Licitación de obra de transmisión clave para la Región de Ñuble se vuelve a declarar desierta y gremios llaman a destrabar crisis energética


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Se mantienen en tensión problemas de transmisión eléctrica cuyo foco está en la Región de Ñuble. La licitación del proyecto de ampliación de capacidad de la línea 1×66 kV Charrúa-Chillán -obra propiedad de CGE que es clave para aliviar parcialmente la situación en dicha zona y asegurar la disponibilidad de energía- volvió a fracasar. El 21 de noviembre, en la apertura de propuestas económicas, El Coordinador Eléctrico descalificó la única oferta presentada, sellando así tres intentos fallidos de impulsar esta iniciativa y dos repeticiones que no llegaron a concretarse.

Ha habido varias idas y venidas en torno a la obra, marcadas por dificultades. Primero fue adjudicado a la empresa SEMI, pero luego la firma abandonó la iniciativa. Así, el organismo que supervisa el funcionamiento del sistema eléctrico emprendió una proceso de nueva licitación que quedó desierto al no presentarse ofertas. Ante este escenario, la licitación fue nuevamente licitada en un nuevo proceso, que nuevamente quedó desierto el pasado jueves.

El La única oferta que surgió fue la de BAC Ingenieros SPA por US$ 6,3 millones, pero la propuesta fue descalificada por la Coordinadora, ya que -como consta en el acta de evaluación de las ofertas económicas- “el proponente no cumple con las condiciones de capital propio”. y facturación” establecidos en las bases administrativas generales. Es decir, el proponente no cumplió con los requisitos que le aseguraban contar con el respaldo financiero para realizar la inversión en la magnitud que proponía, y ese es un requisito que la Coordinadora ha incorporado en las licitaciones para evitar el abandono de las obras. .

Considerando que esta obra ya ha sido relicitada dos veces, Ahora será la Comisión Nacional de Energía (CNE) quien deberá definir si vuelve a licitarlo u opta por otro camino. Sin embargo, este miércoles se convirtió en ley el proyecto de transición energética, por lo que esto cambia el escenario en el sentido de que CGE como propietaria tendría que hacerse cargo.

Consultada, la CNE señaló que la aprobación del proyecto de transición energética “abre nuevos caminos y mecanismos de solución para proyectos como la línea Charrúa-Chillán de 66 kV, además de las alternativas ya contempladas en la normativa vigente. Una vez promulgada la Ley, se trabajará e implementará las herramientas que brinda la nueva normativa, con el fin de avanzar en el desarrollo de las obras y la infraestructura eléctrica necesaria, especialmente para la Región de Ñuble.considerando que la ley de transición energética establece condiciones transitorias favorables para la aplicación de distintos mecanismos para el desarrollo de la transmisión en dicha región.”

El llamado de los gremios de Ñuble

Lo sucedido reavivó la preocupación en la zona. En un documento al que tuvo acceso DFFirmado por cuatro presidentes de gremios sectoriales de la región -Ricardo Salman (Corñuble), Sebastián Godoy (Cámara Chilena de la Construcción de Ñuble), Alejandro Lama (Cámara de Comercio de Chillán Ñuble) y Carlos González (Asociación de Agricultores de Ñuble) -, señalan Señaló que con “preocupación” y un “profundo sentido de urgencia” se dirigen a las autoridades nacionales, regionales y al sector. sector privado involucrado en infraestructura eléctrica para atender la “situación crítica que enfrenta Ñuble por el reiterado fracaso” en la licitación del mencionado proyecto.

Según sostienen, El reciente fracaso de la licitación para la ampliación de la línea Charrúa-Chillán muestra la necesidad de soluciones inmediatas y advierte que con la aprobación del proyecto de transición energética “este emblemático proyecto podría ser asumido directamente por el propietario”. de las instalaciones para agilizar trámites y tiempos de construcción.

Los dirigentes recogen cifras de Copelec donde, por ejemplo, ésta ha informado que actualmente tiene 453 proyectos sin factibilidad, que representan 97 MW de potencia y una inversión postergada de aproximadamente US$ 1.200 millones, con potencial para generar miles de ingresos formales, directos. empleos. e indirecto. Esto, dicen, sin contar los proyectos de otras empresas que enfrentan las mismas limitaciones.

“Hacemos un llamado respetuoso pero firme a todas las autoridades nacionales, parlamentarias y regionales para que asuman la responsabilidad que esta situación exige. Resolver este problema no es sólo una cuestión de infraestructura, es una tarea fundamental para garantizar el bienestar social y económico de Ñuble. La aprobación de la ley de transición energética es un paso necesario, pero debe ir acompañado de un compromiso decidido y de acciones inmediatas por parte de todos los actores implicados”, advierten los dirigentes en el documento.

Y enfatizan: “Ñuble no puede seguir esperando. La sociedad civil, la actividad económica y las organizaciones que buscan agregar valor en nuestro territorio necesitan soluciones inmediatas. La energía no es sólo un insumo, es el motor del progreso social y del desarrollo económico. “Apelamos a la acción conjunta, concreta y urgente de nuestras autoridades para desbloquear esta crisis energética que condiciona el futuro de nuestra región”.

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