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La carrera electoral en Estados Unidos ya está en su recta final. El 5 de noviembre quedará sellada la suerte del próximo presidente. Tanto Donald Trump como Kamala Harris están luchando por llegar a la Casa Blanca, y además de los debates televisivos y campañas en los distintos estados del país, también han ido formando sus equipos.
Una de las últimas incorporaciones de Harris fue una de las mayores expertas en ciberseguridad del mundo: la reconocida Soledad Antelada (46) como subdirectora de seguridad de la información. Antelada no sólo destaca por ser una de las pocas mujeres en el rubro, sino también por su origen iberoamericano.
Su carrera
La “hacker” actualmente radicada en California, nació en Argentina en 1978 y a los cuatro años se mudó a España con sus padres en medio de los conflictos políticos que atravesaba su país. Es ingeniera en sistemas informáticos por la Universidad de Málaga y tiene un máster en ciberseguridad por el City College de San Francisco.
En 2011, mientras terminaba sus estudios, trabajó como pasante en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley (LBNL). Cuando terminó su beca, le ofrecieron un trabajo allí en ciberseguridad y aceptó. Este laboratorio es el lugar de nacimiento de 13 premios Nobel, es administrado por la Universidad de California y pertenece al Departamento de Energía de Estados Unidos. Fue la primera y única mujer en 10 años en el departamento de ciberseguridad de ese laboratorio, y también la primera persona de origen hispano.
Antelada trabajaba hasta ahora en Google como directora del Programa Técnico de Seguridad de la Oficina del CISO (chief information security Officer), que es el organismo encargado de gestionar la información y los recursos de Google.
Entre sus reconocimientos figura entre los 20 latinos más influyentes de Silicon Valley. En 2016 fue nombrada una de las 20 latinas más influyentes en tecnología en Estados Unidos por CNET y en 2018 recibió un premio de la Comunidad de Investigación y Educación en apoyo a grupos subrepresentados en el campo de la tecnología.
Este camino la llevó a anunciar el pasado martes 18 de septiembre su cambio al equipo de Harris, a través de una publicación de su LinkedIn.
Otras iniciativas
En mayo de este año se publicó su primer libro “Protección de infraestructuras críticas: lecciones de ciberseguridad a partir de brechas en el mundo real”, que rápidamente se convirtió en un éxito de ventas en su sector, tanto en formato digital como físico.
El libro refleja la experiencia del experto y promete comprender la importancia de la infraestructura crítica para una nación, analizar vulnerabilidades en los sistemas, adquirir conocimientos sobre los ciberataques más comunes, implementar estrategias para proteger la infraestructura de las ciberamenazas, entre otros.
Además, es impulsora de la organización Girls Can Hack, organización que nació en 2014 con el objetivo de acercar el mundo de la ciberseguridad a niñas y jóvenes. En este espacio, aprovecha su dominio bilingüe en inglés y español para conectarse con una comunidad global diversa.
“Son necesarios porque no se puede tener el mismo tipo de persona pensando lo mismo todo el tiempo. Se necesitan mentalidades y capacidades diferentes en un equipo de ciberseguridad”, afirmó en una entrevista con ABC.
