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El pandemia e inflación Impulsaron un cambio hacia comportamientos financieros más cautelosos en América Latina.
Éste fue uno de los hallazgos de un estudio realizado por Grupo de consultoría de Boston (BCG) sobre un total de más de 8 mil consumidores bancarios en Chile, Colombia y Perú.
En el informe se detalló que la confianza en la situación económica varía entre países, siendo los peruanos los más optimistas -con un 77%-, seguidos de los colombianos con un 69% y, Finalmente, los chilenos con 63%.
Sin embargo, un tema común en los tres países es el creciente enfoque en la estabilidad financiera, donde muchas personas priorizan el ahorro y la reducción de la deuda.
La encuesta detalló que en Chile el sentimiento financiero es de extrema cautela y el 76% de los clientes bancarios planea reducir sus gastos en el próximo año. Mientras tanto, el 33% indicó que se sentía menos seguro financieramente. Este sentimiento, según el informe, se atribuye en parte a la incertidumbre económica y la inflación.
Además, el estudio reveló que El 50% de los chilenos encuestados destina más del 30% de sus ingresos al pago de deudas, aunque este porcentaje es menor que antes de la pandemia en toda la región
Percepción de los bancos
El estudio también indicó que la banca en América Latina debe evolucionar hacia modelos híbridos que combinen la tecnología avanzada con la confianza que brindan las interacciones personales. “Los consumidores buscan servicios financieros que integren la comodidad digital con el soporte y la seguridad de los canales tradicionales”señaló.
Según el informe, en Chile los usuarios bancarios tienden a consolidar altamente productos en su banco principal y concentrar sus productos financieros en una sola institución, especialmente para cuentas de ahorro, donde el 93% las tiene en su banco principal.
Sin embargo, en el caso de productos crediticios como tarjetas de crédito o préstamos al consumo, la diversificación es más común.
Al comparar los diferentes bancos chilenos, los encuestados respondieron que se diferencian poco entre sí, en base a la percepción de atributos funcionales y emocionales.
“Más allá de casos puntuales de bancos 100% digitales o con alta capilaridad en la red de sucursales, los clientes no perciben una mayor diferenciación en las ofertas de los bancos”, afirmó el gestión director y socio de BCG en Chile y autor del informe, Alfonso Astudillo.
En este sentido, sostuvo que hay un llamado a la acción para que las entidades perfeccionen sus propuestas de valor y aseguren que sean comunicadas adecuadamente a cada cliente para atender sus necesidades. “No pueden conectarse con los clientes. Hoy perciben a los bancos como iguales”, indicó.
El estudio demostró que los consumidores en Chile valoran un modelo de servicio híbrido que combine la eficiencia de las plataformas digitales con la seguridad y confianza de las interacciones en sucursales físicas. Aunque el 81% utiliza aplicaciones móviles para gestionar sus finanzas, el 64% sigue acudiendo a sucursales y cajeros automáticos.
