Andina brilla gracias al consumo en Brasil

Los últimos años no han sido fáciles para los embotelladores a nivel mundial. Al aumento de los costes energéticos tras la guerra en Ucrania se han sumado otros retos, como la inflación, la inestabilidad política, la preocupación por el reciclaje de plástico o las regulaciones sanitarias en torno a los productos azucarados.

Pero, en general, los embotelladores latinoamericanos de Coca Cola han capeado bien estos nubarrones. Un ejemplo de ello es Embotelladora Andina, controlada por las familias Said, Chadwick y Garcés, cuya participación ha subido un 34% en 2024, y se mantiene cerca de sus niveles máximos de los últimos años, alrededor de $2.900.

La compañía, que opera en Chile, Argentina, Brasil y Paraguay, y que sólo el año pasado fabricó más de 5.000 millones de litros de bebidas, jugos y aguas, informó en su última presentación a analistas que el Ebitda del tercer trimestre había aumentado un 3,7 % respecto al mismo periodo de 2023.

Esto, gracias a los márgenes Ebitda positivos en Brasil y Paraguay (28,1% y 4,4%, respectivamente), que compensaron las caídas en Argentina y Chile (-21,4% y -3,1%, respectivamente). De media, el margen Ebitda consolidado se mantuvo en el 16% en el tercer trimestre, por debajo del 18% en 2023, pero los analistas que cubren el rol advierten que aún está por verse los resultados de los últimos tres meses del año, que suelen ser los Punto fuerte de las embotelladoras en esta parte del mundo con motivo de las vacaciones y la llegada del verano.

Desde Banchile señalan que “los ingresos consolidados deberían estar por encima de sus pares (estimamos un crecimiento de 18% a/a para 2024, mientras que para Coca Cola Femsa y Arca estimamos un crecimiento de 10% y 9% a/a). respectivamente). Junto con esto, esperamos una expansión en los márgenes de la empresa. El sector ha tenido un desempeño resiliente en los últimos trimestres (a pesar de factores macroeconómicos que han presionado a algunos de los países en los que opera), y con un desempeño superior de países como Brasil y México (mientras que Argentina se ha quedado atrás)”. Por esta razón, aunque actualmente no se encuentra entre sus mejores opciones, la corredora ve la acción “con mejores perspectivas operativas dentro de nuestra cobertura de embotelladores latinoamericanos”.

Las buenas perspectivas de los analistas se han visto refrendadas en los resultados de la compañía. Al 30 de septiembre, Andina registró una utilidad de $132.988 millones, lo que representa un aumento de 18,6% respecto al mismo periodo del año anterior. Las ventas de la empresa ascendieron a 2.200 millones de dólares, un 9,4% más que en los nueve primeros meses del año anterior.

¿Crecimiento inorgánico?

Otra palanca que ha apoyado la evolución de la acción ha sido la posibilidad de que la compañía salga a comprar. Con una caja sólida –US$ 345 millones al cierre de 2023– Andina tiene el crecimiento inorgánico como uno de los pilares de crecimiento de su estrategia corporativa para 2025.

La última presentación de la compañía a analistas detalló que se contempla esta posibilidad para ingresar a regiones geográficas donde Andina no tiene presencia actualmente.

Las eventuales compras en el mercado se suman a la posibilidad de que la empresa se fusione con Embonor, la embotelladora de la familia Vicuña que en Chile posee la tercera parte del mercado de Coca Cola que Andina no controla.

En reciente entrevista con Diario Financiero, el director financiero de Andina, Andrés Wainer, no descartó la posibilidad y enumeró las sinergias que el negocio podría generar, especialmente en las áreas productivas, back office, logística, finanzas y recursos humanos. La posibilidad tiene al mercado atento, ya que podría crear un competidor importante en América Latina, que rivalizaría directamente con los gigantes mexicanos Femsa y Arca.

Respecto a posibles compras o fusiones, Banchile pone una nota de cautela: “En términos de transacciones, el sector ha estado bastante tranquilo en los últimos tiempos, con algunos embotelladores buscando la oportunidad de crecer por este medio, pero encontrando dificultades para llegar a algún acuerdo. , especialmente dada la composición de los controladores, muchos de los cuales están controlados por un grupo de familias”.

Brasil tira del carro

Más allá de posibles operaciones corporativas, Banchile prevé que los resultados de Andina en el cuarto trimestre respaldarán el desempeño de la acción en 2025.

La corredora apuesta a que la actividad de su filial en Brasil lidere los resultados, lo que junto a las mejoras en Chile y Argentina serían “catalizadores a tener en cuenta en los próximos trimestres”.

En Brasil, Andina es el tercer actor del mercado, por lo que tiene un importante margen de crecimiento. Aún así, en ese país produce volúmenes similares a los de la operación en Chile, tiene presencia en los estados de Río de Janeiro y Sao Paulo, y registró los mejores datos de crecimiento de la compañía en el tercer trimestre.

Con este panorama, los inversionistas pronostican que el 2025 será bueno para las acciones de Andina. Mientras BICE Inversiones tiene un precio objetivo de $3.163 -un alza del 10%-, Banchile lo ve en $3.350, con una rentabilidad esperada del 20%.

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