Los Bunkers a todo volumen con un rotundo show eléctrico hacen historia en Lollapalooza

No es poca cosa tomarse un descanso sonoro en mitad de una gira. Los búnkeres Se acercan al centenar de shows de su gira acústica en la que suben al escenario su MTV Unplugged con una puesta en escena ambiciosa. Pero en su presentación en Lollapalooza, como primer cabeza de cartel chilena, volvieron a ponerse sus guitarras eléctricas y subieron el volumen al máximo.

“Queríamos volver a coger las guitarras”dice Francis Durán consultado por Culto en una conferencia de prensa. Seguro que los extrañaron. Las últimas presentaciones enchufadas ocurrieron hace casi un año; En mayo pasado subieron a la Torre Entel para celebrar sus 50 años con una presentación eléctrica. Y poco después, en julio subieron al escenario del Movistar Arena para acompañar a Kidd Voodoo en un par de temas en el primero de su serie de shows en el recinto. Así, su regreso al Festival -donde actuaron en su primera edición en 2011- apareció como un acontecimiento especial.

Luego del show de Tyler the Creator, que duró unos minutos más de una hora, el grupo salió al escenario entre los aplausos del público. El programa también incorporó traducción a lengua de signos en las pantallas de transmisión en vivo. Y enseguida la frase de tambor que abre minho Comenzó el espectáculo. sigue mentirle en un comienzo contundente en sintonía con el habitual buen directo del grupo. También hay una innovación, ya que mantienen en los teclados a Martín Benavides, uno de los músicos que los acompañó en su MTV Unplugged y la gira acústica. Su habilidad añade una capa extra a las canciones y brilla en momentos como el solo de Sembré mis penas de amor en tu jardín. El acordeón también está colgado. Una nube se cierne sobre mi.

Los Bunkers en Lollapalooza Foto: Pablo Vásquez/La Tercera

Por supuesto que son conscientes del hito que marcaron aquella noche. “Hoy es un día histórico para la música chilena” dijo Álvaro López, pero luego aclaró y pidió reconocimiento para los artistas chilenos que se han presentado en el recinto y que eso les permita más opciones de ser cabezas de cartel. “Esperamos que esta puerta que se abre sirva para más”.

También hay recortes Noviembresu álbum de reunión, como bajo los arbolesque esta noche suena más crudo que su versión de estudio (también con bellos visuales en elegante blanco y negro). tambien la bella Reyen el que mantuvieron el coro cantado por Cancamusa, al igual que en la gira acústica y el Unplugged. Esto permite a Álvaro López desplegar sus habituales pasos de baile, esta vez desde una tarima que añade un nivel superior a la puesta en escena.

El deseo de retomar las guitarras eléctricas se nota en algunos cortes como Ahora que te has idocon su habitual segmento de solos de guitarra a modo de diálogos, entre Francis y Mauri Duran. La pausa de la canción la marca Benavides, al igual que Rick Wright, desplegando lechos de teclados y hacia el final añade tensión con ruidos que extrae de su arsenal de teclados, algo así como una nota de pedal mientras las guitarras se entrelazan. Uno de los puntos altos de la noche. “Olé, olé, oleee, Bunkers, Bunkers”, los premia el público.

El enorme coro continuó con Ángel para un final. No fue el único guiño a Silvio Rodríguezellos también lo hacen quien eraacompañado del Cuarteto Austral, los mismos que tocaron en el MTV Unplugged y en la gira acústica. Y en otro guiño a ese espectáculo histórico, se quedan a tocar. Si estas pensando mal de mi (con solo de órgano de Benavides).

Los Bunkers en Lollapalooza Foto: Pablo Vásquez/La Tercera

Tras los aplausos del respetable, hay una alusión a la contingencia. “Valoremos estos momentos porque nos llega una pobreza estética monumental”dice Mauri Durán, continuando con la mención de que existen planes para indultar a miembros de las fuerzas armadas condenados por violaciones a los derechos humanos en el contexto del estallido social. El público responde con un cántico contra el presidente Kast, el mismo que se repitió en otros espectáculos del Festival. Un momento que introdujo El tonto. Los Bunkers suelen hablar con su música. Y su palabra es contundente.

Luego, otro guiño a MTV Unplugged. El Cuarteto Austral regresa a los escenarios para interpretar parte del arreglo -de Raúl Céspedes- con el que se reinventaron Llueve en la ciudad. Luego se empalma con la versión eléctrica de la grabación original. y hacia el final ambos se vuelven a empalmar en un arreglo al estilo de Curtis Mayfield. Pura ambición musical.

Los Bunkers en Lollapalooza Foto: Pablo Vásquez/La Tercera

Para el cierre se van Nada nuevo bajo el sol. y una poderosa interpretación de bailando solocon Álvaro López bajando a cantar hacia las primeras filas. Alargan el segmento final con el ritmo aplastante de la discoteca y un juego de luces digno de Glastonbury o Bizarre. La clásica bola de discoteca que cuelga de lo alto del escenario da la sensación de una atmósfera cambiante. Con el público en llamas despachan Ven aquíque suena rotundo y con sus riffs saturados remata el espectáculo.

El hito de Los Bunkers como primeros cabezas de cartel chilenas del Lollapalooza quedó marcado con un show digno de su historia, que mezcló su habitual buen desempeño en vivo con ingeniosas innovaciones musicales y el aporte de los talentos que sumaron gracias a su MTV Unplugged. Un momento que corona una serie de hitos con shows en Estadios y una gira inédita que avanza hacia su recta final.

.

Exit mobile version