El almacenamiento en la nube es una forma de almacenar datos en servidores virtuales, normalmente proporcionados por terceros. Y si bien su uso no es nuevo, está creciendo. Así lo demuestra un informe de Cloud Security Alliance, que señaló que el uso global de la nube pasó del 91% en 2020 al 98% en 2023. Sin embargo, ¿la industria financiera lo está adoptando a la misma velocidad? ?
Según un estudio de PwC, el 95% de los encuestados en el sector bancario y de mercados de capitales están o estarán integrados en la nube dentro de un período de dos años. De ese porcentaje, el 38% ya estaba dentro y seguía subiendo, mientras que el 44% declaró estar parcialmente dentro.

“El uso de sistemas de almacenamiento en la nube en entidades financieras se ha popularizado gracias a los beneficios en reducción de costos, ciberseguridad y escalabilidad”, explicó al DF la gerente general de la Asociación Chilena de Empresas Tecnológicas (ACTI), Luz María García.
Sin embargo, agregó que el nivel de adopción en la región sigue siendo conservador en comparación con otras industrias. Y la mitad del mercado financiero de América Latina aloja solo el 25% o menos de su cartera de aplicaciones en la nube.
La nube local
La adaptación de este sistema por parte de las empresas nacionales es una realidad desde hace años. Datos de FTI Consulting, de 2023, mostraron que el impacto de la nube en la economía del país se ha traducido en sustentar 695 mil empleos y US$ 39 mil millones en producción económica.
Respecto a las entidades financieras, ACTI aclaró que Chile, y América Latina en general, no va al mismo ritmo que otros lugares del mundo donde este mercado tiene un crecimiento más rápido. “Es más bien un desarrollo que aún está en una etapa inicial”, añadió García.
Según el director general de Accenture Chile, Ricardo Stranges, la lentitud está relacionada con regulaciones y preocupaciones en torno a la seguridad. Sostuvo que esta expansión continuará a medida que los bancos vean los beneficios en términos de flexibilidad, agilidad, escalabilidad y particularmente costos.
El vicepresidente de ventas de servicios financieros de Oracle en América Latina, Agustín Schachmann, reveló que de los 10 principales bancos de Chile, siete utilizan sistemas en la nube de dicha empresa.
“Y de varias maneras. Esa versatilidad que tiene la nube y la posibilidad de tener varias puertas de entrada es algo que se ve con fuerza”, apuntó.
ACTI y Accenture identificaron que las ventajas que ofrece la nube están relacionadas con la capacidad de mejorar la eficiencia operativa, la reducción de costos, la flexibilidad y la escalabilidad que permite la tecnología.
Por otro lado, entre los desafíos que mencionaron ambas consultorías se encuentran la integración y gestión de sistemas, y la seguridad.
Los datos del Índice de Seguridad de Empresas Tecnológicas de Unisys 2020 determinaron que el 13% de las empresas confía en la protección de los datos almacenados en la nube.
En ese sentido, el aspecto de seguridad se vuelve aún más complicado cuando no se utiliza sólo una nube, sino varias.
El desafío de la multinube
El concepto de almacenamiento en múltiples nubes se refiere al uso de múltiples nubes para almacenar datos. Las entidades financieras adoptan este modelo “para evitar la dependencia de un único proveedor y aprovechar las fortalezas particulares de cada una de las opciones disponibles en el mercado”, afirmó Accenture.
Además, agregaron que el 82% de las firmas internacionales aplican estrategias híbridas: es decir, combinando nubes públicas y privadas.
Ejemplos de productos “múltiples” se encuentran en las ofertas de Oracle en su propio sitio web, donde diferentes tipos de soluciones implican asociaciones con algunos de sus competidores, como Google, Microsoft Azure y Amazon Web Services (AWS).
“Esto ayuda mucho a que los clientes puedan aprovechar la residencia de datos, mejores servicios y una arquitectura más resiliente”, explicó Charly Leiva, gerente de ingeniería en la nube de Oracle Chile.
Los desafíos, además de la seguridad, se relacionan con la complejidad de contar con las herramientas de administración y monitoreo para administrar adecuadamente un sistema múltiple. Según ACTI, por eso “se requiere personal altamente capacitado”.
En Chile la presencia de este modelo es puntual y no masiva. Leiva explicó que esto se debe a que los usuarios se encuentran en diferentes etapas de inserción al uso del sistema en la nube. “Sin embargo, esto se está generalizando cada vez más. La evolución de la nube es la multinube, y en ese sentido, cada vez más clientes nos preguntan cómo interconectar diferentes sistemas”.







