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Admítelo. Todos merecemos un descanso después de la última semana. Con el resultado de las elecciones estadounidenses y la decisión de la Reserva Federal ya detrás, el mercado tendrá varios días para concentrarse en analizar los anuncios provenientes del equipo de Donald Trump.
Jerome Powell ya ha insinuado que cumplirá su mandato hasta marzo de 2026, pero no se sorprenda si el tema reaparece durante el segmento de preguntas y respuestas de la conferencia que brindará el jueves 14. En esa instancia también abordará el escenario económico y el mercado estará atento a cualquier señal de que la Fed esté preocupada por el posible efecto inflacionario del programa del gobierno de Trump.
Este último tema tendrá espacio para acaparar la discusión, al menos hasta el final de la semana, cuando la atención vuelva a la macroeconomía con datos de las dos principales economías del mundo.
El mercado volverá a pensar en la inflación con la publicación del índice de precios en EE.UU. el miércoles 13. Tras las recientes sorpresas en el mercado laboral y en el consumo, se prestará atención sobre todo a la evolución de los precios en el ámbito de los servicios.
El dato vendrá acompañado de una nueva señal del mercado laboral, con el informe sobre las prestaciones por desempleo, que la semana pasada mostró un ligero aumento. Pero tras los datos de inflación, los informes de ventas minoristas de EE.UU. y China, que se publican el viernes 15, serán los protagonistas.
En el caso de EE.UU., el consumo representa dos tercios del PIB y ha sorprendido en varias ocasiones las proyecciones de desaceleración. Este año, el índice ha crecido una media del 2,2% anual. Para la medición de octubre se espera una cifra en torno al 1,9%.
La moderación del consumo se considera clave para la configuración del escenario de “aterrizaje suave” y la reducción de la inflación en la economía estadounidense.
Antes de las elecciones, el índice de confianza elaborado por el Conference Board mostró un salto en el optimismo de los consumidores en septiembre. El mayor aumento mensual del índice desde marzo de 2021.
En los últimos meses, los analistas han prestado más atención a las señales de una desaceleración, incluidos informes de compañías como McDonald’s y Home Depot sobre los presupuestos más ajustados de los consumidores. Al mismo tiempo, las intenciones de compra de bienes duraderos y el gasto en servicios se han mantenido estables. Todo indica que el consumo lo sostienen los grupos de mayores ingresos.
Sin embargo, más que una caída del índice, sería una subida mayor a la esperada la que podría generar un mayor impacto en el mercado. Un crecimiento de las ventas muy por encima del 1,9% (anual) esperado pondría en duda un tercer recorte consecutivo de tipos por parte de la Reserva Federal.
Después de dos caídas, de 50 (en septiembre) y de 25 puntos básicos (la semana pasada), el mercado apuesta principalmente por otra reducción de un cuarto de punto en la reunión del 18 de diciembre.
Esta apuesta correría aún más riesgo si, además de un mayor aumento de las ventas minoristas, EE.UU. sorprende con un repunte de la inflación. Algunos analistas advierten que podríamos ver una inflación subir hasta el 2,6% en doce meses, tras el 2,4% que registró en septiembre.
Datos en China
Hacia final de semana también recibiremos datos sobre la salud del consumo en China. Los gigantes del comercio minorista de ese país, Alibaba y JD.com, reportan resultados trimestrales entre el jueves 14 y el viernes 15. Además, el viernes también se publican las ventas minoristas de octubre.
Siguiendo la tendencia de los índices PMI, el mercado espera confirmar que las medidas de estímulo anunciadas hasta el momento están generando un repunte de la demanda interna.
Desde la elección de Trump con amplia ventaja, la salud de la economía china ha cobrado aún más relevancia, dado que se perfila como la principal afectada por las medidas que tomará el republicano. En respuesta, se espera que Beijing implemente aún más medidas de estímulo si es necesario. Pero sería mejor llegar a ese momento (aumento de aranceles en Estados Unidos) con una economía en recuperación.
