Estados Unidos quiere reajustar su presencia global para centrarse más en América Latina y la lucha contra la migración, según la nueva estrategia de la administración Donald Trump publicada a primera hora del viernes.
El documento, titulado “Estrategia de Seguridad Nacional”, plantea con firmeza el objetivo de reforzar la influencia de Estados Unidos en América Latina, donde la administración Trump ataca a presuntos cárteles de la droga, está inmersa en un enfrentamiento con el presidente izquierdista Nicolás Maduro y busca tomar el control de recursos clave como el Canal de Panamá.
Diseñada para desarrollar la visión de “Estados Unidos primero” de Trump, la nueva estrategia estadounidense marca una reorientación de su política de los últimos años centrada en Asia, aunque sigue identificando a China como su principal competidor.
El documento presenta a Trump como el modernizador de la Doctrina Monroe, proclamada hace dos siglos, en la que Estados Unidos declaró a América Latina fuera del alcance de las potencias rivales, entonces europeas.
“Después de años de negligencia, Estados Unidos reafirmará y aplicará la Doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental y proteger nuestra patria y nuestro acceso a áreas geográficas clave en toda la región. Nos opondremos a la capacidad de competidores no hemisféricos para posicionar fuerzas amenazantes u otras capacidades, o para poseer o controlar activos estratégicamente vitales, en nuestro hemisferio. Este ‘Corolario Trump’ a la Doctrina Monroe es una restauración sensata y poderosa del poder y las prioridades estadounidenses, consistente con la intereses de seguridad de Estados Unidos”, señala el documento.
Washington reajustará su “presencia militar global para enfrentar amenazas urgentes en nuestro hemisferio, y se alejará de escenarios cuya importancia relativa para la seguridad nacional estadounidense ha disminuido en las últimas décadas o años”, se lee en el texto.
Washington también quiere, bajo la presidencia de Trump, poner fin a las migraciones masivas en el mundo y hacer del control fronterizo “el elemento principal de la seguridad estadounidense”, según el documento.
“La era de la migración masiva debe llegar a su fin. La seguridad fronteriza es el elemento principal de la seguridad nacional”, afirma la nueva estrategia.
“Debemos proteger a nuestro país contra las invasiones, no sólo contra las migraciones incontroladas, sino también contra amenazas transfronterizas como el terrorismo, las drogas, el espionaje y la trata de personas”, añade.
En el documento, Washington también critica duramente a los aliados europeos y señala que Estados Unidos apoyará a quienes se opongan a los valores promovidos por la Unión Europea, especialmente en materia de inmigración.
El texto añade que Estados Unidos también impediría que otras potencias dominen, pero precisa: “Esto no significa desperdiciar sangre y recursos para limitar la influencia de todas las grandes y medianas potencias del mundo”.







