El candidato rumano “tiktoker”, pro-Putin que dio la sorpresa y desbancó al actual primer ministro

El repertorio no es nuevo en la política mundial, pero no deja de sorprender. A Calin Georgescu, de 62 años, se le puede ver vistiendo traje, traje y corbata en sus apariciones públicas. En sus cuentas de redes sociales, sin embargo, aparece en un vídeo montando un caballo blanco o practicando artes marciales. Ambos vídeos, en cuestión de semanas, explotaron en popularidad en Rumania.

El momento es relevante, porque este fin de semana, el país miembro de la Unión Europea y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) acudió a las urnas para definir a su líder político. En la papeleta aparecieron dos nombres clásicos de la política: el actual Primer Ministro, el socialdemócrata Marcel Ciolacu, la representante del centroderecha Elena Lasconi y un tercer forastero quien, a pesar de obtener un solo dígito en las encuestas, arrasó en las elecciones y no sólo se convirtió en el más votado en la primera vuelta, sino que también dejó fuera de la carrera al actual primer ministro.

Una mujer mira un discurso en vivo en YouTube del político independiente de extrema derecha Calin Georgescu en Bucarest, Rumania, el 25 de noviembre de 2024. Foto: REUTERS.

Si gana en la segunda vuelta, Georgescu ocuparía el puesto más importante en Rumanía, lo que le permitirá supervisar el ejército y las relaciones exteriores, detalló la prensa internacional. También tendrá derecho a nombrar al primer ministro y liderar las negociaciones de coalición.

La debacle fue tal que Ciolacu anunció su dimisión del Partido Socialdemócrata (PSD) tras quedar fuera de la segunda vuelta. El podio lo formaron Calin Georgescu (22,9%) y la derechista Elena Lasconi (19,7%), en primer y segundo lugar. En tercer lugar, a 0,2 puntos porcentuales, se encuentra el primer ministro rumano (19,5%). No sólo es un desastre para el líder del centroizquierda, sino que lo es para todo el partido. Es la primera vez desde que cayó la dictadura comunista en Rumanía en 1989 que el PSD no tiene representante en la segunda vuelta presidencial.

Y quien lo dejó fuera de la carrera fue nada menos que Georgescu, exmiembro del partido ultranacionalista Alianza por la Unión de Rumanos (AUR). “Es una victoria para TikTok”, dijo el analista e historiador rumano Ion M. Ionita al periódico Financial Times. “No necesitas una cerilla. Solo necesitas volverte viral en las redes sociales, y él seguramente se ha vuelto viral”. Aunque se postuló como independiente, AUR rápidamente salió a apoyarlo en la segunda vuelta, al igual que SOS Rumania, otro partido de extrema derecha más marginal.

Sólo en los últimos días antes de la votación sus vídeos se hicieron populares en la red social china, lo que podría explicar por qué los encuestadores pasaron completamente desapercibidos, señala el mismo medio.

El candidato antisistema afirmó que su postura religiosa y sus valores ultraconservadores atraen tanto a votantes rurales como a jóvenes rumanos, asegurando además que gastó “cero” dólares en su campaña. Georgescu dijo que su victoria es “un sorprendente despertar” del pueblo rumano. Ideológicamente, el diario español El País lo definió como un “partidario prorruso que simpatiza con los legionarios rumanos aliados a los nazis del período de entreguerras”.

Estas posiciones extremas hacen que la candidata de la derecha tradicional, Elena Lasconi, saque cuentas felices de cara a la segunda vuelta. “La alegría viene con un shock para millones de rumanos”, afirmó en un vídeo compartido en sus redes sociales tras los resultados que le dieron el paso a la segunda ronda por un margen muy ajustado. “(Calin Georgescu es) un candidato que tiene la cara de Vladimir Putin, quiere que abandonemos la UE y tiene teorías fascistas y antisemitas”. Esto se suma a la creciente preocupación occidental de que la llegada del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, socave aún más la agenda pro Ucrania.

Vladímir Putin/Donald Trump
Vladimir Putin con Donald Trump. Archivo.

La acusación no carece de fundamento, al menos desde el punto de vista de su vecina Ucrania. Pese a compartir 650 kilómetros de frontera terrestre, Georgescu señaló durante la campaña que la invasión rusa de Ucrania responde a una manipulación por parte de compañías militares estadounidenses, destacando a Vladimir Putin como “un hombre que ama a su país” y elogiando al primer ministro húngaro, Viktor Orbán.

El centroderecha en general mira con cautela al candidato que los ha superado aún más por la derecha. Siegfried Muresan, miembro del sector en el Parlamento Europeo, dijo: “Calin Georgescu, un candidato prorruso que admira a Putin y socava la legitimidad de Ucrania, sería una elección peligrosa para Rumania, especialmente con la guerra en nuestras fronteras. “

En Rusia, por su parte, no ocultan su alegría por el resultado, destacó El País. La agencia estatal rusa TASS señaló que el ganador de la primera ronda presidencial “se muestra reservado sobre la membresía de Rumania en la OTAN y ha presionado prudentemente para la normalización (de las relaciones) con Rusia”. Georgescu ha criticado la presencia de bases militares del bloque de defensa en suelo rumano, así como el despliegue de defensas antimisiles estadounidenses en el territorio.

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