Dos empresas agrícolas de la sexta región entran en reorganización judicial: deuda supera los US$ 14 millones


Javascript está deshabilitado en su navegador web.
Por favor, para ver este sitio correctamente,
habilitar javascript.

Para obtener instrucciones para habilitar javascript
En su navegador, haga clic aquí.

Dos nuevas empresas del sector agrícola se suman a la lista de empresas que han recurrido a la justicia para intentar ordenar sus complicadas finanzas y evitar así la quiebra. Se trata de Olivar Export y Superfruta, empresas de la Región de O’Higgins cuyos pasivos superan los $14.561 millones, casi US$15 millones.

Las firmas dirigidas por Felipe Miranda y Emilia Villanueva solicitaron ante el Segundo Juzgado Civil de Rancagua el inicio de un procedimiento de reorganización concursal, con el objetivo de organizar sus compromisos financieros y mantener sus operaciones en funcionamiento.

La primera solicitud se realizó a nombre de Olivar Export, empresa dedicada a la exportación de frutas, como nectarinas, cerezas, duraznos, ciruelas dagen, entre otras. El documento judicial explica que el principal motivo que la llevó a iniciar este proceso Se debe a que la sociedad fue duramente golpeada por el impacto económico que trajo el Covid-19, concretamente en la movilidad que podría tener el personal y el incremento del precio de las mercancías transportadas por vía marítima.

“Si bien en 2022 hubo un repunte, con un Ebitda de US$ 4,8 millones auditado por Deloitte, en 2023 la actividad económica volvió a caer, producto de no haber alcanzado las metas proyectadas para las cerezas, sumado al mal desempeño de las ciruelas. dagen fresco en el mercado asiático. Este escenario generó serios problemas de flujo, que terminó en este procedimiento concursal para evitar la liquidación y mantener vigentes las operaciones”indicó Olivar Export.

Sin embargo, la empresa estima que La crisis es temporal y superable, pero resaltaron que se hizo necesario exigir esta reorganización amparada en la ley para tener tiempo y tranquilidad para superar estos obstáculos económicos.

“De hecho, durante la actual campaña de cosecha, la planta principal de la empresa ya se encuentra preparada y cubierta legalmente para aprovechar el pico de procesamiento de cerezas, nectarinas y ciruela dagen, entre diciembre y marzo”, enfatizó la empresa.

Los principales acreedores de Olivar Export son el Banco de Crédito e Inversiones, Pomina Enterprise Co. (China) y Fresh Go Limited (China), por un total de 7.790 millones de dólares en pasivos.

El caso de Superfruta

La empresa relacionada Superfruta siguió el mismo camino. La empresa agrícola se dedica al procesamiento de frutas de diferentes exportadores nacionales, es decir, empaque, y uno de sus principales clientes es Olivar Export.

En su solicitud judicial, Superfruta explica que, si bien los trabajos operativos no han tenido dificultades, La disminución de los requerimientos de su mayor cliente generó una caída sostenida en los ingresos quey, en última instancia, condujo a la incapacidad temporal de cumplir con sus obligaciones monetarias.

Para afrontar este panorama, la compañía tomó una serie de medidas internas, como reducción de costos de producción, reducciones en la adquisición de ciertos bienes y ahorro de energía, pero a pesar de los intentos de sortear la crisis, ““Hemos llegado a un punto en el que el apoyo de los acreedores se ha vuelto esencial”.

Entre los principales acreedores de Superfruta se encuentran el Banco Consorcio, la Tesorería General de la República y el Banco de Chile, que suman $6.770 millones en pasivos..

Cabe señalar que ambas acciones legales son tramitadas por el abogado Cristián Palacios Vergara, director del área de liquidación de Aninat Abogados.

Exit mobile version