Este día, el Ministerio de Salud emitió alerta alimentaria por presencia de Listeria monocytogenes, las bacterias que causan listeriosis en cuatro alimentos que se comercializan en el país y que son de fácil acceso en muchas salas de venta.
La detección de la bacteria se produjo a mediados del Programa Nacional de Vigilancia de Peligros Microbiológicos en Alimentos, de acuerdo con los muestreos y resultados obtenidos por las Secretarías Regionales Ministeriales (Seremi) de la cartera de la Región Metropolitana y Los Lagos, que permitieron detectar los patógenos, tras lo cual se ordenó el retiro de cuatro productos por el riesgo de que representa para los consumidores, entre los que se encuentran las pastas para untar y las lonchas de trucha.
Ante esto, cabe preguntarse: ¿Qué es la listeria, cómo se propaga y cuáles son sus posibles consecuencias para las personas?
La listeriosis es una enfermedad causada por bacterias. Listeria monocytogenes que generalmente se encuentra en los intestinos de los animales y a través de sus heces puede contaminar el agua y el suelo, por lo que puede infectar fácilmente los alimentos durante su proceso de producción, en cualquiera de sus etapas, desde su preparación hasta su almacenamiento.
Según los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos, la listeriosis es una enfermedad grave y la principal causa de infección en humanos es el consumo de alimentos contaminados.
Se estima que cada año en los Estados Unidos hasta 1.600 personas pueden contraer la enfermedad y unas 260 mueren a causa de ella. En los últimos años en Chile también ha habido alertas sobre el aumento de la enfermedad.
Los pacientes que pueden verse más afectados por la patología son mujeres embarazadas, recién nacidos, adultos mayores y también personas con el sistema inmunológico comprometido, ya sea por cáncer, VIH u otras afecciones.
En sus condiciones patológicas, la listeriosis puede provocar meningitis, infección generalizada -que puede provocar septicemia- e incluso la muerte.
Entre los síntomas que puede manifestar la enfermedad, se encuentran los de un gastrointestinal. Abscesos, conjuntivitis, lesiones cutáneas, dolores de cabeza, rigidez en el cuello, confusión, pérdida del equilibrio, convulsiones y fiebre y dolor muscular.
El tratamiento de esta enfermedad consiste en la administración de antibióticos (incluyendo ampicilina o trimetoprima con sulfametoxazol) para matar bacterias.


