El director de Migración, Luis Thayer, este jueves destacó la aprobación en la Cámara del proyecto que endurece la Ley de Migraciones. Que modifica más de 56 artículos que tienen como objetivo ampliar las causales de expulsión, establecer sanciones a las empresas que transporten extranjeros irregulares, la revocación de permisos migratorios y reformas en el acceso a servicios básicos como salud y educación.
Sobre este último punto, la autoridad remarcó: “No podemos aceptar que una persona sea priorizada en función de su estatus migratorio para acceder a un derecho social.. Entonces, esta norma que se aprobó con apoyo unánime en materia de educación y con un matiz que tenemos, va en esa dirección, que no hay ningún tipo de priorización que posponga la posibilidad de una familia chilena que su hijo ingrese a un jardín de infantes y que no se priorice a nadie”.
En esa línea, Thayer precisó en conversación con Radio Pauta que además de ampliar el plazo para solicitar la nacionalidad -que aumentaría de cinco a diez años- buscan aplicar diferentes pruebas de arraigo y pertenencia para poder optar al trámite, tal como ocurre en Estados Unidos y otros países.
“Es un beneficio para las personas que, de alguna manera, pertenecen a nuestra sociedad. No es un recurso de acceso rápido al pasaporte para ir a otro país ni para facilitar el acceso a países europeos o norteamericanos.. Creemos que hoy se está dando un poco esa ambigüedad y preferimos tener una herramienta para medir la integración”, afirmó.
Y agregó: “Una cosa que lamentamos es que El gobierno había propuesto una prueba de conocimiento cívico, conocimiento de los derechos humanos.cultura constitucional y local. Una prueba, como la que tienen otros países, por ejemplo.como España, que hacen una prueba de conocimientos, normas y cultura básicos para poder acceder a la nacionalización. Eso lamentablemente no fue aprobado y esperamos que el Senado también nos dé una herramienta para medir mejor lo que queremos hacer en materia de nacionalización”.
