidas judicialmente, ya que el ministerio público ya ha hecho las respectivas acusaciones con la solicitud de convicciones.
Para Ojeda, la oficina del fiscal solicitó, en febrero pasado, 19 años de prisión por fraude al Tesoro en uno de los bordes del caso de transferencia irregular de dinero público a fundaciones. De hecho, hoy el desafortunado parlamentario aparece como discapacitado para votar en las próximas elecciones.
En la situación de Pérez, el 20 de agosto, el Ministerio Público solicitó 10 años de privación de la libertad al borde de la democracia viva, derivada de las mismas irregularidades.
Según la Constitución, ambos legisladores podrían haber incurrido en una de las causas de cese de la posición, ya que la mera acusación de penalización aflictiva (más de tres años y un día) afecta la suspensión del derecho al sufragio (ART 16 No. 2 de la carta fundamental).
En vista del hecho de que para ser elegido diputado, se requiere estar habilitado para votar (Art. 48), cuando este derecho fue suspendido, esa persona podría caer en una de las casas informales. “El diputado o senador también dejará de sus funciones que, durante su ejercicio, pierden algún requisito de elegibilidad general”, dice el octavo párrafo del artículo 60 de la misma constitución.
Esta regla, sin embargo, no funciona automáticamente. Los casos deben ser resueltos por un tribunal constitucional que solo se puede pronunciar a solicitud de 10 parlamentarios o el presidente de la República.
El problema no es tan simple, los juristas advierten, ya que el TC debe sopesar otros artículos constitucionales y varias garantías en juego, como la presunción de inocencia o normas del derecho internacional.
De hecho, hace años, el constitucionalista Gonzalo García, ex ministro del TC, en un par de fracasos en los que participó advirtió que, aunque la norma está en vigor en la constitución, generó un conflicto, ya que restringe los derechos con una mera acusación, que en la práctica es un acto administrativo de la oficina del fiscal.
Para superar ese punto, el Tribunal Constitucional en un fallo de 2021 que favoreció a un ex-Mast of Marco Enric Court.
En el caso de un diputado investigado, sopesamos en su contra que la anarquía respectiva puede contar como una “aprobación judicial”, creen algunos juristas.
Hasta ahora, nadie ha recurrido al TC para pronunciar y resolver esta encrucijada legal, también tiene en cuenta que la composición actual de la Corte actuó con un apego literal estricto al Artículo 60 (sobre cessaciones de la posición) en el caso del ex senador Isabel Allende (PS).
La razón por la cual nadie ha invocado esta causa contra Ojeda y Pérez es política, especulan en el Congreso. Lo curioso es que las partes que trajeron a ambos diputados a la cámara tendrían un beneficio directo, ya que podrían reemplazarlas en el escenario hipotético que confirma sus despidos.
En el caso de Ojeda, parece que es un problema que molesta al Partido Republicano, que prefiere no reflotar que un legislador asociado con sus filas hoy está acusado de corrupción. De hecho, la directiva de la comunidad dirigida por José Antonio Kast decidió no participar en esta nota antes de las consultas de si han evaluado solicitar el cese de la posición de Ojeda para poder llenar la vacante con otra persona vinculada a la parte.
Para el fallo, que también podría reunir 10 firmas de cualquier parlamentario, no es conveniente que los republicanos recuperen un diputado, ya que Ojeda, no conformado, está suspendido y no puede votar en los procedimientos legislativos.
Dado que el caso de Pérez es más reciente y la audiencia de juicio oral aún no se celebra (programada para el 28 de septiembre), en la parte gobernante admiten que es un problema que se está evaluando.
Inacción extraña
Este problema, además, está vinculado al ataque legislativo de algunos diputados que presentaron proyectos para restringir la dieta de los desafortunados parlamentarios, ya que mientras no haya despido, continúan recibiendo pagos del poder legislativo incluso cuando están suspendidos.
“De hecho, existe la posibilidad y existe una historia legal para ambas personas, dejan de ser parlamentarios. Pero creo que no llevarán a cabo estos procesos ante el Tribunal Constitucional, ya que, para el Partido Republicano, abre la puerta y aportan al Centro el debate de la participación de Ojeda, podría causarles daño electoral. (PS), miembro de la Comisión de la Constitución y autor de uno de los proyectos que busca restringir la dieta.
El diputado Andrés Giordano (Frente Amplio), quien también presentó una moción en ese sentido, dijo que se llamó especialmente la atención que después de tantos meses el Partido Republicano no ha adoptado una decisión. “Esto es, al menos, extraño, si quisieran recuperar ese escaño, ganarían un voto más en la cámara. Entonces, ¿qué explica esta inacción?”, Dijo el legislador que mencionó que al menos su iniciativa, que llamó “dispositivo dietético cero”, evitaría “una autoridad en el proceso judicial para continuar recibiendo un beneficio económico”.