El 6 de febrero de 2026, la Comisión Europea asestó un golpe directo a la línea de flotación de ByteDance: una conclusión preliminar que indica que tiktok viola la Ley de Servicios Digitales (DSA) debido a su diseño intencionalmente adictivo.
No se trata sólo de que “pasemos mucho tiempo” en la aplicación.
Bruselas señala una ingeniería de compulsión que afecta tanto a menores como a adultos vulnerables, poniendo en duda la ética detrás de algoritmos que parecen conocer nuestras debilidades mejor que nosotros mismos.
“Modo piloto automático”
La investigación de la UE es quirúrgica a la hora de desmantelar los mecanismos que mantienen al usuario atrapado en un bucle infinito.
Según la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, Henna Virkkunen, estos son algunos de los pilares del diseño tóxico:
- Desplazamiento infinito y reproducción automática– Funciones diseñadas para eliminar cualquier “punto de fricción” o decisión consciente de detenerse.
- Notificaciones push incesantes: estímulos externos que interrumpen el descanso y la atención para forzar el regreso a la plataforma.
- Recompensas variables: Un sistema de recomendación hiperpersonalizado que genera constantes ráfagas de dopamina, “secuestrando” el autocontrol del cerebro y activando lo que los reguladores llaman un “modo piloto automático”.
Lo más grave para Bruselas es que TikTok supuestamente había ignorado -o no evaluado adecuadamente- indicadores críticos de uso compulsivo, como la frecuencia de apertura de la aplicación y, especialmente, el tiempo que los menores dedican a ella durante las primeras horas de la mañana.
Bienestar versus negocio
Mientras TikTok se defiende asegurando que ha colaborado y que las acusaciones son “categóricamente falsas”, los datos que maneja la Comisión son alarmantes.
En la UE, TikTok es una de las aplicaciones más utilizadas por niños de 13 a 18 años después de medianoche.
Este escenario coincide con una tendencia mundial: hace apenas unos días, el 27 de enero, la misma empresa cerró un acuerdo extrajudicial en Estados Unidos.
¿La razón? Evitar un juicio histórico por adicción juvenil, una estrategia contra la que Meta (Instagram) y Google (YouTube) todavía luchan en los tribunales de California.
¿Qué viene ahora?
La UE pide explicaciones y exige un cambio estructural. Si las conclusiones se confirman en los próximos meses, TikTok se enfrenta a dos escenarios:
- Rediseño forzado: eliminar o mitigar el pergamino infinito e implementar descansos en el tiempo frente a la pantalla que no sean fáciles de saltar.
- Multas millonarias: La multa podría alcanzar hasta el 6% de su facturación global anual, cifra que se cuenta en miles de millones de euros.
