Connect with us

Economia

EcoMovers se transforma en la primera empresa de mudanzas en ser carbono neutral en Latinoamérica

Published

on

Cada vez que una familia se muda de casa, se producen miles de residuos que van a parar a los vertederos, además de las emisiones de gases contaminantes que produce el transporte. Para hacer frente a este problema, nació EcoMovers, puesta en marcha fundada por Simón Cabello, Ricardo León y Bárbara Iturra en 2018, con la idea de transformar el proceso de mudanza en un servicio sustentable.

Hace un par de semanas, la firma chilena obtuvo la certificación internacional CarbonNeutral® Empresa. Consiguió desarrollar un biocombustible a base de residuos vegetales fritos, que utiliza en su flota de camiones y compensa el resto de emisiones de su operación con bonos de carbono. Ambas acciones les permitieron convertirse en la primera empresa en ofrecer un servicio de mudanzas carbono neutral -cero emisiones- a nivel latinoamericano.

a la fecha, ha reducido las emisiones de dióxido de carbono -Co2- en un 35% y el plan es llegar al 75% en 2025. Además, León, director general de EcoMovers, comenta que lograron reducir casi por completo el dióxido de azufre -So2- y reducir los hidrocarburos cancerígenos.

biocombustible

La idea de producir biocombustible surgió mientras León y Cabello realizaban investigaciones sobre este tema en la Universidad de Santiago. Consiguieron generar biocombustible a partir de residuos vegetales fritos para utilizar en vehículos.

Ya tenían el producto, el siguiente paso era determinar qué hacer con él. “No sabíamos qué hacer con el biocombustible y vimos un nicho que no estaba bien atendido, la necesidad de que la gente encontrara un servicio de mudanzas de calidad, ambientalmente responsable y profesional, así empezó EcoMovers”, dice Caballero, el director comercial.

Hoy cuentan con una planta de producción de biodiesel elaborado con aceite reutilizado.o bien, la que abastece a tres camiones acondicionados. León comenta que en la modificación de los vehículos invirtieron $4.5 millones en cada uno y la fabricación de biocombustibles ronda los $7.500 por litro.

“Hemos visto pilotos de biocombustibles en las regiones de O’Higgins, Metropolitana y Atacama y es gratificante saber que existía la posibilidad de llevar a cabo nuestro proyecto, a pesar de que la legislación vigente prohíbe la comercialización de estos combustibles alternativos”, dice León .

Anticipa que hay dos grandes fabricantes de camiones que incorporan el uso de biocombustibles en el desarrollo de su tecnología y productos y que están trabajando para llegar a acuerdos piloto con ellos.

La startup de base científico-tecnológica se adjudicó un capital Semilla Expande de Corfo de $24 millones el año pasado y recibió apoyo de la incubadora de la Universidad de Concepción, en planes de mercadeo e infraestructura.

proyecciones

EcoMovers busca posicionarse como un servicio de mudanzas “sostenible”. El modelo de economía circular permite, además de reducir emisiones mediante la reutilización de residuos, realizar trámites notariales en línea, utiliza materiales de empaque 100% reutilizables y tiene alianzas con fundaciones y empresas recicladoras como Rendering, para donar lo que los clientes que contratan la mudanza, les ya no quiero

El año pasado realizaron alrededor de 600 mudanzas, cifra que esperan duplicar en 2022. Actualmente operan en las regiones Metropolitana, O’Higgins y Valparaíso y su objetivo para los próximos meses es llegar a la región del Biobío -Concepción y Chillán-, y avanzar hacia las regiones de Los Ríos y Los Lagos y luego aterrizar en La Serena.

#EcoMovers #transforma #primera #empresa #mudanzas #ser #carbono #neutral #Latinoamérica

Si quieres leer el artículo original puedes acceder desde este link:

Artículo Original

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Economia

“Que se haga justicia, aunque perezca el mundo”

Published

on

JOSÉ MIGUEL ALDUNATE H., Director de Estudios del Observatorio Judicial

#haga #justicia #aunque #perezca #mundo

Si quieres leer el artículo original puedes acceder desde este link:

Artículo Original

Continue Reading

Economia

El sueño imposible de Bolívar

Published

on

JUAN IGNACIO BRITO, Profesor de la Facultad de Comunicación e investigador del Centro de Señales de la Universidad de los Andes

juan ignacio brito

La idea de la integración latinoamericana volvió a ser mencionada en la cumbre de la Celac realizada en Buenos Aires la semana pasada. Parece que el “sueño de Bolívar” es de lo que hablan los líderes de nuestra región cuando no tienen nada más que decir. Pero lo cierto es que hasta el Libertador terminó sus días desilusionado con su ideal de unidad.

Tras la victoria en Ayacucho (1824) había llamado a América “la esperanza del universo”, pero el Congreso de Panamá (1826) que convocó para sellar la integración fue un rotundo fracaso. Ya en 1829 el héroe desencantado admitía que “hemos probado todos los principios y todos los sistemas y ninguno ha llegado a buen puerto”. Lo que prevaleció fue el desorden y la ruina, no la unidad.

El mismo Bolívar dijo de sí mismo que era “un genio de la tormenta”. Lo suyo era la guerra y la revolución, no la construcción institucional. “Muchos generales saben ganar las batallas, pero no qué hacer con sus victorias”, lamentaría, en una declaración muy autocrítica, unos meses antes de exiliarse en 1830.

Lo que sucedió con el sueño unitario de este héroe imperfecto es una sinopsis de lo que vendría después. Nuestra región es un lugar donde prevalecen la violencia, la desigualdad, las personalidades y la fragilidad institucional. No es raro que en un entorno así la integración no vaya más allá de los discursos y resulte ser una quimera. América Latina vive, como escribió el patriota Luis Briceño Méndez a Bolívar en una carta, “en la era de los errores. Para remediar uno cometemos cincuenta”.

La última nota retórica en la historia de la fallida integración regional la protagonizaron hace unos días Lula da Silva y Alberto Fernández, cuando anunciaron con más entusiasmo que realismo la creación de una moneda común, el “Sur”. Rápidamente, desde Caracas saltó el dictador Nicolás Maduro para proclamar que se sumaba a la propuesta.

Como siempre, el voluntarismo no tardó en chocar con la realidad. Es imposible que un país con un Banco Central autónomo y una inflación relativamente controlada quiera unir su política monetaria con Argentina, cuyo desorden fiscal parece irreparable. Pronto salió Brasilia a aclarar que la idea es crear una “moneda financiera”, no una que circule. De ahí vino el “sur”. ¿Volveremos a saber de él?

Las palabras más sensatas pronunciadas en la Celac vinieron de Luis Lacalle Pou, el presidente de Uruguay, esa pequeña isla de la excepcionalidad. Alzando valientemente la voz, Lacalle Pou reveló a sus compañeros el elefante en medio de la mesa de reuniones, llamando a la Celac “un club de amigos ideológicos” y afirmando que “para que este tipo de foros subsista hay que generar esperanza. Y las esperanzas se generan en el camino recorrido, en la práctica en la acción.” En otras palabras, las acciones, y no las palabras, definen la integración.

El problema evidente es que para que haya una verdadera unidad se necesitan varios requisitos: comunidad de intereses, tiempo, creación de un régimen con reglas comunes percibidas como legítimas y respetadas por todos, sistemas políticos compatibles y, finalmente, líderes comprometidos y coherentes. Todos bienes escasos en estas latitudes.

Con dolor, Bolívar llegó a reconocerlo. Por eso terminó sus días sumido en la amargura, arrepintiéndose incluso de haber hecho la guerra a la metrópolis colonial. Su diagnóstico es lapidario: “No hay buena fe en América ni entre las naciones. Los tratados son papeles; las constituciones, libros; las elecciones, los combates; libertad, anarquía; y la vida, un tormento”.

#sueño #imposible #Bolívar

Si quieres leer el artículo original puedes acceder desde este link:

Artículo Original

Continue Reading

Economia

El sueño imposible de Bolívar

Published

on

JUAN IGNACIO BRITO, Profesor de la Facultad de Comunicación e investigador del Centro de Señales de la Universidad de los Andes

juan ignacio brito

La idea de la integración latinoamericana volvió a ser mencionada en la cumbre de la Celac realizada en Buenos Aires la semana pasada. Parece que el “sueño de Bolívar” es de lo que hablan los líderes de nuestra región cuando no tienen nada más que decir. Pero lo cierto es que hasta el Libertador terminó sus días desilusionado con su ideal de unidad.

Tras la victoria en Ayacucho (1824) había llamado a América “la esperanza del universo”, pero el Congreso de Panamá (1826) que convocó para sellar la integración fue un rotundo fracaso. Ya en 1829 el héroe desencantado admitía que “hemos probado todos los principios y todos los sistemas y ninguno ha llegado a buen puerto”. Lo que prevaleció fue el desorden y la ruina, no la unidad.

El mismo Bolívar dijo de sí mismo que era “un genio de la tormenta”. Lo suyo era la guerra y la revolución, no la construcción institucional. “Muchos generales saben ganar las batallas, pero no qué hacer con sus victorias”, lamentaría, en una declaración muy autocrítica, unos meses antes de exiliarse en 1830.

Lo que sucedió con el sueño unitario de este héroe imperfecto es una sinopsis de lo que vendría después. Nuestra región es un lugar donde prevalecen la violencia, la desigualdad, las personalidades y la fragilidad institucional. No es raro que en un entorno así la integración no vaya más allá de los discursos y resulte ser una quimera. América Latina vive, como escribió el patriota Luis Briceño Méndez a Bolívar en una carta, “en la era de los errores. Para remediar uno cometemos cincuenta”.

La última nota retórica en la historia de la fallida integración regional la protagonizaron hace unos días Lula da Silva y Alberto Fernández, cuando anunciaron con más entusiasmo que realismo la creación de una moneda común, el “Sur”. Rápidamente, desde Caracas saltó el dictador Nicolás Maduro para proclamar que se sumaba a la propuesta.

Como siempre, el voluntarismo no tardó en chocar con la realidad. Es imposible que un país con un Banco Central autónomo y una inflación relativamente controlada quiera unir su política monetaria con Argentina, cuyo desorden fiscal parece irreparable. Pronto salió Brasilia a aclarar que la idea es crear una “moneda financiera”, no una que circule. De ahí vino el “sur”. ¿Volveremos a saber de él?

Las palabras más sensatas pronunciadas en la Celac vinieron de Luis Lacalle Pou, el presidente de Uruguay, esa pequeña isla de la excepcionalidad. Alzando valientemente la voz, Lacalle Pou reveló a sus compañeros el elefante en medio de la mesa de reuniones, llamando a la Celac “un club de amigos ideológicos” y afirmando que “para que este tipo de foros subsista hay que generar esperanza. Y las esperanzas se generan en el camino recorrido, en la práctica en la acción.” En otras palabras, las acciones, y no las palabras, definen la integración.

El problema evidente es que para que haya una verdadera unidad se necesitan varios requisitos: comunidad de intereses, tiempo, creación de un régimen con reglas comunes percibidas como legítimas y respetadas por todos, sistemas políticos compatibles y, finalmente, líderes comprometidos y coherentes. Todos bienes escasos en estas latitudes.

Con dolor, Bolívar llegó a reconocerlo. Por eso terminó sus días sumido en la amargura, arrepintiéndose incluso de haber hecho la guerra a la metrópolis colonial. Su diagnóstico es lapidario: “No hay buena fe en América ni entre las naciones. Los tratados son papeles; las constituciones, libros; las elecciones, los combates; libertad, anarquía; y la vida, un tormento”.

#sueño #imposible #Bolívar

Si quieres leer el artículo original puedes acceder desde este link:

Artículo Original

Continue Reading

Trending

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.