Banco Mundial ve en impuesto a la riqueza opción para generar más ingresos en América latina en medio de bajo crecimiento


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El Banco Mundial retoma la idea del impuesto a la riqueza como una alternativa para generar espacio fiscal, igualar ingresos y estimular el crecimiento en América Latina y el Caribe.

En su último informe mundol “Impuestos a la riqueza para la equidad y el crecimiento”, la organización ajustó al alza el Producto Interno Bruto (PIB) de la región al 1,9% para este año y al 2,6% en 2025, pero advierten que se trata de las tasas más bajas en comparación con otras regiones del el mundo.

Por este motivo se identifican diferentes opciones. Mientras que América Latina y el Caribe tienen un impuesto corporativo más alto, con un promedio de 24,7% versus 23,9% en la OCDE; La región recauda sólo el 2,7% de sus ingresos a través de impuestos sobre el patrimonio, en comparación con el 12,8% en América del Norte y el 4,3% en Europa occidental y central.

Razón por la cual se plantea el impuesto predial como una vía posible, ya que el 80% de la riqueza de la región se concentra en bienes raíces, incluso entre el 10% de quienes más ganan. A pesar de esto, en promedio el 2% de los ingresos fiscales se recauda a partir de impuestos sobre la propiedad, mientras que en América del Norte, alrededor del 47% de la riqueza se mantiene en bienes raíces y contribuye a recaudar alrededor del 12,8% de los ingresos fiscales.

El economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, William Maloney, indicó que si bien las reformas propuestas en Chile en la materia no han sido analizadas en profundidad, el argumento del organismo a favor del impuesto a la riqueza es doble.

“Podríamos trasladar parte de esa carga fiscal a los impuestos a la propiedad, donde, con excepción de África, creo que pagamos menos impuestos en esa área. Una vez más, estamos alrededor del 2%, Estados Unidos ronda el 12%. Entonces hay espacio”, explica.

La otra área, señaló, apunta a reducir el desequilibrio vertical, es decir, en América Latina los gobiernos locales o regionales son extremadamente dependientes de las transferencias de los gobiernos centrales.

“Y, en general, cuando los ingresos se recaudan más localmente, hay más cuidado en su uso y, por supuesto, hay un mayor control sobre el proceso de tributación y gasto que si se tienen estas transferencias centralizadas”, dice.

Proyecciones

Si bien América Latina y el Caribe está preparada para vencer la inflación y los problemas macroeconómicos de la pandemia, el Banco Mundial aún advierte que las tasas de crecimiento son bajas.

Se destaca que la inversión pública y privada en la región sigue siendo baja y que los países no están aprovechando plenamente las oportunidades de nearshoring. De hecho, según la organización, la inversión extranjera directa (IED) se encuentra en niveles más bajos que hace 13 años y son los altos costos de capital, los sistemas educativos débiles, la energía e infraestructura deficientes y la inestabilidad social los que reducen el atractivo de la región. .

Las proyecciones para Chile para este año representan un ligero ajuste a la baja respecto a sus perspectivas de junio, al pasar de 2,6% a 2,5%. Pero manteniendo la estimación del 2,2% para 2025 y 2026.

De los países vecinos, Argentina es el único con perspectiva negativa en 2024, con una caída del 3,5%, pero recuperándose hacia el 5% el próximo año; Brasil crecerá un 2,8% y un 2,4%, respectivamente; Colombia 1,5% y 3%; México 1,7% y 1,5%; Perú 3,1% y 2,5% y Uruguay 3,2% y 2,6%.

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