La compleja situación de las finanzas públicas ha marcado la discusión del proyecto de ley de Presupuestos 2025, hoy en su etapa decisiva en la Cámara de Diputados tras un acuerdo alcanzado entre Gobierno y oposición para reformular la sección macroeconómica del Tesoro.
Esto implicaba que El gasto público total se recortará en US$600 millones hasta 2025, a lo que se suman ajustes de US$1.000 millones a materializarse este año para alcanzar las metas fiscales del Ejecutivo.. ¿La razón? Ingresos totales que han estado por debajo de lo proyectado, además de un gasto público que mantiene un alto dinamismo, creciendo 5,5% a septiembre, dos puntos porcentuales por encima de la meta que tiene el Ejecutivo.
Por la misma razón, El Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuesto (Dipres) implementan medidas para concentrar el recorte del gasto fiscal en el último trimestre de este año. De hecho, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, presentó la semana pasada el escenario con el que buscan cumplir las metas de gasto.
Así, la autoridad afirmó que En el último trimestre de este año, el gasto fiscal tendría que contraerse entre 1,5% y 3% para alcanzar el objetivo, lo que llevaría a que los desembolsos del sector público crecieran entre 3,5% y 3,1% en el período.. Esto, tomando en consideración también los recortes por US$ 1.000 millones que se materializarán en el período.
Un escenario cuesta arriba para el Tesoro teniendo en cuenta la historia más reciente, ya que la dinámica más común es que el gasto público tiende a concentrarse más en el último trimestre del año, ya que los servicios tienden a gastar para evitar una subejecución y, eventualmente, verse sujetos a recortes presupuestales el año siguiente.
Según datos de la Dipres, En los últimos 20 años sólo ha habido dos ocasiones en las que el gasto ha caído en el periodo octubre-diciembre. Eso ocurrió en 2013, cuando el gasto se contrajo un ligero 0,1%, y también en el mismo período de 2022, cuando los desembolsos del Estado se redujeron un 27,6%.en un año extraordinario marcado por la retirada de los estímulos fiscales pospandemia y que en el conjunto del año implicó un ajuste histórico superior al 33% en el gasto estatal.
Déficit aún lejos de la meta
El nivel de gasto a recortar no es la única batalla cuesta arriba que tendrán que afrontar Marcel y la directora de Presupuesto, Javiera Martínez, de cara a cerrar el año.
El déficit fiscal efectivo también está muy por encima de la meta del Ejecutivo. En los doce meses que finalizaron en septiembre, el déficit ascendió al 3,7% del Producto Interno Bruto (PIB), casi duplicando la meta del Gobierno del 2% para este año.
Los analistas ven que con los nuevos ajustes del gasto se reducirá dicho saldo negativo en el último trimestre, pero en cualquier caso no se alcanzará la meta actual de Teatinos 120.
Macarena García, economista senior de LyDAdvierte que los ingresos tributarios están sobreestimados en casi 3.500 millones de dólares para este año, a lo que se suma la rigidez para recortar el gasto.
“Sólo tres meses antes del final del año fiscal, alrededor del 75% de los gastos se han ejecutado y la misma cantidad comprometida, dejando sólo una pequeña fracción de los gastos que podrían recortarse, lo que genera presión para recortar los gastos de capital, lo cual no es deseable dado el bajo crecimiento de la economía”, afirma.
“Vemos que el alto crecimiento del gasto que se ha mantenido a lo largo del año, sumado a los ingresos tributarios que siguen en contracción, llevarán a terminar este año con un déficit del 2,3% del PIB. Esto tiene en cuenta la reducción propuesta en el protocolo de acuerdo marco para la discusión de la Ley 2025”, señala el economista senior de Bci Estudios, Antonio Moncadoquien para el próximo año estima también un déficit efectivo del 1,8% del PIB, superior al -1% previsto por el Tesoro.
Suponiendo cierta mejora de los ingresos tributarios en los últimos meses, que ya parece un supuesto fuerte, y un ajuste de los gastos algo superior al cercano 0,3% del PIB que ha mencionado el Gobierno, podría acercarse al déficit. del 3% del PIB para finales de año, postula la Economista Jefe de Grupo Security, Felipe Jaque. “Este cierre también sería un desafío adicional para el próximo año, donde estimamos preliminarmente un déficit cercano al 2,5%, superior a lo estimado en la discusión del Presupuesto”.
Ignacio Muñoz, investigador de Clapes UCprevé que el saldo negativo se acercará al 3% del Producto a finales de este año, por lo que propone tres medidas para evitar que el déficit siga aumentando: “La primera es mejorar la metodología de estimación de los ingresos tributarios y ser más conservador en ello. El segundo es fomentar políticas que promuevan el crecimiento económico. Finalmente, el tercero es fomentar políticas que promuevan la eficiencia del gasto público.
Investigador senior OCEC UDP, Juan Ortizadvierte que a pesar del recorte de mil millones de dólares que se realizará en lo que resta del año, habrá rubros donde el nivel de ajuste será contenido dada la trayectoria a lo largo del año.
“Por ejemplo, el gasto en bienes y servicios de consumo y producción, que supone el 8% del gasto total, ha realizado el 82% del gasto total del año al tercer trimestre con respecto a la Ley aprobada para 2024. Es decir, aunque parte del ajuste fiscal se realiza en dicho componente, el gasto total seguramente será superior a lo establecido en el Presupuesto inicial y a lo estimado en el Informe de Finanzas Públicas (IFP) para el tercer trimestre”, afirma.
Para el gerente de Estudios Gémines, Alejandro FernándezSerá “muy difícil” reducir significativamente el déficit acumulado del 3,7% en los últimos doce meses, sobre todo teniendo en cuenta la tendencia a la baja de los ingresos. “La cifra revisada de déficit del IFP para el tercer trimestre del 2% es alcanzable en cualquier caso si el ajuste anunciado se realiza plenamente, pero parece poco probable. Una estimación del 2,3% al 2,5% parece más probable”, explica.
El economista jefe para Chile y Colombia de Itaú, Andrés Pérez, afirma que si bien se debería lograr un superávit fiscal en el mes de octubre, habría un déficit tanto en noviembre como en diciembre: “Proyectamos un déficit fiscal efectivo de alrededor del 3% para el año, cuyo supuesto se basa en una perspectiva más intensa recuperación de los ingresos y un importante ajuste de los gastos, es decir, el déficit efectivo podría ser superior al 3% del PIB este año. Dada la incertidumbre que existe por el lado de los ingresos, la principal herramienta de política pública es el control del gasto. .







