La firma de adhesión a los siete Principios de Empoderamiento de las Mujeres (WEP) de las Naciones Unidas, fue el motivo que trajo a Andrea Ávila, directora general de Randstad -empresa especializada en reclutamiento y selección de personal- para Chile, Argentina y Uruguay.
Los WEP, en términos generales, buscan ayudar a las empresas a modificar sus políticas y programas actuales o, alternativamente, crear otros nuevos para promover el papel de la mujer. Un objetivo que, según la perspectiva del ejecutivo, es crucial para que las empresas empiecen a interiorizarlo.
Pero género y equidad no son las únicas urgencias para Ávila, que es clara al señalar que el mercado laboral está atravesando cambios estructurales que han reforzado la necesidad de que las empresas presten mayor atención a, por ejemplo, la formación, la incorporación de jóvenes y adultos mayores y rotación de trabajadores, entre otros.
“Hoy sabemos que el conocimiento que tenemos no nos durará más de cinco años. Y aquí tenemos, primero, un desafío que es asumir como personas que tenemos que capacitarnos constantemente”dijo el ejecutivo.
Cambios tecnológicos
Para Ávila, los cambios tecnológicos de los últimos años han reforzado la necesidad de contar con trabajadores especializados, una búsqueda de talento que, sinceramente, no ha sido fácil para varios sectores productivos.
“El sector tecnológico es uno de los que más puestos deja vacantes y esta no es una solución que vayamos a encontrar de la noche a la mañana. Aquí necesitamos formación, y no sólo de gente joven, sino de gente que quiera reconvertirse y estudiar tecnología”, afirmó el experto.
En su opinión, la escasez de talento que se está produciendo en determinados sectores requiere que empresas y actores empiecen a trabajar en la búsqueda de soluciones, especialmente en un contexto en el que está ganando fuerza el uso y la incorporación de la inteligencia artificial (IA).
¿El motivo de su preocupación? Según explicó, los trabajadores con menores habilidades y conocimientos se verán más afectados por el uso de la IA, ya que no tienen las herramientas para utilizarla como un “aliado” en sus tareas, lo que aumentaría la brecha con sus pares con mayores habilidades. . .
Para Ávila, además, otro desafío del mercado laboral -y que no aplica exclusivamente a Chile- es la relevancia de incentivar la incorporación laboral de adultos mayores y jóvenes. “Tenemos el gran desafío de insertar a los jóvenes al mundo laboral y reciclar a los adultos mayores para que puedan ser empleables. Y esto también tiene que ver con la formación, con la necesidad de formación”, afirmó.
Según él, darle relevancia a la capacitación y educación constante ayudaría a mejorar otros indicadores, como la rotación laboral y el compromiso de los trabajadores.
“Hoy sabemos que el conocimiento que tenemos no nos durará más de cinco años. Y aquí tenemos, primero, un desafío que es aceptar como personas que tenemos que capacitarnos constantemente. Y, además, está el desafío de incentivar, promover la capacitación constante desde las organizaciones. Nuestros datos muestran que el 45% de los trabajadores chilenos afirma que no elegiría una empresa que no les ofrezca desarrollo en educación y capacitación”, explicó Ávila.
Equidad salarial
Para la portavoz, y como consecuencia de la adhesión a los siete Principios de Empoderamiento de las Mujeres de Naciones Unidas, es crucial posicionar la cuestión de género en las empresas, ya que esto significa que las organizaciones internalicen otros desafíos, como la relevancia del equilibrio entre trabajo y vida personal.
“Las mujeres son las encargadas de los roles de cuidado y es necesario que primero haya un cambio cultural y también políticas públicas que colaboren con el equilibrio en los cuidados. Cuando hablo de cuidados no me refiero sólo a los niños, porque las mujeres podemos decidir amamantar o no, sino también a los adultos mayores y también a todo lo que sucede en nuestro hogar. Me gusta usar el ejemplo del fontanero: una tubería se rompe temprano en la mañana y se pierde agua. ¿Quién se queda en la casa? Normalmente es la mujer, haya o no niños o adultos mayores en el hogar”, ejemplifica y agrega que es crucial que las empresas avancen en medidas que permitan efectivamente la conciliación.
Consultado sobre la iniciativa legislativa local que busca igualar efectivamente los salarios entre hombres y mujeres, Ávila afirmó que “no deberíamos necesitar ninguna ley para igualar el salario de mujeres y hombres”.
Pese a ello, el CEO admitió que “todo este tipo de regulaciones normalmente impulsan mejoras, en el sentido de que las empresas empiezan a mirar y empiezan a querer cumplirlas”.







