En cada gobierno hay figuras que operan lejos de las cámaras, pero que juegan un papel clave en la construcción de la narrativa presidencial.
Uno de ellos es el redactor de discursos o escritor fantasma: la persona encargada de organizar las ideas y transformar en texto las intervenciones del presidente. En el caso del presidente electo, José Antonio Kast, ese papel recaerá en el politólogo José Ignacio Palma (30).
Maulino y licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Católica, Palma también tiene una maestría en teoría política por la Escuela de Economía de Londres (LSE).
Su ascenso en el círculo del presidente electo se consolidó durante la campaña presidencial.
En ese período trabajó estrechamente con el futuro Subsecretario de Desarrollo Regional, Sebastián Figueroaen Acción Republicana; y también con María Jesús Wulf en el centro de estudios Ideas Republicanas. Incluso estaba lista para ser su jefa de gabinete cuando fue nombrada Ministra de Desarrollo Social.
Desde esos espacios se integró al equipo que colaboró en el desarrollo de contenidos y lineamientos programáticos.
Por ejemplo, fue uno de los ideólogos del plan “Chile Renace” que Kast impulsó en una campaña para incrementar la natalidad. La propuesta aseguraba un bono de $1 millón para la madre y otro para los ahorros del recién nacido.
Estos días, Palma se ha dejado ver con más frecuencia en la llamada “Moneda Pequeña” y ya le encargaron trabajar en el esqueleto del discurso que pronunciará Kast cuando asuma oficialmente la Presidencia de la República, el próximo 11 de marzo.
El politólogo formará parte del equipo del Segundo Piso de La Moneda que encabeza Alejandro Irarrázaval. Por supuesto, Palma estará en el área de contenidos, a las órdenes del futuro director de contenidos y comunicación, cristian valenzuelaquien se encarga de refrendar todos los textos.
En el ambiente republicano lo describen como alguien con formación académica en pensamiento político y capacidad para traducir ideas programáticas en mensajes públicos. Por otra parte – aseguran – que funcionará como una especie de guardián del “ethos republicano” en el seno del gobierno.
Eso sí, algunos transmiten que dada su “juventud”, siempre estará supervisado por Valenzuela.
Antes de aterrizar en el Partido Republicano, Palma ya había viajado por el mundo sindical. Durante sus años universitarios militó en el Movimiento Sindical. -donde estrechó vínculos con José Antonio Kast Adriasola-, y en paralelo, se incorporó a la UDI y a la Fundación Jaime Guzmán. Sin embargo, hace unos años optó por abandonar ese espacio político y sumarse al proyecto que encabeza Kast.
Su nombre, de hecho, tuvo una inusitada notoriedad pública durante sus años universitarios.. Mientras estudiaba en la UC y competía como C.A.ndidaaa del Movgremiayo a yoa presidirdoyoa dela FederC.Aion de estudioantes (FEUdo)En las redes sociales comenzó a circular una denuncia anónima acusándolo de presunto abuso sexual.
El episodio ocurrió en medio del ascenso del movimiento feminista en el país, que rápidamente amplificó la controversia en el campus. La acusación generó manifestaciones en la universidad, incluidas protestas de estudiantes de otras listas que participan en las eleccioneslo que tensó la campaña estudiantil ese año.
Palma negó los hechos desde el principio y presentó una denuncia ante la Fiscalía. Meses después, en mayo del año siguiente, se supo que la denuncia era falsa. La investigación determinó que había sido difundido por un estudiante de derecho de la misma universidad, Johnny Olatequien había sido compañero de Palma cuando ambos militaban en las juveniles de la UDI en Talca.
Según se estableció en ese momento, Olate había sido expulsado de esa organización cuando Palma presidía las juventudes sindicales del Maule. El caso acabó archivándose tras confirmarse el carácter falso de la acusación.
