“Nunca antes habíamos estado tan cerca de llegar a un acuerdo, pero el toque final siempre es importante”, dijo el martes el Ministro de Finanzas. Mario Marceloal comentar el estado del trámite de la reforma previsional durante un seminario de la Bolsa Electrónica de Chile sobre el mercado de capitales.
Si bien para la oposición sus palabras no eran nuevas (de hecho, hace dos semanas la ministra de Trabajo, Jeannette Jara, también había señalado que el acuerdo “está cerca”), el escenario le daba un contexto especial. Ante una audiencia mayoritaria de agentes económicos, Marcel señaló que “cada día, semana y mes que pasa sin iniciar una reforma del sistema de pensiones implica un costo no sólo para los pensionados, sino también para el mercado de capitales”.
Las declaraciones del ministro ejercieron especial presión sobre el presidente de la Comisión de Trabajo del Senado, Juan Antonio Coloma (UDI), en cuyas manos está la rapidez de tramitación y decidir cuándo se votará la reforma.
Hasta el momento hay acuerdo en 8 puntos (por ejemplo, limitar las comisiones de intermediación de las AFP, la regulación de las brechas previsionales y la creación de fondos generacionales en lugar de multifondos). Sin embargo, hay alrededor de tres temas que aún están en el aire, por ejemplo, cómo financiar la Pensión Universal Garantizada, la separación de la industria de las AFP y qué hacer con el aporte adicional del 6% (considerado el corazón del proyecto previsional). ).
Al menos en este último tema, están fluyendo señales positivas. “En cuanto a la cotización del 6%“Lo que estamos discutiendo es qué fracción, a este pequeño nivel, debería destinarse a cubrir riesgos que no es posible autoasegurar”, afirmó Marcel este martes.
Pese al optimismo del Ejecutivo, donde admiten que el acuerdo se encuentra en un punto crítico, éste se vio empañado a raíz de la trifulca entre el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, y las principales figuras del Partido Republicano, entre ellos, José Antonio Kast.
Sin embargo, las mismas palabras de Ramírez que generaron la polémica brindaron una fórmula de cómo repartir los 6 puntos de aporte adicionales. “La única distribución – que votamos hace un año – que nos resulta aceptable es la parte de la cotización que igualará la pensión de los hombres con la de las mujeres (…) En la Cámara votamos a favor de una pequeña distribución que iguala las pensiones de hombres y mujeres, y ese es el reparto que consideramos justo: 0,5 puntos de aporte de los 6 puntos adicionales”, dijo.
En sindicalismo señalan que Ramírez cometió un error conceptual al hablar de reparto y que el acuerdo que se fragua en el Senado no destina 0,5 sin 0,3 puntos para compensación a las mujeres.
Pese a ello, las declaraciones del timonel de la UDI revelaron soluciones creativas que se están discutiendo entre los negociadores de la oposición y el gobierno.
En RN, por ejemplo, también han propuesto destinar otra fracción para solidaridad en casos especiales.
En el oficialismo señalan que el gobierno, por su parte, también ha cedido bastante. Una de las últimas propuestas conocidas del gobierno planteaba destinar 3 puntos porcentuales a cuentas individuales y otros 3 a un fondo solidario, donde sólo un punto sería un aporte permanente y otros 2 serían un préstamo reembolsable con intereses tras la jubilación. Sin embargo, según las últimas versiones, el Ejecutivo estaría abierto a reducir aún más la cantidad que se destinaría a la solidaridad.
Si bien este martes el senador Coloma se mostró reacio a cerrar un acuerdo, al menos defendió el tema de la solidaridad con las mujeres y ratificó el compromiso de votar la reforma durante enero.
Por lo pronto, la Comisión de Trabajo está convocada para este miércoles a las 12 del mediodía y prevé volver a reunirse la próxima semana antes del receso por las fiestas de fin de año. La idea es retomar e intensificar las negociaciones en las dos primeras semanas de enero de 2025 antes de presentar un informe al pleno del Senado.
El senador Ricardo Lagos Weber, en Tolerancia cero Dijo que estaba cerca un acuerdo, pero ayer admitió que “hay un sector de la derecha, que he visto hablar muy mal de un acuerdo. Esto hay que financiarlo, y hay múltiples formas de financiarlo: habrá impuestos generales, pero además, se hará a través de los aportes de los chilenos, como se hace en todos los sistemas de pensiones del mundo. Lo que yo pediría es poner la pelota en el suelo y decirle a los chilenos que vamos a resolver el tema de las pensiones, porque ya está bueno”.
A su turno, los senadores Gastón Saavedra (PS) y Alejandra Sepúlveda (Ind. FREVS), ambos miembros de la Comisión del Trabajo, también salieron a resaltar que el acuerdo fue “estrecho”.
Este clima de señales favorables también fue una respuesta al ataque de los republicanos contra la UDI y Chile Vamos, en general.
“En menos de 15 días le devuelven el presupuesto al INDH, crean un nuevo ministerio y entregan parte de los aportes de todos los trabajadores a un sistema de reparto. “¿Todavía hay quienes se preguntan por qué es importante que los republicanos estemos en la primera vuelta?” dijo el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella.
José Antonio Kast, por su parte, indicó que “como era de esperarse, Chile Vamos comienza a preparar el terreno para ceder y entregar nuestros ahorros previsionales a la izquierda. “Chile necesita un acuerdo sobre pensiones, pero no un mal acuerdo que les quite los ahorros a los chilenos”.
Ante la polémica que se estaba generando y presumiendo que hubo un error en sus palabras, Ramírez decidió salir a explicar sus dichos. “Lo que se votó es igualar la tabla de pensiones entre hombres y mujeres. Y no se hace mediante distribución. De hecho, la aportación adicional es rechazada, impidiendo así cualquier tipo de distribución. Me equivoqué al hablar de distribución, porque no es así. Es una compensación que está valorada en casi medio punto de aportación. Para esa compensación hay distintas fórmulas”, dijo a La Tercera.
La explicación, sin embargo, no fue suficiente. Apenas unas horas después Kast volvió a apuntar en su contra, cuestionando que se haya tratado de un error y deslizándose que la abanderada del partido, Evelyn Matthei, ha estado presionando para aprobar la reforma. “A ver quiénes son los economistas que hoy asesoran a Evelyn Matthei (…), parece que hoy es más Briones que Klaus Schmidt-Hebbel, veamos quiénes son, qué les proponen”, criticó.
Al interior de la UDI también hubo malestar. Incluso el diputado Cristián Labbé (UDI) criticó los planteamientos de los senadores Coloma, Rodrigo Galilea (RN) y Luciano Cruz-Coke (Evópoli), quienes integran la Comisión de Trabajo y Previsión Social.
“Una cosa es lo que está forjando el Senado, pero el tema volverá a la Cámara de Diputados de la misma manera. Y, en eso, voy a ser claro y categórico, aunque sea el único que vote en contra: el 6% no está a la venta. Tiene que haber igualdad entre hombres y mujeres, pero tiene que ser con impuestos generales”, afirmó Labbé, quien añadió que “se cree erróneamente que favorecerá a la futura candidata y eventual presidenta, Evelyn Matthei”.
Entre quienes han liderado los diálogos con el Ejecutivo desde el Senado han optado por defender la marcha del diálogo. Galilea incluso se reunió durante esta jornada con el ministro Jara en las oficinas de la Secretaría de Estado.
Por su parte, el senador Coloma afirmó desde el Parlamento que “tenemos ocho puntos que ya están definidos: cómo afrontar las brechas previsionales, cómo afrontar los cobros judiciales, cómo sustituir fondos, los multifondos por fondos generacionales (…), todo lo que ayuda a tener mejores pensiones. Pero con la misma claridad hemos llegado a los demás temas que tienen mucho más que ver con la cuestión del 6%. Y desde mi perspectiva personal también quiero ser claro, me parece justo que un hombre y una mujer de la misma edad, imaginemos 65 años, con los mismos ahorros, tengan la misma jubilación. Quiero dejar claro que ese no es el caso hoy”.







