En la segunda edición de la encuesta sobre el mercado laboral de la consultora de liderazgo global Spencer Stuart, los resultados muestran que hay un número significativo de personas que buscan nuevas oportunidades laborales.
Así, según la encuesta, el 56% de ellos está pensando en cambiar de trabajo en los próximos seis meses. Entre los principales motivos están las pocas posibilidades de crecimiento y desarrollo profesional dentro de sus empresas (45%), considerando su salario “insuficiente” (44%) y la “falta de liderazgo” de sus directivos (33%).
Pero las cifras también revelan una insatisfacción significativa entre quienes tienen ingresos más altos. Por ejemplo, 76 tienen ingresos superiores a los 6 millones de pesos. Y de ellos, 42 quieren cambiar de trabajo, lo que equivale al 55%.
“Este es un fenómeno que hemos observado en los últimos años y que sigue aumentando. Muchos ejecutivos que ocupan puestos clave dentro de sus empresas ya no se sienten desafiados. Es fundamental prestar atención a este aspecto, especialmente en tiempos de menor crecimiento económico”, dice Juan Pablo Solar, socio de Spencer Stuart.
Entre quienes ganan un salario superior a los 8 millones, el número de quienes planean cambiar de trabajo en el corto plazo alcanza el 42%, y la necesidad de desarrollar nuevas capacidades en otras industrias o querer asumir “otros desafíos” estuvo entre las principales motivaciones para hacerlo. A ellos se suma la falta de liderazgo de sus directivos y las pocas opciones de crecimiento y desarrollo profesional dentro de sus empresas.
En esta línea, Solar sostiene que “tradicionalmente, el mayor desafío profesional ha estado asociado a un aumento de responsabilidades, por ejemplo, a través de puestos más altos o proyectos de mayor envergadura. Sin embargo, centrarse en cuestiones como mejorar la capacidad de empoderar a los equipos, desarrollar capacidades, generar sucesores, escuchar y brindar retroalimentación, también son desafíos relevantes que los líderes deben priorizar. “Es posible mantener un talento desafiado progresando en este tipo de materias”.
Además, La encuesta arrojó que las personas valoran que sus líderes directos se preocupen por transferir conocimientos, desarrollar talentos y que se reúnan periódicamente para discutir sus perspectivas profesionales, algo que aún está pendiente en muchas organizaciones. Esto se debe a que, según la muestra, el 29% de las personas considera que a su líder directo no le importa formar liderazgo, evaluándolo con una puntuación promedio de 3,5, mientras que el 18% del total de encuestados dice no haberse reunido nunca con su líder directo para hablar de su desarrollo en la empresa.
“La encuesta revela que los ejecutivos valoran mucho que sus jefes se preocupen por su desarrollo. Que casi un tercio sienta que sus líderes no les ayudan a crecer, y que un 18% nunca se haya reunido con su jefe para hablar de su carrera, es un problema grave. Sin feedback es muy difícil formar a los futuros líderes y sin ellos es muy difícil hacer que las empresas funcionen bien”, reflexiona José Luis Barroilhet, socio de Spencer Stuart.
Cabe señalar que, del total de personas consultadas, el 62% afirmó que puede conciliar su vida personal y laboral, siendo los segmentos de mayores y menores ingresos quienes declaran lograr un mayor equilibrio.
