Este domingo un ataque ruso en la ciudad de Ternivka en Ucrania se cayó sobre un autobús que transportaba a trabajadores mineros a sus casas. Se sabe que al menos doce de ellos murieron y otros ocho resultaron gravemente heridos, según informó DTEKla empresa que emplea a las víctimas.
El ataque, perpetrado por un dron ruso, generó un incendio que tuvo que ser sofocado por los bomberos, según informó el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (SES). Según esta organización, las víctimas mortales ya son quince personas.
El ataque se suma a otros dirigidos a las instalaciones de la empresa minera DTEK en las últimas horas.
“Dentro había mineros ajenos a las hostilidades. Se trata de otro ataque brutal contra civiles perpetrado por Rusia en un solo día, lo que demuestra un patrón deliberado de terrorismo”, afirmó el comisario del Parlamento ucraniano para los Derechos Humanos. Dmytro Lubinets.
Además, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski informó que “en Nikopol y Marhanets se produjeron cortes de energía debido a ataques con drones a la red eléctrica. También hubo ataques a la logística, en particular a los ferrocarriles de la región de Dniéper. En Konotop, en la región de Sumy, los rusos también atacaron hoy la infraestructura ferroviaria”.
Ese mismo día se produjo el ataque a una maternidad en la ciudad de Zaporozhye en el que al menos tres mujeres resultaron heridas, según indicó el Ministro de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha.
Asimismo, el gobernador de la ciudad, Iván Fedorov, Señaló que “Rusia ha establecido otro récord sombrío en su guerra de agresión: en el área de Zaporizhzhia, la región fue bombardeada más de 1.000 veces sólo en las últimas 24 horas”.
Los ataques se han producido en medio de las gestiones del presidente Zelensky, quien anunció hace unas horas que celebrará una reunión trilateral con Rusia y Estados Unidos los días 4 y 5 de febrero en el emirato de Abu Dabi.
