DIRECTOR:
Respecto a la reciente carta de Axel Kaiser en respuesta a Sebastián Edwards, cabe preguntarse qué tan libre es realmente la participación en las redes sociales de quienes se presentan como defensores de la libertad.
La evidencia reciente sobre el comportamiento digital muestra una cosa clara: el algoritmo no distribuye el contenido de manera neutral. En plataformas como
Este mayor alcance no es necesariamente un signo de persuasión o superioridad argumentativa, sino más bien del funcionamiento básico de modelos algorítmicos diseñados para maximizar la interacción y la rentabilidad. La viralidad responde más a los incentivos de la plataforma que a la capacidad real de convencer a más gente.
Sin embargo, el error más grave de Kaiser es suponer que lo que sucede en las redes puede analizarse como algo ajeno al mundo real. Estas dinámicas negativas en línea Se traducen en una mayor hostilidad, acoso, radicalización, polarización y una conversación pública cada vez más empobrecida.
Mantener un debate sano y respetuoso es una responsabilidad mínima de las figuras públicas, en las redes o fuera de ellas. Y si alguien admite que no puede participar de otra manera en estos espacios, quizás simplemente no debería tenerlos.
Juanita Silva
Socióloga, MPA







