La semana pasada se celebró la décima versión del Maratón de Viña del Mar y la décimo quinta versión del Maratón de Santiago, ambas en sus formatos actuales. Desde sus inicios, el número de participantes ha ido aumentando de forma constante, llegando la segunda a superar los 35.000 participantes. Los vemos corriendo en las calles los fines de semana, existen numerosos clubes de corredores y las marcas han visto un crecimiento muy superior a la economía (10x aprox) en los últimos tres años en el negocio de calzado, vestuario e implementos, como relojes y balanzas con biometría. sensores.
Al igual que el mercado en marcha, el comercio electrónico experimenta una acogida sostenida desde el año 2000. En los últimos 15 años, las ventas de eventos cibernéticos se han incrementado 30 veces (medidas en dólares). A partir de 2021, en tanto, las ventas alcanzarán la barrera de los 400 millones de dólares. Algo cambió con la pandemia.
El último Cyber de principios de octubre de este año marca un récord histórico, alcanzando los casi US$ 450 millones en ventas, lo que representa un crecimiento del 7% (respecto al año anterior). Este registro es superior al obtenido en 2021, año de alta liquidez del pueblo, producto de los retiros de las AFP y el apoyo financiero del Estado. Además, este último récord se consigue en un año especialmente desafiante para el comercio minorista, donde la inflación, la incertidumbre política, la fragilidad del empleo y la crisis de seguridad, entre otros, impactan en el crecimiento económico y, por tanto, en las ventas minoristas. Es un muy buen resultado.
No obstante lo indicado, el comercio electrónico aún representa un porcentaje menor de las ventas empresariales. Su avance es relevante en los últimos cinco años, alcanzando una cifra que se estima en torno al 15% de las ventas totales. Sin embargo, cuando se revisan casos particulares, puede ascender al 20% y al 30%, según la categoría. Si bien aún queda un largo camino por avanzar, la pandemia generó condiciones inéditas que determinaron una aceleración en la adopción del comercio electrónico. Esto se aplica al comprador (el que compra) y al comerciante (el que vende). El comprador desarrolló nuevas habilidades digitales, lo que se expresa en un aumento de las transacciones, principalmente a través de dispositivos móviles (70%). Comercio, por su parte, invirtió en nuevas capacidades, lo que le ha permitido poner a disposición del comprador una experiencia de compra “fluida”, que finalmente se traduce en una mayor confianza y, por tanto, en mayores ventas digitales. Para lograrlo, han implementado nuevas modalidades de atención a los consumidores, así como nuevos servicios.
Entre ellos destaca la jubilación en la tienda o el clic y el clic, lo que puede representar en casos específicos de hasta el 30% de las ventas digitales totales. Esto da cuenta de la vocación del comprador por una experiencia omnicanal, es decir, un comportamiento de compra que privilegia la combinación e integración entre una tienda (física) y una tienda remota (digital). Esto ha exigido al máximo a las empresas en sus procesos de gestión que, más que una adaptación, han tenido que transformar profundamente su arquitectura tecnológica y sus prácticas laborales, con el consiguiente efecto en la cultura organizacional. We already know that the transformation facing retail is more cultural than technological, as can show all those who live this process.

Adaptarse o desaparecer
No todo el mundo ha podido adaptarse fácilmente a estos cambios en el comportamiento de compra. Los retailers tradicionales (tiendas, inventarios, centros logísticos, programas de fidelización) han tenido muchas dificultades para hacerlo, impactando a sus clientes y, por tanto, a su fidelidad con la cadena. En este sentido, quienes son nativos digitales han mostrado convicción y capacidad para avanzar “con prisa y sin pausa” para desarrollar modelos de negocio que incorporen no sólo el componente minorista, sino también servicios financieros y logísticos de alto estándar.
La situación emblemática es entre Falabella y Mercado Libre, empresas que en marzo de 2013 tenían una relación de 7 veces a favor de la primera en Market Cap, mientras que hoy es al revés, en una relación de casi 12 veces a favor de la primera. segundo. Es decir, en 11 años la destrucción y creación de valor ha sido enorme, lo que se da en un contexto de cambio temporal, ahora mucho más digital, cada vez más integrado con las tiendas físicas. Sin embargo, durante este año, el precio de las acciones de Falabella ha recuperado más del 50% de su valor. Son buenas noticias.
En este contexto, lo que nos dice este último ciber es que este cambio de tiempo no se detiene, sino que se profundiza. Queda camino por recorrer, ya que aún está por desarrollar el modelo de negocio del ecosistema digital del retail, que será el que predomine en el futuro. Uno de sus exponentes más importantes será el Marketplace, que ya se despliega con mucha fuerza desde Oriente, con jugadores como Temu, Shein y Aliexpress. This means that it is no longer just about offering one or several categories of products, but that all, in the mode of Amazon. Es una cancha competitiva muy diferente, que requiere nuevas capacidades y habilidades para desarrollarse y ganar.
Muchos ya saben: el juego se juega en la ejecución.







