Investigadores trabajan en inédito catastro de los tipos de virus que afectan a las viñas chilenas


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Uno de los factores que inciden en la pérdida de producción en la industria vitivinícola son las enfermedades virales en las vides, principalmente por la falta de información para tomar decisiones tempranas.

Para abordar esta problemática, un equipo de investigadores de tres centros de las universidades Andrés Bello de Chile y UC Davis Chile, con el apoyo del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Viña Concha y Toro y Univiveros, trabajan en el desarrollo de un Registro actualizado de virus y variantes que afectan a los viñedos chilenos, para mejorar el estado sanitario de los viñedos.

El proyecto, que contó con $203 millones a fines de 2023 de la línea de I+D IDeA de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y que contó con la participación del laboratorio Vitalab, se basa en la aplicación de tecnologías de secuenciación masiva de análisis de ADN, capturar información genética de virus y variantes, establecer vigilancia y actualización continua de patógenos.

El director del Centro de Biotecnología Vegetal de la Universidad Andrés Bello y director del proyecto, Ariel Orellana, señaló que es la primera vez que se realiza un registro de este tipo en Chile.

“Este trabajo nos permite tener una capacidad diagnóstica mucho más potente para saber efectivamente qué virus están presentes y al mismo tiempo establecer relaciones con los genotipos que se empiezan a ver en los distintos viñedos donde se están recolectando las muestras”, señala dicho.

Orellana explicó que las muestras se obtienen de vides donde hay sospecha de infección viral, que puede detectarse, por ejemplo, por cambios en su pigmentación. Se aísla el ADN de la muestra y luego se analizan los datos genéticos con tecnología de secuenciación masiva en una plataforma, que permite analizar miles de millones de datos y detectar el material genético de la planta, pero también el del virus, aunque está en condición “muy mínima”.

Próximos pasos

El investigador señaló que se trabaja con muestras de “al menos” seis viñedos -como Vinos Santa Carolina y Luis Felipe Edwards, colaboradores del proyecto, y Viña Concha y Toro- y ocho valles productivos: Limarí, Casablanca, Maipo, Leyda, Colchagua, Cachapoal, Maule e Itata.

Anunció que el siguiente paso es realizar pruebas de PCR cuantitativa (qPCR) en tiempo real a muestras específicas para conocer los tipos de virus y variantes de estos viñedos y valles. Esto permitirá consolidar los resultados para la toma de decisiones en la industria, y también generar cambios en la normativa del SAG.

También comentó que esta metodología es aplicable para detectar virus en otras especies frutales, como las cerezas.

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