El expresidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró que es víctima de una “brutal guerra judicial”debido a la acusación en su contra por trata agravada relacionada con una supuesta relación con una menor de edad durante su mandato.
Morales fue acusado penalmente el lunes por por el delito de trata de personas agravada y Fiscalía giró orden de aprehensión y una alerta migratoria para evitar que abandonen el país.
La fiscal departamental de Tarija, Sandra Gutiérrez, señaló que la orden de aprehensión se giró luego de que el líder indígena no se presentó a un llamado de la Fiscalía para declarar en el caso que se sigue por un Denuncia por presunta relación sentimental con menor de edad en ese entonces 15 años, en 2015, con quien habría tenido un hijo.
Sin embargo, tras las acciones judiciales, Morales cargó contra el gobierno del actual presidente Luis Arce, al afirmar que está inventando crímenes en su contra.
“No respetan los principios constitucionales de presunción de inocencia y debido proceso; “Me condenan y me atacan legalmente, políticamente y en los medios”, dijo en incógnita.
“Desde hace mucho tiempo padezco bombardeo constante de difamaciones e insultos”añadió Morales. “El único delito que cometí es que siendo el primer presidente indígena logré un país con una economía justa para el pueblo”.
Anteriormente, Morales había dicho que la denuncia es parte de una “guerra sucia” que supuestamente han librado las autoridades en su contra para impedirle presentarse a una nueva carrera presidencial en 2025.
En relación a las investigaciones que se siguen en el país, Morales dijo esta semana en la red social incógnita que fue “víctima del odio desenfrenado por parte del Gobierno”.
“Para lincharme tienen un batallón de jueces, fiscales, policías y medios de comunicación que ignoran el principio constitucional de presunción de inocencia”, explicó.
El político de izquierda de 65 años se atrincheró en la localidad de Chapare, en el centro de Bolivia, y vive en la sede del Gremios de cocaleros protegidos por hasta tres cordones de seguridad para evitar su detención.
Hace unos días el gobierno boliviano extraditó a Estados Unidos al coronel Maximiliano Dávila, exjefe de la lucha antidrogas durante el gobierno de Morales (2006-2019). acusado de proteger a mafias que trafican cocaína a Estados Unidos.
Morales cuestionó la decisión y dijo que “Bolivia vuelve a ser colonia” de Washington.
