Jornadas hacia una Educación no Sexista: una mirada desde adentro

Uno de los anuncios que más llamó la atención en materia educativa en el día de la cuenta pública del presidente Gabriel Boric, fue la promesa de que durante el segundo semestre el gobierno ingresará “un proyecto para que Chile tenga una Política Nacional de Educación Sexual Integral”. (ESI). ) para todos los niveles educativos.

Esa política engloba una serie de medidas en materia de género, diversidad y educación sexual, desde el citado proyecto de ley hasta el ‘Jornadas hacia una educación no sexista‘ que se hará este año. La primera se hizo el 19 de abril de 1.364 establecimientos adheridos que enseñan educación secundaria y un 94% de todas las escuelas públicas, y fue diseñado en consulta con un grupo de trabajo integrado por las tres subsecretarías de educación, la Superintendencia de Educación, la Agencia de Calidad de la Educación, el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género y el Instituto Nacional de la Juventud.

Para ello, el Mineduc dio instrucciones a los establecimientos. El principal –Orientaciones para la Primera Jornada Nacional hacia una Educación No Sexista– comenzó con una introducción de los ministros Marco Antonio Ávila (Educación) y Antonia Orellana (Mujeres). Allí se leyó que a lo largo de estos días se dirigieron “a todos los que han alzado la voz contra las injusticias, a los que han protegido y acogido a las víctimas de violencia de género y han trabajado por la reparación y la no repetición; a los docentes organizados, a los estudiantes movilizados por una educación feminista ya los padres de familia reunidos en este esfuerzo”.

La conferencia propuso directrices clave: voluntariedad, inclusión y no discriminación, interculturalidad y confidencialidad, y derecho a disentir. Cada institución también recibió instrucciones específicas para directores y niveles participantes: grados séptimo y octavo, grados primero y segundo, y grados tercero y cuarto.

La jornada duró cuatro horas pedagógicas divididas en dos bloques de actividades, las que se propusieron realizar por curso y por la mañana. La planificación estuvo a cargo de los equipos de convivencia escolar y el adulto responsable de cada curso fue el profesor titular.

El primer bloque fue una actividad que buscaba reflexiones que permitieran a los alumnos “pensar en la escuela que queremos; una escuela libre de discriminación y sesgos de género, una escuela justa”. De la historia “algo no huele bien” para séptimo y octavo; “Nuestro compromiso” para la primera y segunda mitad; Y “necesito ayudaPara tercero y cuarto grado se realizó una reflexión escrita y oral colaborativa para cada grupo -al azar, de no más de cuatro personas- de estudiantes.

Luego del saludo inicial de 15 minutos desde Ávila y Orellana y luego de 45 minutos de trabajo en grupo, hubo sesiones plenarias de media hora, donde los estudiantes compartieron reflexiones y su producto final grupal: un decálogo de una escuela sin diferencias de género el séptimo y el octavo, por ejemplo.

El segundo bloque pretendía “repensar y redefinir la escuela como un espacio para sentirse protegido, respetado, libre y feliz”. ¿En qué consistía? 15 minutos de instrucciones, otros 45 minutos para reflexionar sobre el cuento’toma nuestra palabra‘, donde se preguntó si el estudiante creía que la escuela era un buen lugar para crecer o un lugar libre de violencia y discriminación. la idea era ofrecer una redefinición de “escuela”para pasar a otro espacio de 30 minutos de plenaria.

Las instrucciones también incluyeron un espacio de reflexión de docentes, directivos y profesionales de la educación al final de la jornada, con el propósito de compartir resultados. Cada institución tuvo que sacar tres conclusiones, que, según el documento, “iluminará las prácticas que se promueven como escuela durante el año”.

Pero también agregó un ‘Instrucciones antes de las divulgaciones‘ elaborado por la Superintendencia de Educación y los Ministerios de Justicia y de la Mujer, dirigido a trabajadores y adultos a cargo de la jornada. Allí se sugirió, por ejemplo, que cada establecimiento designe funcionarios que “los estudiantes identifiquen como más cercanos”, que la escuela tenga salas de contención y contactos clave, como centros de salud o instituciones que reciban denuncias, como la PDI o la Policía. También se proporcionaron pautas en caso de revelaciones que involucren a menores..

La próxima Jornada Hacia una Educación No Sexista será la 4 de agosto y esta vez estará dirigido a estudiantes desde kínder hasta bachillerato. El tercer día está destinado a hacer la 3 de noviembre y desde el Mineduc esperan que se sumen instituciones que no lo hicieron en abril.

Blanca Guerrero, directora del Liceo Santiago Bueras de Maipú, una de las que sí participó, dice que la jornada “fue un éxito, enriquecido por la participación activa de los estudiantesy especifica que los propios estudiantes son los principales “que promueven la eliminación de todas las formas de discriminación y sesgos de estereotipos de género”. Y agrega: “Compartir sus experiencias y la necesidad de dialogar sobre estos temas revela que necesitan estos espacios de transformación cultural y de bienestar”. Además, asegura que “fue un aprendizaje para nosotros como funcionarios: debemos abrirnos a la crítica constructiva para que juntos compartamos una educación humanizada, una comunidad en la que se fomente la sana convivencia”.

Mientras que Makarenna Bustiman, directora del Liceo Carmela Carvajal de Providencia, cree que “como instancia inicial es una gran oportunidad para que las escuelas empiecen a hablar de la importancia de respetar la identidad de las personas, tanto en términos de género como de orientación sexual”. Desde ese punto de vista, añade, la instancia “es muy positiva, sin embargo, uno, dos o tres días no es suficiente: lo necesario para construir una educación sexual integral implica modificar nuestro currículo”.

Por supuesto, también hubo instituciones que no participaron en la jornada, como las pertenecientes a la red marista, donde Pedro Díaz, ex rector del Colegio Alonso de Ercilla y hoy miembro del equipo educativo de la red, justifica la ausencia: “En nuestro proyecto hay muchos elementos de formación en el área de la sexualidad, con un fuerte énfasis en temas de inclusión, diversidad y tolerancia en el campo de la educación no sexista; contamos con programas permanentes. Esto fue a principios de año, con un gobierno que acababa de tomar posesión, algo precipitado. Fue una invitación y estas iniciativas tienen que estar en sintonía con el proyecto educativo de cada institución”.

#Jornadas #hacia #una #Educación #Sexista #una #mirada #desde #adentro
Si quieres leer el artículo original puedes acceder desde este link:

Artículo Original

Exit mobile version