Álvaro Morata Vive una nueva etapa en Italia. El delantero regresó a la Serie A a principios de temporada, pero en Milán. Sin embargo, su año empezó con problemas.
En materia deportiva se ha consolidado como titular con la rossoneri. Sin embargo, el delantero de 31 años se ha visto envuelto en una serie de polémicas, todas ellas fuera del terreno de juego. El español no sólo busca nuevos aires, sino que está rehaciendo su vida, porque Recientemente se separó de Alice Campello, su ahora exmujer.
Por su parte, Morata, a su llegada a Italia, Tomó la decisión de irse a vivir a Corbetta, un pequeño pueblo de 18 mil habitantes cerca de Milán, buscando tranquilidad para él y sus hijos.. Sin embargo, esto se vio empañado luego de que el alcalde anunciara al nuevo residente del pueblo a bombo y platillo: “El campeón Álvaro Morata es nuestro nuevo conciudadano“, señaló Marco Ballarini en sus redes sociales. “El delantero español, nuevo fichaje del Milán, ultima los trámites para el traslado oficial a su nueva (maravillosa) casa en nuestra ciudad”, añadió.
La publicación no fue bien recibida por Morata, que cuestionó duramente a Ballarini. Además, el jugador decidió cancelar su jugada. “Estimado señor alcalde, gracias por violar mi privacidad. Afortunadamente, no tengo bienes valiosos, sólo mis hijos, cuya seguridad se ha visto comprometida por su mensaje.“, dijo el capitán de España, que ganó la última Eurocopa.
El delantero continuó con sus críticas: “Pensé que Corbetta podría ofrecerme la privacidad que estaba buscando, pero ahora me veo obligado a mudarme de casa inmediatamente debido a su falta de discreción y a su falta de protección de la privacidad de sus ciudadanos.”, agregó a través de sus redes sociales.
La pelea no terminó ahí. Ballarini, un reconocido aficionado del Inter de Milán, el archirrival del Milan, también se refirió de nuevo a la situación.
El alcalde de Corbetta respondió a las preguntas de Morata y publicó en su cuenta personal de Instagram una fotografía con el escudo de la neroazuri. El post también estuvo acompañado de un sutil “Ciao, ciao” (adiós).
