Este domingo, el estadio Monumental recibe la versión 199 del Superclásico. Encontrarás a Colo Colo y Universidad de Chile con diferentes momentos. Del análisis previo (y transversal) se podía prever que la bonanza iba a estar en el carril azul, y la escasez en la trinchera alba, considerando la base del año pasado y el mercado de fichajes. Sin embargo, tras cuatro jornadas de Primera Liga, ha sucedido todo lo contrario. El equipo de Fernando Ortiz es uno de los líderes, mientras que la U no ha ganado con Francisco Meneghini.
¿Cómo leer lo que puede pasar en la cancha de Pedreros? Se anticipa una batalla táctica. ¿Quién puede prevalecer?
Ortiz encontró la defensa
Poco a poco, Colo Colo se ha ido imponiendo. Si bien es cierto que no tiene un juego que convenza cien por cien al paladar exigente y acertado del aficionado blanco, no es menos cierto que La racha de buenos resultados ha dado aliento al cuerpo técnico para forjar una estructura estable, luego de la contundente derrota ante Limache en el debut. Fernando Ortiz movió piezas tras ese paso en falso. Lo primero es que rearmó la defensa.
Matías Fernández Cordero llegó procedente de Independiente del Valle para ser el lateral derecho titular. Pero no convenció y lo relevó. Jeyson Rojas. Cabe recordar lo que dijo Aníbal Mosa, al confirmar el regreso del juvenil, regresando de una préstamo en Deportes La Serena: “Vamos a repatriar a Jeyson Rojas, será el segundo lateral derecho”. Hoy es el primero. A la izquierda, otro de los riñones de Colocolino que ha ido ganando posición es Diego Ulloa (regresó tras una cesión en La Calera), relegando a Erick Wiemberg. La dupla central parece fija: Jonathan Villagra y Joaquín Sosa. Javier Méndez, el otro uruguayo que llevó a Blanco y Negro al mercado, deberá esperar.
El rediseño le ha funcionado a Colo Colo, ya que lleva tres partidos consecutivos sin goles en contra. En el mediocampo el triángulo también parece estable. Arturo VidalQuien en la pretemporada probó como líbero, se ha instalado en el eje, como el volante más centralizado. El deseo de King de recordar tiempos mejores es una cosa, pero el choque con la realidad significa que debe cumplir otro rol en el equipo. Él ya no es el caja a caja. Los interiores son Tomás Alarcón y Felipe Méndez. La ex Unión Española es la que más se suelta. Ha sido una de las actuaciones más estables del equipo, incluso en momentos de fragilidad. Tiene los pases más precisos en lo que va del torneo: 237. Le sigue Vidal con 233.
Con el 4-3-3 (o 4-1-4-1) relativamente asentado, se abre el debate sobre la inclusión del doble 9, con la presencia de Javier Correa. Sin ser líder, Maximiliano Romero se ha posicionado por la derecha, para terminar en el centro. Colo Colo es un equipo al que le gusta tener la pelota. Exhibe una posesión del 60,8%. El partido en el que menos posesión tuvo fue contra el Everton: 53%. Por más llamativo que parezca, fue ante los ruleteros donde más remates al arco realizó: 8. Ese duelo, en la segunda fecha, fue cuando optó por el 4-4-2 con un rombo en el medio y dos arietes. Con un 80% de pases acertados en campo contrario, promedia 3,3 ocasiones claras por partido (según datos de SofaScore).
Ya sea con doble 9 o con punteros, la ubicación de Claudio Aquino no cambia mucho: parte desde la izquierda, hacia el centro. No es un extremo, pero utiliza esa demarcación. Es quien encabeza el ítem de ‘oportunidades claras creadas’, con 4.
Paqui busca y busca
El equipo más valioso de Primera División, Universidad de Chile, tiene apenas tres puntos de 12 posibles. Llegará al Monumental sin triunfos en el año. Más allá del aspecto puramente numérico, el fútbol de la U no convence del todo. Si bien ante Limache mostró algunos de los mejores pasajes al mando de Paqui Meneghini, lo cierto es que no le alcanzó para desbloquearse y ahuyentar los fantasmas. Las pifias de la afición hacia el técnico son un síntoma.
¿Cómo darle más juego e intensidad a la U? El problema no está en el manejo del balón. Los blues promedian un 56% de posesión. Sólo en el debut ante el Audax, donde jugó durante mucho tiempo en inferioridad numérica, tuvo menos balón que su rival. Ante los productores de tomates, registró una propiedad del 65%. La cuestión es qué hacer con el balón para dotar al equipo de una estructura más fiable y movimientos más rápidos. La U, que cuenta con muchas alternativas, aún no ha encontrado un once fijo.
Ante Universitario, debut en sociedad de Meneghini en el banquillo secular, optó por un 4-2-3-1, dibujo que mantuvo para la primera fecha del campeonato (con cambios en algunas localidades). En las siguientes tres presentaciones probó con una línea de tres atrás, un enlace (Lucas Assadi) y dos delanteros. En esta búsqueda salió despojado Lucas Romero. El paraguayo, uno de los refuerzos de la dirección técnica, partió como titular, sin embargo perdió su puesto. Junto a Charles Aránguiz, ha entrado Israel Poblete. En el último partido, el Príncipe contó con la compañía de Javier Altamirano.
Un problema en el horizonte del técnico tiene que ver con la lesión de Assadi. 10 de los estudiantes sufren un esguince sindesmal en el tobillo izquierdo, que Yo lo descartaría durante aproximadamente un mes. Esto lo deja fuera del Superclásico y de la llave ante Palestino por la Copa Sudamericana. Pese a ello, Paqui no cierra la puerta. “Estamos viendo la evolución. Los vamos a definir más cerca del partido”, dijo en TNT Sports. No tener el valor más desequilibrante en ataque es otro quebradero de cabeza para un entrenador impulsado por los resultados. Assadi es quien más regates ha completado en el torneo (8, al igual que el blanco Leandro Hernández).
Sin el 10, se abre la opción para que Altamirano asuma un trabajo puramente creativo, detrás de los delanteros (Vargas y Lucero). En este escenario se prevé una pelea para jugar al lado de Aránguiz en el medio (Poblete, Díaz o Romero). Eso sí, si Paqui mantiene el 3-4-1-2. “La idea permanece. Obviamente Lucas (Assadi) es un jugador especial, diferente, difícil de reemplazar, pero la estructura no se va a mover mucho. Va a haber ajustes, eso sí, estratégicos que vamos haciendo en cada partido”, anticipó el ex técnico de O’Higgins.
La U tiene un porcentaje menor de pases certeros que Colo Colo (78,9%), así como de pases acertados en campo rival (71,8%). También es inferior en comparación con las ocasiones claras perdidas por partido (1,5). Considerando las alternativas en ataque, esa última cifra es baja.
