El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el lunes que había ordenado un aplazamiento de cinco días de cualquier ataque militar a las centrales eléctricas iraníes, horas antes de una fecha límite que amenazaba con una mayor escalada del conflicto que ya dura cuatro semanas.
Trump afirmó en una publicación en su plataforma Truth Social que Estados Unidos e Irán habían tenido conversaciones “muy buenas y productivas” durante los últimos dos días sobre una “resolución completa y total de las hostilidades en el Medio Oriente”.
En su mensaje, escrito íntegramente en mayúsculas, afirmó haber dado instrucciones al Ministerio de Defensa para posponer los ataques hasta que se conociera el resultado de las conversaciones.
Sin embargo, la agencia de noticias iraní Fars afirmó tras la publicación de Trump que no hubo comunicación directa con Estados Unidos ni a través de intermediarios.
Citando una fuente anónima, Fars indicó que Trump había dado marcha atrás después de enterarse de que Irán respondería atacando todas las centrales eléctricas de la región.
Mientras tanto, la agencia Tasnim, también vinculada al régimen de Teherán, cita a un alto funcionario de seguridad iraní que afirma que “no ha habido ni hay negociaciones en curso”. “Con este tipo de guerra psicológica ni el estrecho de Ormuz volverá a las condiciones de antes de la guerra, ni habrá tranquilidad en los mercados energéticos”, sostiene.
La misma fuente considera que “el ultimátum de cinco días de Trump significa la continuación del plan estadounidense de cometer crímenes contra el pueblo”. “Seguiremos respondiendo y defendiendo ampliamente al país”, afirmó, según el diario El País.
Ambas agencias también han publicado que el presidente estadounidense ha dado marcha atrás en su plan de atacar infraestructuras críticas iraníes “debido a la credibilidad de las amenazas militares de Irán”.
Una fuente informada sobre los planes de guerra de Israel dijo que Washington lo había mantenido al tanto de sus conversaciones con Teherán y que era probable que Israel siguiera el ejemplo de Estados Unidos y suspendiera cualquier ataque a las plantas e infraestructura energética iraníes.
La oficina del primer ministro israelí no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre las conversaciones entre Estados Unidos e Irán o sobre la decisión de Washington de suspender los ataques contra algunos objetivos iraníes, dijo Reuters.
Mientras tanto, el ejército israelí acaba de anunciar una nueva ola de ataques contra todo Teherán.
