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La anhelada y lógica fusión que impulsó Bernardo Matte

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Era un negocio al que venía dándole vueltas desde hace años. Pero Bernardo Matte Larraín (68) no había encontrado el cuándo. Como cabeza del negocio financiero de su familia, creía que la mejor manera de que Bicecorp diera un salto a las ligas mayores era aliándose con quien compartiera tamaño, cultura y visión de negocios. Y ese era, desde siempre, el Security.

En Chile operan 15 bancos, pero son seis los que ponen la música y el resto debe trabajar por su nicho. La única manera de crecer es mediante fusiones o adquisiciones. Así lo hicieron antes todos los privados grandes: Santander, Chile, BCI, Scotia e Itaú.

“En el negocio bancario existen beneficios evidentes si se dispone de una mayor escala”, explica Antonio González, jefe de analistas de la clasificadora de riesgo Humphreys. “La integración de ambos bancos conllevará a una nueva entidad con una posición competitiva fortalecida”, dice Alejandra Islas, directora senior de Feller-Rate. “La fusión tiene sentido, dada su similitud en cuanto a segmentos de negocios y clientes”, añade Francisco Loyola, gerente de Clasificación de ICR Chile.

Es que no hay bancos más similares que el Bice y el Security. Y pese a que ambos holdings integran más que sus bancos, el peso que tiene el negocio bancario los determina.

Por eso es que el mercado esperaba desde hace tiempo que este negocio ocurriera, incluso antes que la de Scotia y BBVA en 2018. “Si uno se imagina una fusión para crecer era esta”, dice un allegado a los Matte.

Y fue Bernardo Matte, presidente de Bicecorp, el holding financiero del grupo quien tomó la decisión. Lo había conversado antes en Forestal O’Higgins, la matriz de todos los negocios del grupo desde 1984 y donde están representadas las tres ramas del clan: Matte Izquierdo (su familia), Larraín Matte (de su hermana Patricia) y Matte Capdevila (de su hermano Eliodoro).

Una de las motivaciones fue el desafío que implicaba la digitalización. “Era una antigua idea: dos bancos parecidos, que apuntan al mismo nicho, con una cultura similar. Era de cajón. Con la digitalización de los bancos, esta idea tomó fuerza”, cuenta un cercano respecto a los procesos paralelos de transformación digital de ambas entidades, que Bice inició en 2021 y Security en 2022.

En marzo del año pasado, Bernardo Matte llamó a Renato Peñafiel, presidente del Grupo Security, para conversar. Le planteó su idea. A Peñafiel le pareció interesante. Pero avanzar no era decisión sólo de él, pues el Security es un conglomerado sin controlador y con varios accionistas de peso. Al tiempo, le dieron la luz verde para seguir conversando.

Las charlas se formalizaron y pasaron a ser una negociación. Por los Matte, los negociadores eran Bernardo Matte y Hernán Rodríguez, exgerente general de Empresas CMPC, hoy director de Bicecorp y Colbún y hombre de confianza de las tres ramas familiares. Por dentro, el gerente de Finanzas de Forestal O’Higgins, Simón Silva, colaboraba. Por los Security, negociaban Peñafiel y Jorge Marín, el tercer accionista individual del grupo y, coincidentemente, director independiente del buque insignia de los Matte, Empresas CMPC.

Pero para conversar en serio, debieron incorporar a abogados y a bancos de inversión. Por los Matte, Alfredo Alcaíno, su hijo Benjamín y Carolina Hardy, de Alcaíno Abogados, y el banco Goldman Sachs. Por Security, Pablo Guerrero y Fernando Barros, del estudio Barros Errázuriz, y JP Morgan.

El 30 de junio de 2023, Bicecorp envió un primer hecho esencial reservado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para dar cuenta de la negociación. El 18 de julio, Security hizo lo propio. Pero las conversaciones se extendieron por más tiempo del que hubiesen deseado, especialmente por diferencias en la valorización de los activos. En especial, por el lado del Security: su banco mostraba resultados históricos y lo querían ver reflejado en el precio. El 28 de septiembre, Bicecorp envió otro hecho reservado y el 29 de diciembre un tercero. La negociación aún continuaba, pero se pusieron como plazo final enero del 2024 y evitar las vacaciones y sus complejidades.

Pocos minutos antes de las 17 horas del 24 de enero, los dos negociadores principales del grupo Matte, Bernardo Matte y Hernán Rodríguez, más el gerente general de Bicecorp, Juan Eduardo Correa, y el director Juan Carlos Eyzaguirre, salieron de sus oficinas en Apoquindo 3846 y enfilaron al cercano edificio del Security, en Apoquindo 3100. En el salón del directorio, en el piso 15, se reunieron con sus contrapartes para firmar el “Acuerdo de Cierre de Negocios” que confirmaba que la prolongada negociación llegaba a su punto cúlmine. Prefirieron hacerlo allá porque el grupo Matte era representado sólo por cinco personas, mientras que los del Security eran varios más: no sólo su presidente, Renato Peñafiel, y su gerente general, Fernando Salinas, sino también sus principales accionistas o sus representantes: Juan Cristóbal Pavez, Horacio Pavez (representado por su hijo Gonzalo), Jorge Marín, Francisco Silva, Ana Sáinz y Ramón Eluchans. Naoshi Matsumoto había firmado antes. Eran los accionistas que representaban el 65,23% de la propiedad del Security. Hernán Rodríguez llegó sin corbata, así que Peñafiel tuvo que prestarle una para la foto de rigor.

“Para llegar a este acuerdo, Bernardo Matte tuvo un gran rol. También lo tuvo Juan Carlos Eyzaguirre, se complementan muy bien”, dice un accionista. “El que promovió el negocio desde dentro fue Francisco (Matte Izquierdo, abogado y MBA en la U. de Chicago, que en 2002 asumió como gerente de Desarrollo en Forestal O’Higgins). Participó en la transacción y en muchas reuniones con los abogados y bancos asesores”, comentó un cercano a la familia.

Sólo 24 horas antes, Bernardo Matte disfrutaba de su mayor hobby: navegaba en la Regata “Circuito Chiloé Esmax”. Lo llamaron urgente a Santiago, porque el deal estaba listo para suscribirse. Debió viajar en su avión privado pilotado por su hijo Francisco. Y aprovechó de llevar a uno de sus futuros socios, Ramón Eluchans, director y accionista del Security, que también corría la regata. Tras estampar la firma, volvió al sur. Y al cierre de esta edición, su yate de categoría Soto 40 “Huawei-Pisco Sour” lideraba la competencia con 10 puntos negativos, seguido por otro futuro socio, el también accionista del Security Horacio Pavez, en su velero “Mitsubishi Motors”, con -15.

Los Matte Larraín y los Security sellaron una operación valorizada en US$3.100 millones que dejará a la familia Matte controlando un banco que por fin pueda enfrentarse a los grandes a 45 años de su fundación. Y no sólo eso, también los deja entre los tres mayores actores del mercado asegurador y los cuatro en la administración de inversiones.

Fue en 1978 cuando Eliodoro Matte Larraín, a instancias de su padre homónimo, Eliodoro Matte Ossa, fundó la Sociedad Chilena de Consultoría Financiera Limitada, o Chileconsult Ltda., como una firma de asesoría financiera, precursora del negocio de banca de inversiones en el país. Al año siguiente, creó el Banco Industrial y de Comercio Exterior como sucesor de la Financiera Melón, que los Matte habían fundado en 1975, y la sociedad matriz pasó a llamarse BiceChileConsult. Recién en 1988 el banco redujo su nombre a Bice. Y sólo en 1994 el holding financiero tomó su nombre actual, Bicecorp.

Dos años antes de la fundación de Chileconsult, Eliodoro Matte Larraín, con un título de ingeniero civil industrial de la Universidad de Chile, un MBA en la Universidad de Chicago y la experiencia laboral en el Ministerio de Salud en los primeros años del régimen militar de Augusto Pinochet, había entrado como representante de la familia al directorio de la empresa emblemática del grupo, la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC), conocida como la “Papelera”. Eliodoro tenía 33 años. Su hermana mayor Patricia, socióloga de la Universidad Católica, tenía 35 años y se desempeñaba en la Oficina de Planificación Nacional de la dictadura. Y el menor del clan, Bernardo, o el “Rucio” como le llaman hasta hoy sus amigos, recién se empinaba por los 23 años y egresaba de ingeniería comercial de la Universidad de Chile.

Quizás esa coincidencia temporal fue la que lo hizo más cercano al negocio financiero con el correr de los años. Aunque su primer trabajo fue en el Departamento de Estudios de Minera Valparaíso, en ese momento la matriz de CMPC, su primera misión relevante en la familia fue aprovechar la nueva legislación previsional de 1980 creando una administradora de fondos de pensiones, que se llamó AFP Summa y que a fines de los 90 vendieron al Santander. Fue en la década de los 80 donde también hizo sus primeras armas en el banco de la familia, el que llegó a presidir en el 2000. Bicecorp lo encabeza hace 21 años.

Bernardo ha sido algo así como el emisario del grupo en las empresas donde los Matte no controlan. Fue director de Copec muy joven, en los años 80, y desde los 90 hasta hoy integra la mesa de Entel (donde son socios de los Hurtado Vicuña y los Fernández León).

La hermana mayor Patricia nunca se involucró directamente en los negocios de la familia, por lo que Eliodoro fue cabeza del grupo hasta el golpe que le provocó el caso de colusión del papel tissue en 2015. Causó “vergüenza” en la familia, reconoció Bernardo Matte unos años después.

En 2016, Eliodoro salió del mando del principal activo del grupo, CMPC, pero se mantuvo en algunos directorios y presidiendo la sociedad matriz Forestal O’Higgins. “Aquí es donde se resuelven todas las cosas”, dice una cercana a la familia. En la Papelera quedó su hermano y pusieron un presidente de consenso de las ramas: Luis Felipe Gazitúa.

Bernardo estuvo cinco años en CMPC y cedió su lugar a su sobrino tocayo, Bernardo Larraín Matte, hijo de Patricia y quien había dejado la cabeza del gremio industrial Sofofa. Ese 2021, Eliodoro cumplió 75 años, y como plantea su norma interna, dejó los directorios. Así, Bernardo Matte se puso al mando de toda la fortuna familiar, en Forestal O’Higgins.

Por protocolo familiar, cada una de las tres ramas tiene representación en las empresas del grupo. “El rol de Bernardo ha sido bien de continuidad, ya que hay una forma de hacer las cosas bien establecida. Todo se hace por acuerdo con las ramas familiares”, dice un cercano.

En el directorio de la matriz, Forestal O’Higgins, que preside Bernardo Matte, están Eliodoro Matte Capdevila y Bernardo Larraín Matte, junto a dos directores independientes: Álvaro Fischer y Felipe Joannon.

La sociedad de inversiones histórica del grupo, Minera Valparaíso, creada en 1906 como la precursora de Cemento Melón, es liderada por Joaquín Izcúe, otro hombre de confianza de la familia, gerente general de Forestal O’Higgins, y están los dos Bernardo, Matte Larraín y Larraín Matte.

En el buque insignia del conglomerado, Empresas CMPC, está ya la tercera generación en pleno: Bernardo Larraín, Jorge Matte Capdevila y Bernardo Matte Izquierdo. En la generadora eléctrica Colbún, hoy la segunda mayor empresa del grupo, que preside Hernán Rodríguez, están Bernardo Larraín, Francisco Matte Izquierdo (que reemplazó a su padre el año pasado) y Rodrigo Donoso (director ejecutivo de Inversiones Portoseguro, el family office de Eliodoro). En El Volcán, Andrés Ballas Matte representa a Patricia, Donoso a Eliodoro, y preside Bernardo Matte. Y en Bicecorp, su presidente Bernardo Matte es acompañado por Juan Carlos Eyzaguirre (esposo de Patricia Larraín Matte) e Ignacio Goldsack, gerente general de Portoseguro, representando a Eliodoro.

En el círculo de Bernardo Matte cuentan que le han llegado varios mensajes felicitándolo por el negocio. Y que su hermano Eliodoro, que fundó Bicecorp, está contento. “Bernardo tiene grandes dotes de negociador y le gusta emprender cosas nuevas, no le asustan los cambios”, dijo una persona que lo conoce bien.

Y el hoy líder del grupo ha celebrado la conquista de su largo anhelo con quienes ve como sus ejecutivos más cercanos: Juan Eduardo Correa, gerente general de Bicecorp, quien lo acompañó en la firma del acuerdo, y Alberto Schilling, gerente general de Bice. “Confía en ellos plenamente”, dice un colaborador.

Pero falta para cerrar todo esto.

Bicecorp y Security se dieron hasta el 30 de marzo para suscribir una promesa de compraventa. Luego vendrá una Oferta Pública de Adquisición (OPA) de todas las acciones de Security, que será lanzada en conjunto por Forestal O’Higgins y Bicecorp. La primera, eso sí, pagará en efectivo US$250 millones por el 20% de las acciones que le ofrezcan, valorizándolas en $285 cada una (el viernes cerró en $280 pero el miércoles, cuando se anunció la fusión, estaba en $261,4). El restante 80% será permutado por acciones de Bicecorp. Tras ello, los Matte tendrán más de dos tercios del nuevo holding, el 68% y controlarán un banco que pasará del 3,5% al 6,6% del mercado.

El peso de ambas sociedades en la nueva compañía es un 60% para Bicecorp y un 40% para Security. “Aunque en los bancos son muy parecidos de tamaño, la compañía de seguros del Bice es más grande que la del Security, y además el holding Security tiene más deuda que Bicecorp”, contó un conocedor de las negociaciones.

Dado que la operación debe ser aprobada por las autoridades regulatorias, periodo que se calcula entre seis y nueve meses, se pusieron como plazo el segundo semestre del año para cerrar la operación. El actual directorio de Bicecorp tiene nueve integrantes y según el acuerdo, tres de ellos serán para sus nuevos socios de Security. Aunque falta mucho, se especula con que Renato Peñafiel, Jorge Marín y Juan Cristóbal Pavez serían los nombres más lógicos. Como ocurre en todos los negocios de la familia Matte, sus tres ramas tendrán a sus representantes. Y lo que nadie duda, dado que aún le faltan siete años para cumplir 75, es que Bernardo seguirá siendo el presidente.

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Cómo limpiar a fondo una parrilla antes y después de un asado

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Mentalmente, las y los parrilleros están listos para sacrificarse por el resto: enfrentarse al desafío de sortear el humo, soportar las altas temperaturas y las heridas de guerra que dejan los restos de carbón ardiente estallando a diestra y siniestra. Pero la pregunta que nos hacemos aquí es: ¿estarán también sus parrillas listas?

Y con eso no solo nos referimos a que se encuentren con sus partes completas o no les falte gas o carbón, sino que además a que estén limpias e higienizadas. Porque una parrilla que mantiene restos de viejas preparaciones va acumulando material que, eventualmente, podría ser dañino para la salud, un riesgo que incluye la posibilidad de devenir en cáncer.

“Todo eso quemado que se va juntando en la parrilla corresponde a grasas y restos orgánicos, principalmente de las carnes, como las nitrosaminas, los benzopirenos y las acrilamidas”, explica el cocinero y divulgador de ciencia Heinz Wuth. Si se ingieren frecuentemente, “todos podrían tener efectos cancerígenos en el largo plazo”.

El problema, sostiene Wuth, es que mientras más tiempo permanecen estos restos en las rejillas, más complejos se hacen de retirar. “Esta materia que se acumula se va polimerizando con el tiempo y forma una estructura súper resistente. Es como si con los días la grasa se hiciera más dura y resiliente”.

Podríamos decir que el asado a la parrilla es parte del folclor nacional. Una tradición llena de costumbres y prácticas que se repiten con la fuerza de la inercia. Tanto así, que muchas de éstas ni siquiera tienen sentido. ¿Cuántos por acá recurren, una vez que se prende el fuego, a la mitad de una cebolla para limpiar la parrilla?

Lamentamos decir que eso no sirve absolutamente de nada.

“Es verdad que la cebolla quita suciedad”, dice Heinz Wuth, “pero hay que entender que es un vegetal que tiene azúcares. Y cuando se la pasa por los fierros intentando limpiarlos, esos azúcares también se quedan pegados en la parrilla. Este jugo lo único que provoca es que todo se queme más”, lo que al mismo tiempo hace que esa parrilla sea potencialmente más tóxica.

Pero, ¿de dónde vienen todos estos mitos? El crítico gastronómico y columnista de Práctico, Álvaro Peralta, cree que estas ideas se deben a la falta de información e infraestructura que solía haber en torno a la parrilla. “Hace treinta años, con menos sequía, no había el tiempo que tenemos ahora, que nos permite hacer asados durante casi todo el año. Recién en septiembre se desempolvaban y había casi que resucitarla. Tampoco recibíamos tanta influencia desde Argentina, entonces todo valía para limpiarla; había que ingeniársela”.

No: la cebolla no sirve de nada.

Curioso y triste: generaciones tras generaciones haciéndolo mal. Para peor, el uso de la cebolla o el limón no son las únicas malas prácticas. Martín Cosmelli es asador y experto en carnes, fundador del restorán de carnes hamburguesas Beasty Butchers. A su juicio, son varios los errores que se suelen cometer al momento de limpiar una parrilla. Y uno de ellos es pensar que las altas temperaturas que se alcanzan durante el asado bastan para eliminar las impurezas.

“Hay muchísimas bacterias que sobreviven a altas temperaturas. Además que, de esa manera, quedan los residuos carbonizados pegados. Ojalá que esos residuos sean solo de la comida anterior y no de otros animales que se asomaron por la parrilla”, sostiene con algo de malicia.

Para Cosmelli, no preocuparse de limpiar la parrilla como corresponde es tan imperdonable como hacer un bistec en una sartén sin lavar desde el fin de semana anterior. Y una parrilla sucia, dice, genera dos grandes problemas: la ya mencionada falta de higiene y la pérdida de transferencia calórica.

Esto último sucede porque “hay materia que separa la superficie de lo que estamos cocinando, haciendo que sea más difícil hacer un buen sellado o llegar al punto correcto en nuestra preparación”, argumenta el asador.

A pesar de todo esto, hay ciertos parrilleros que se rehusan a limpiar en profundidad sus parrillas. Algunos apelan a cuestiones técnicas, como que la grasa que queda impregnada en los fierros sirve de antiadherente, evitando que las carnes o vegetales no se pegan mientras se asan. Aunque esto sea cierto, Heinz Wuth dice que no es suficiente excusa para no limpiar la parrilla, “porque el riesgo va más allá”.

Para el divulgador científico, toda esta falta de cultura se solucionaría si “conociéramos la suciedad” que se va acumulando en los fierros. En 2019, el Instituto Estadounidense para la Investigación del Cáncer, publicó una guía de cinco pasos básicos para cocinar a la parrilla y disminuir los riesgos de contraer esta enfermedad. Suena dramático y puede serlo. Según la directora senior del Programa de Nutrición del establecimiento, Alice Bender, “asar carne, roja o blanca a altas temperaturas forma importantes substancias cancerígenas”.

Una de esas substancias corresponde al hidrocarburo aromático policíclico, que se genera cada vez que una materia orgánica se quema. Rashmi Sinha, investigadora principal de la División de Epidemiología y Genética en el Instituto Nacional del Cáncer, detalla que estos hidrocarburos se elevan con el humo cada vez que la grasa que bota la carne entra en contacto con las llamas o las brasas.

Por eso es que Heinz Wuth de paso alerta sobre los riesgos de comer carnes muy quemadas. “Ese tostado, esas marcas oscuras, es simplemente carne quemada. Y es lo menos recomendable. Hay que saber diferenciar las carnes que están hechas para asarse bien cocidas, durante seis u ocho horas, como podría ser la plateada o el tapapecho, de otras como el lomo, el abastero, el filete o el lomo vetado, que son los cortes típicos de asado y que tienen mucha fibra. Si esta se cuece mucho, queda como un alambre de cobre que raspa el estómago. Del dorado al quemado hay solo un paso”.

Es importante, entonces, deshacerse de todos los residuos, sobre todo de aquellos quemados que se van acumulando, muchas veces en sectores poco visibles. Es un error preocuparse de limpiar sólo la parte superior de la rendija o de los fierros. El aseo debe ser profundo, por muy difícil que parezca.

No importa si la parrilla es a carbón, a leña, a gas o eléctrica; la clave es limpiar en profundidad después de usarla. Y siempre hacerlo aprovechando el calor ,que mantiene los restos de carne blandos y, por ende, más sencillos de remover.

Hay quienes, además, recomiendan limpiarla antes de cada uso. Esto puede ser necesario si la parrilla lleva mucho tiempo inutilizada y sin un cobertor que la proteja del polvo u otras impurezas que puedan caer sobre ella. De hacerlo, será necesario prender el fuego para ablandar los restos que puedan estar adheridos. Y no se te ocurra pensar en la cebolla.

El cuero de pollo tampoco es muy efectivo, según Heinz Wuth, porque se achicharra rápidamente con el calor e impide hacer un trabajo profundo. Lo que se recomienda, en cambio, es utilizar elementos abrasivos que permitan raspar las rendijas o fierros. Álvaro Peralta señala que, a diferencia de unos años atrás, hoy se puede encontrar todo tipo de utensilios para este tipo de labores.

Una opción, sugerida por Wuth, es comprar una piedra tipo pómez, que se vende específicamente para la limpieza de parrillas. También se pueden encontrar espátulas, escobillas y virutillas que cumplen la misma función.

Una tercera solución, más artesanal si se quiere, es recurrir al papel aluminio. Éste, al ser maleable, se puede arrugar y formar una especie de pelota que es capaz de adaptarse a los distintos espacios que se deban limpiar. Wuth dice que el limpiador más eficaz es “aquel que tiene la mejor base de contacto”.

Después de raspar la parrilla con la herramienta abrasiva de elección, y una vez que la rejilla esté más fría al tacto, tanto Wuth como Cosmelli recomiendan utilizar desengrasantes químicos para remover los restos más adheridos. Pero ojo, debes fijarte que corresponda a un producto acorde al material del cual está hecha tu parrilla.

Si tu parrilla esté muy carbonizada, la solución, dice Cosmelli, es utilizar un desincrustante químico.

Luego de utilizar cualquiera de estas soluciones químicas, es importante enjuagar, ya sea con agua fría o utilizando un paño absorbente húmedo, procurando retirar todos los restos sobrantes.

Finalmente, hay que preocuparse de secar bien y mantener la parrilla en un lugar seco, idealmente cubierta bajo techo o protegida con algún cobertor de material respirable. Esto para evitar la humedad, que puede ser particularmente dañina para parrillas de hierro fundido. Wuth explica que, a diferencia del hierro enlozado, el material puro es propenso a la oxidación. Por eso se recomienda que luego de limpiar y secar, se le aplique una pequeña capa de aceite.

Álvaro Peralta recuerda que los tambores, en el caso de una parrilla a carbón o a leña, también se deben limpiar después de utilizar, ya que la brasa restante va a mermar la combustión del siguiente asado, además de que “con el viento puede ensuciar la comida”.

Por otro lado, Cosmelli dice que es beneficioso, al menos una o dos veces al año, hacerle una mantención a la parrilla, “dependiendo del uso que le demos”. Asimismo se deben revisar con cierta frecuencia los componentes, “como los cables en una parrilla eléctrica y los flexibles en caso de una a gas”. Las de carbón también se debe revisar el fondo, “porque se va desgastando con el contacto con la brasa”.

Como dice Wuth, para la limpieza de una parrilla hay que invertir tiempo, hacerlo un hábito y realizarlo de forma rigurosa. “Se trata de la comida que uno come y le da a sus invitados. Hay que asegurarse de que lo que uno cocina sea rico y seguro. Y la seguridad se cumple con una buena higiene”.

*Los precios de los productos en este artículo están actualizados al 1 de marzo 2024. Los valores y su disponibilidad pueden cambiar.

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El millonario premio que buscan Jarry y Tabilo en el Chile Open

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Nicolás Jarry y Alejandro Tabilo están en los cuartos del final del Chile Open, con grandes expectativas de seguir avanzando. De hecho, ambos buscarán el paso a semifinales y la posibilidad de enfrentarse entre sí en esa ronda.

El jueves, Nico dio cuenta con bastante autoridad del argentino Federico Coria, por 7-6 (4) y 6-2, mientras que ayer Ale superó a su amigo Tomás Barrios, por 6-2 y 7-5, en un partido de alto nivel, que le permitió por primera vez superar la barrera de los 1.000 en el ranking ATP.

En ese sentido, ambos jugadores nacionales esperan coronar la semana levantando el título. Jarry va por el bicampeonato, mientras que Tabilo buscará alzarse por primera vez con la corona y de paso embolsarse un millonario cheque.

Las dos principales raquetas nacionales han tenido un arranque con resultados destacados. De hecho, el zurdo nacido en Toronto conquistó su primer ATP en Auckland, mientras que el nieto de Jaime Fillol consiguió llegar a la final del Argentina Open, donde derrotó a figuras como Stanislas Wawrinka y Carlos Alcaraz. Este último, el mejor triunfo de su carrera.

Por el hecho de encontrarse en cuartos final del ATP 250 de Santiago, ambos jugadores aseguraron US$ 19.995. Es decir, 19,3 millones de pesos. De avanzar a la siguiente ronda, el premio se incrementa a US$ 34.510 (33,4 millones de pesos). Y justamente esa posibilidad la tendrán hoy, cuando Nicolás Jarry se mida frente al francés Corentin Moutet y Alejandro Tabilo haga lo propio ante el italiano Luciano Darderi.

Naturalmente, con el avance de las rondas, las cifras se van incrementando. Así el finalista podrá conseguir un cheque por US$ 58.705 (56,8 millones de pesos). Mientras que el campeón se llevará US$ 100.640 (97,4 millones de pesos). En total, el torneo reparte US$ 742.350 (718,8 millones de pesos). Es decir, casi 25 mil dólares más que en la edición pasada, que conquistó Nicolás Jarry.

El ATP 250 de Santiago es uno de los tres certámenes de esta categoría en Sudamérica, tras Córdoba, que este año se despidió, y Buenos Aires, que arrastra una larga tradición dentro del circuito.

En el caso del primero, la bolsa es inferior al evento chileno, pues entregó un pozo de US$ 640.705, mientras que el campeón, Luciano Darderi, el rival de Tabilo anoche, se quedó con un premio de US$ 85.535.

En tanto, el ATP de la capital argentina supera al cordobés, pero no alcanza a sobrepasar al chileno, pues este año entregó una cifra de US$ 728.185.

El campeón, Facundo Díaz Acosta, se quedó con una cantidad de US$ 97.745. Mientras que Nico Jarry, el finalista, recibió un premio de US$ 57.015.

Eso sí, a diferencia de los otros torneos de la gira, su cuadro fue bastante similar al del ATP 500 de Río de Janeiro, ya que lograron convocar a grandes figuras del circuito como Alcaraz, Wawrinka y Marin Cilic. Este último había sido invitado a Santiago. Sin embargo, se lesionó tras su partido en el Argentina Open, por lo que debió restarse de toda la gira sudamericana.

Asimismo, en el caso de Santiago, la principal complicación es que compite con tres ATP 500 la misma semana y además en superficie dura, por lo que muchos tenistas optan por ir a buscar más puntos, dinero y preparación para Indian Wells, a la semana siguiente.

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Dónde ver en vivo a Nicolás Jarry en el Chile Open

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Nicolás Jarry tendrá que enfrentarse esta tarde al francés Corentin Moutet por los cuartos de final del Chile Open.

El Príncipe (22°) venció en la segunda ronda del ATP 250 de Santiago al argentino Federico Coria (88°) en dos sets por 7-6 y 6-2, pasando a la siguiente fase, con el objetivo de retener su título conseguido el año pasado.

Ahora, en cuartos de final, se enfrentará a Corentin Moutet (140°), quien venció a Thiago Agustin Tirante (100°) en tres sets por 6-3, 6-7 y 6-2, pasando a la ronda de los ocho mejores por primera vez en el año.

Jarry y Moulet se han enfrentado en tres ocasiones, una en el circuito ATP y dos por Challengers. La última ocurrió el año pasado en el ATP 500 de Halle, donde el chileno ganó en la ronda de los 32 mejores por dos sets de 6-3 y 7-5.

Dónde ver en vivo a Nicolás Jarry en el Chile Open. Foto: Agencia Uno.

El partido de Nicolás Jarry (22°) y Corentin Moutet (140°) se juega esta tarde de viernes 1 de marzo, cerca de las 19:30 horas, dependiendo de los otros encuentros previos que se disputen en el Court Jaime Fillol.

El ganador del duelo se tendrá que enfrentar en semifinales al vencedor del cruce entre Alejandro Tabilo (51°) y Luciano Darderi (80°).

El partido entre Jarry (22°) y Moutet (140°) se puede ver en vivo por todas las señales de TNT Sports y también por los servicios de streaming Star+ y Estadio TNT Sports.

Las señales son:

TNT Sports 2

  • VTR: 165.
  • DirectTV: 631.
  • Entel: 242.
  • Claro: 190.
  • GTD/TELSUR: 71.
  • Movistar: 486.
  • Tu Ves: 504.
  • Zapping:104.

TNT Sports 3

  • VTR: 46 – 854 en HD
  • DirecTV: 632 y 1632 en HD
  • Entel: 220.
  • Claro: 189 (SD)
  • GTD/TELSUR: 82.
  • Movistar: 484 y 930 en HD.
  • Tu Ves: 505.
  • Zapping: 96 en HD.

TNT Sports HD

  • VTR: 855.
  • DirectTV: 1631.
  • Entel: 243.
  • Claro: 490.
  • GTD/TELSUR: 845.
  • Movistar: 931.
  • Zapping: 99.

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