Miles de jóvenes mexicanos protestaron este sábado contra la violencia del narcotráfico y la inacción gubernamental en Ciudad de México, en una marcha que terminó frente al Palacio Nacional, la sede del Poder Ejecutivodonde se enfrentaron con la policía antidisturbios.
La llamada marcha de la Generación Z reunió a miles de personas en las principales calles de la capital azteca, exigiendo la renuncia de la presidenta Claudia Sheinbaum por presuntos vínculos con el crimen organizado.
También abogan por la desmilitarización de la seguridad pública y una reconfiguración del Congreso para mejorar la representatividad. Sin embargo, como detalló Panam Post, el movimiento no tiene líderes visibleslo que ha dificultado aclarar quién organiza y coordina las marchas.
Luego de iniciar pacíficamente su recorrido en el Ángel de la Independencia, alrededor de las 11:00 horas (8:00 horas en Chile), la marcha llegó al Zócalo -en el centro histórico de la ciudad- poco antes del mediodía.
Aquí avanzaron hacia la fachada del edificio presidencial, donde un grupo de encapuchados, conocido como el “bloque negro”, comenzaron a derribar las vallas perimetrales y a lanzar fuegos artificiales contra el contingente policial que custodiaba el lugar.
Esto obligó a la policía capitalina a realizar maniobras de contención para evitar que los manifestantes avanzaran hacia Palacio Nacional, incluyendo el uso de gases lacrimógenos y extintores de pólvora.
Mientras esto sucedía frente a la sede del Ejecutivo, a unos metros de distancia, un grupo de encapuchados trató de abrirse paso a la fuerza las instalaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Algunos de ellos treparon para llegar a las ventanas superiores y rompieron los cristales, pero los policías que se encontraban en el interior del edificio Tiraron gas de extintores para impedir su entrada.
Según medios mexicanos, los servicios de salud desplegados en el lugar atendieron al menos 20 heridos a causa de los golpes.
