Luis Arce lamenta la muerte de tres policías y condena violencia en el suroeste de Bolivia

El presidente de Bolivia, Luis Arce, lamentó el miércoles la muerte de tres oficiales de policía durante una operación para eliminar los bloqueos de la carretera hechos por los seguidores del ex presidente Evo Morales (2006-2019) en Potosí y condenó la violencia desatada en esa región andina ubicada en el suroeste del país.

En una declaración a los medios de comunicación cerca de la medianoche, Arce expresó sus condolencias por la muerte de los subtenientes Carlos Enrique apata y Brayan Barrozo y el sargento Jesús Alberto Mamani.

Los tres agentes formaron parte de la operación policial que buscó llegar al municipio de Llallagua, en el norte de Potosí, donde el martes los manifestantes atacaron a los residentes de esa ciudad que querían levantar los bloqueos de la carretera.

“Estamos profundamente condicionados e indignados por la violencia que se ha desatado hoy (miércoles) en Llallagua”, dijo Arce.

El gobernante dijo que las operaciones militares y policiales continuarán eliminando todos los puntos de bloqueo instalados por leales a los grupos de Morales en la región central de Cochabamba, en Potosí y en el vecino departamento andino de Orurocon aquellos que buscan forzar su candidatura en las elecciones generales del 17 de agosto.

“No vamos a hacer que los que no quieran ganar las elecciones ganan, que ganan a aquellos que no quieren democracia, que ganan a aquellos que no quieren el país o el pueblo boliviano”, dijo.

Arce Dijo que no se rendirá y que ejercerá “todos los poderes que constitucionalmente” le otorgan las leyes para “dar la tranquilidad al pueblo boliviano”.

Fueron emboscados

El gobierno de Arce Él denunció que la policía fue emboscada en el camino a Llallagua por la gente movilizada, que apostaron en las colinas circundantes, desde donde arrojaron piedras, dinamitas y, según las autoridades, también atacaron a los agentes con armas de fuego.

Las muertes de los agentes recibieron una condena generalizada de políticos y candidatos a la oposición y al partido gobernante por igual, que tenían Morales por la violencia.

El miércoles por la mañana, Arce ordenó a la policía que recaudara los bloqueos y lamentó que estas acciones se hayan derivado en el “vandalismo” para “derrocar al gobierno nacional” e imponer la candidatura de Morales, que, dijo, es “inconstitucional”.

Por su parte, Evo Morales Dijo que Bolivia “vive una criminalización de la protesta” y señaló que el desbloqueo generará una “mayor rebelión y mayor levantamiento ante el gobierno”.

Los grupos leales de Morales bloquean las carreteras desde el 2 de junio para exigir que el político se registre y participe en las elecciones generales del 17 de agosto, con un partido que no tiene una personalidad legal actual.

También exigen la renuncia de ARCE, quien es responsable de la actual crisis económica.

El ex presidente, que está distanciado del gobierno, insiste en ser un candidato a pesar de no tener un partido desde el Tribunal constitucional Recientemente confirmó que la reelección en el país está permitida “por una vez continuamente”, sin la posibilidad de un tercer mandato, y ya gobernó el país en tres períodos.

La oficina del fiscal también investiga al ex líder del partido gobernante y algunos líderes cercanos a ocho delitos, incluido el terrorismo y la obstrucción de los procesos electorales, a pedido de una queja gubernamental.

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