Luego de los recientes incendios registrados en las regiones de Ñuble y Biobío, que hasta el momento han dejado 21 víctimas mortales y más de 2.000 viviendas afectadas, desde la Asociación de Gobernadores Regionales de Chile (Agorechi) cuestionaron lo que consideran una burocracia excesiva para que los afectados accedan a las ayudas estatales.
Tras expresar su solidaridad con las regiones afectadas, el presidente de Agorechi, Pablo SilvaIndicó que “estamos preocupados porque observamos un exceso de burocracia administrativa para que, en caso de emergencias, haya una respuesta efectiva y con relevancia territorial en la toma de decisiones”.
“Durante los últimos 5 años hemos insistido como gobernadores regionales en la necesidad de simplificar el trámite de los recursos en la Contraloría, tema que debe resolverse a través de una Ley impulsada por el gobierno de turno”, agregó.
Por su parte, el gobernador del Biobío, Sergio GiacamánExplicó que en su región “el consejo regional aprobó por unanimidad un marco presupuestario de más de $34 mil millones para enfrentar esta emergencia y acelerar la reconstrucción. De ese monto, $2.359 millones corresponden al 2% de la emergencia, para uso inmediato”.
Sin embargo, destacó que para que estos recursos lleguen efectivamente a los afectados, “necesitamos que el gobierno realice de manera urgente las transferencias correspondientes. Hoy no es momento de burocracia, es momento de ponernos al servicio del pueblo. “Más que anuncios lo que se requiere es celeridad administrativa y determinación para que la ayuda llegue a tiempo”.
A su vez, el gobernador de Ñuble, Óscar Crisóstomoreveló que “Es urgente que el Estado, el Parlamento, la Contraloría y el mundo privado asuman su papel con la celeridad que exige la vida de nuestros habitantes: no podemos seguir retrasando la tramitación de la Ley de Incendios y la Ley de Parcelación, mucho menos que el Plan de Ordenamiento Territorial Regional (PROT) se quede estancado en la burocracia durante cinco años”.
Ante esto, hizo “un llamado a las instituciones y a la generosidad del sector privado para agilizar estos trámites ya, porque la convivencia irregular entre viviendas y bosques nos está costando cientos de vidas y requiere una solución definitiva que no permita más dilaciones”.







