El gigante minero Glencore Plc busca “la solución milagrosa” -o cobre, en este caso- que le permite extraer más metal rojo de su yacimiento Lomas Bayas en Chile, que tiene la ley mineral más baja del país y de la compañía a nivel mundial (0,25%). Y son optimistas.
Hace una semana, la minera ubicada en la Región de Antofagasta anunció que, luego de dos años de pruebas piloto en laboratorio, comenzará a realizar pruebas in situ a gran escala de un proceso de lixiviación de sulfuros desarrollado por la startup chilena Ceibo.
“La gran ventaja de Ceibo es que podríamos encontrar cobre donde hoy no podemos extraerlo“, explicó al DF el gerente general de Lomas Bayas, Pablo Carvallo, quien dijo que “llegó un momento en que no podíamos competir ni por ley ni por producción, entonces empezamos a buscar mecanismos para darle más vida a la empresa”. .
La vida útil de Lomas Bayas finaliza en 2029, pero la firma buscará extenderla hasta 2038. Para ello, la principal apuesta es incorporar la tecnología de Ceibo para producir más en menos tiempo.
la puesta en marcha Utiliza la infraestructura de lixiviación existente. que fue construida para el procesamiento de óxidos -los más cercanos a la superficie- para procesar sulfuros -los más profundos- que actualmente la industria procesa en concentradoras.
Cristóbal Undurraga, director general y cofundador de Ceibo, comentó para esta nota que un sulfuro primario sometido a un proceso de lixiviación ácida recupera entre un 20% y un 30% del cobre en operación. “Hemos conseguido demostrar en pruebas certificadas en laboratorios industriales que podemos llevar esta recuperación hasta el 80%.“.
“Aquí lo más importante, incluso más que la tasa de recuperación, es lograr un proceso que sea económicamente viable para que las empresas mineras puedan aumentar su producción manteniendo los costos a raya”, enfatizó, refiriéndose también al momento que enfrentará la industria. . El desafío de cerrar la brecha entre la mayor demanda esperada de cobre y el problema de oferta, que ha disminuido, en parte, por la caída de la ley del mineral, es cada vez más fuerte.
La proyección de cumplimiento de Lomas Bayas para 2024 es de 74 mil toneladas de cátodos de cobre fino. Con la lixiviación de la firma tecnológica y utilizando las instalaciones actuales, El yacimiento podría alcanzar su nivel máximo de producción, con 90 mil toneladas de cátodos al año con una inversión muy baja (si se compara con la alternativa de construir una planta concentradora).
En ese sentido, Carvallo indicó que una nueva concentradora “es un proyecto muy intensivo en capital, en agua, en pasivos ambientales y en términos de desempeño, que son bastante marginales y ya tenemos una ley baja”. La lixiviación, además de implicar un menor costo, no genera pasivos ambientales, no requiere presas de relaves y consume 1/4 del agua de una concentradora. Es por eso, “Nuestra visión es encontrar una manera de hacer viable la operación Lomas Bayas como una operación sustentable y una operación que genere cobre completamente verde.“.
“Creo que en este momento todos están buscando esa solución milagrosa, no solo nosotros, pero estamos avanzando, y con Ceibo hay una línea de trabajo que esperamos culmine con resultados rentables”, agregó. “Esta es la búsqueda que está haciendo toda la industria minera, cómo iniciar hoy los sulfuros“.
Los próximos pasos del acuerdo
Lomas Bayas cuenta con una estricta metodología de gestión de proyectos tecnológicos. Los candidatos que respondieron al llamado de Glencore, al igual que Ceibo, pasaron por distintas etapas. Hoy, la startup se encuentra en la fase de escalamiento, previa a la fase comercial.
“Lo que nos queda ahora es entender bien cómo operar la tecnología en la mina y alimentar el desarrollo de un estudio económico que nos permita decir que esto tiene sentido para todos.“, dijo el director general de Ceibo, quien confirmó que se esperan informes de resultados en el primer trimestre de 2025.
Desde Lomas Bayas esperan que a finales del tercer trimestre del próximo año haya claridad respecto de la decisión final. En cualquier caso, si los resultados cumplen con las expectativas, se seguiría un proceso en el que se deberá rediseñar el plan de largo plazo de la mina considerando la nueva tecnología y sus efectos.
“Lo más probable es que en la Vida de Activo (LOA) del 2026 podamos tener una viabilidad para presentar como inversión para poder escalar a nivel industrial”, comentó el gerente general de Lomas Bayas y enfatizó que mucho se requiere en estos procesos. Podría ser necesario realizar análisis e incluso la construcción de una pila del mismo tamaño que las actuales para validar la tecnología.
Sobre la posibilidad de llevar la tecnología de Ceibo a otros yacimientos de Glencore, sostuvo que es algo que siempre se ha considerado dentro de la empresa, “porque esto abre un espacio para una nueva línea de negocio en la explotación de yacimientos de baja ley”. ley, que hoy son muchos los que han sido abandonados”.
Mientras tanto, Ceibo acaba de inaugurar este año su laboratorio en el barrio industrial de La Reina y construye su primera planta demostrativa que abrirá a principios de 2025. Asimismo, Se encuentra en diferentes niveles de conversación con más de 20 empresas cupríferas del mundo, donde el 50% opera en Chile..
“Nuestro objetivo es súper ambicioso”, afirmó Undurraga. Esperan acelerar 1 millón de toneladas de cobre en los próximos 10 años en diferentes proyectos. “Nos respalda la profunda convicción de que lo que hacemos funciona y que es bueno para las empresas mineras”, afirmó.
Respecto a Lomas Bayas, agregó: “uno va por fases, pero con el tiempo esperamos que el 100% del proceso opere con nuestra tecnología“. El depósito cuenta con 1,1 mil millones de toneladas de recursos que aún no han sido convertidos en reservas.
En junio de 2023, Ceibo levantó capital por US$30 millones (Serie B). La inyección de capital estuvo liderada por el fondo norteamericano “Energy Impact Partners”, uno de los capital riesgo (VC) más importantes del mundo. En esta ronda también participaron CoTec Holdings, Orion Resources, Unearth, un grupo de ex ejecutivos mineros, Khosla Ventures y Aurus Ventures.







